viernes, 27 de abril de 2007

La carta

Carlos V pretendía algo cuando manda a Garcilaso de la Vega a por Carranza a Valladolid: la prisa podía deberse a la decisión de la reina de Hungría de ir a los países bajos a reunirse con el rey Felipe II, para lo cual quería la información de primera mano que podía aportar Carranza, o, aunque es improbable, la trama ya había cogido el vigor suficiente como para que el emperador quisiera intervenir: sea para prevenir a Carranza de las tramas de la Reina de Hungría, sea para detener ese asunto; jamás lo sabremos. Sea como fuere, el adelantamiento de Cazorla retrasó lo suficiente a Garcilaso para que el proceso cogiera ya una consistencia difícilmente aplacable; en todo caso, cuando Carranza llega a Yuste le da el justo tiempo de ver morir al emperador y aumentar los argumentos utilizados contra el en el proceso: la inquisición actúa con eficacia asombrosa.

Para Tellechea, ese proceso lo perdió la inquisición, lo gano Carranza. Para la historia así queda; para mi perdió Carranza.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Repasando a Don Marcelino Menéndez y Pelayo ¿No?

Ignacio dijo...

No.

Nunca ha sido de mi devoción; despachó el proceso de Carranza en dos tardes. La fuente sigue siendo Tellechea.

O yo mismo.