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sábado, 20 de agosto de 2016

Canción, probablemente apócrifa, de la epistemología de la blogosfera.

domingo, 26 de marzo de 2006

 

No hay nada mas inútil que estos escritos
instalados entre nosotros y el viento;
ni nada queda más lamentable que el diario electrónico
que cada día dejamos apalabrado en la pantalla.
la palabra persiste, lo estrafalario manda;
no hay vuelta de página, ni capacidad de sueño,
aunque algunos ya nos señalen como presas del anglicismo.
Pero aquí sin embargo siempre es mejor decirlo
porque nuestra obra completa se renueva en éste momento
manteniendo solemnes las señales de alerta:
¿alguien me lee? ¿alguien comenta?
¿alguien me linka a su espacio infinito?
¿alguna mujer me sueña, en la soledad de su alcoba?
Graves problemas estos que enturbian el instinto.
Nada nos alarme: los blogs se exaltan
y vociferantes algunos piden lo que la vida les roba
proclamándolo enlutados a gritos
en la profundidad del ancho de banda.
¡Que cosas las que dicen, que cosas las que cuentan!
¡que astucia y sentimiento, que sagacidad la suya!
¿que cosas las que sienten, que cosas las que piensan!
¡que manera de afeitarse, delante del espejo!
Y ya estas en casa: la blogosfera decora
fuma un cigarro y escribe tu realidad transmutada:
que vivimos un tiempo de estirpes asesinas y princesas encantadas
y no nos aterra el logaritmo de las profanaciones:
nuestra vida está en este recodo del espacio y el tiempo;
aunque la relatividad y el caos no nos dan la supercuerda para asirnos.
Enviamos en este correo las palomas urgentes
que desnudan al César y lo muestran al mundo.
acabado el post entraremos en sospechas
meditadas que generarán el siguiente:
porque la guardia no baja; la galaxia nos necesita
Y siempre tenemos recamara para ese post ingénito
hecho de sentimiento en rincones de niebla.
Pero ahora ya es tarde; la ciudad espera
y debemos mirarla a través de la blogosfera.

 

Y así acaba Una Realidad fractal que hoy se ha empeñado en recordarme que sigue ahí.

sábado, 9 de abril de 2016

De carros, vino, cañas, y naves espaciales.

De Marzo del dos mil ocho, en Una realidad fractal:

Plegar el espacio, vencer al tiempo

Los transbordadores espaciales llevan el combustible en unos tanques fusiformes: no es casual la forma; los tanques de combustible se han de transportar por tren, el tren tiene tuneles y las vías son así, son vías y de ese tamaño por que se trazó el ferrocarril en base a las medidas del ancho de ejes de los carruajes, que eran el ancho de los caminos, que estaba todo regulado en la Lex Augusta: el transbordador espacial aunque no lo sepa nadie está directamente vinculado a la Roma clásica; la civilización existe y es porque es en el pasado y crece hacia el futuro.
El ancho de los caminos estaba regulado, lo cual origina el ancho de los ejes de los carruajes, lo cual nos da los coches actuales, el ferrocarril y la trama viaria; la regulación siempre va creciendo conforme a las necesidades: así, llega un momento en que por necesidad hay que establecer una ley: no por afán de protagonismo sino por necesidad real: un carretero borracho podía atascar el carruaje en barro y causar colapso de tráfico de mercancias, Isabel la Católica dictó una orden por la cual los carreteros de Castilla que llevaran cargas de la índole que fuera, (sin carga da igual) sólo podían beber vino (una botella, claro) si con el vino se les servía un trozo de carne sobre una rebanada de pan: el tamaño debía ser tal que tapara el vaso; debía ser superior al diámetro del vaso, y taparlo. Por decreto regio acababa de inventar la legislación contra conductores borrachos, los bocadillos y las tapas, presentes en toda Andalucía.
Alguien cree que ha inventado algo.
La Ley Romana también estableció la regulación del espacio, cultivos y demás: la Alhambra no es sino una casa romana, y gracias a esa organización del espacio en Valencia se desarrolló el sistema más avanzado, culto y sabio de aprovechamiento del agua: ahora queremos saber más que el que lo inventó; el uso del agua implica su desvío, uso, y vuelta al ciclo ¿alguien se cree tan chulo para ser capaz de cambiar el curso de la vida? tan solo se la desvía, pero el camino está trazado: el agua volverá al mar. Por el camino, al desviarlo habrá generado riqueza, y no se habrá dilapidado: como el aceite, que por donde pasa deja mancha,como el dinero, que por donde pasa deja huella, como el hombre, que avanza porque viene de Roncesvalles y va a Santiago, y en el camino encuentra el signo de su destino en Sevilla, donde toma tapas porque ha ido en tren, del ancho del transbordador espacial y gracias a Roma y la edad media entiende que el afán de protagonismo es el que hace que ahora quieran cambiar el nombre a los trasvases porque les ha costado demasiado denigrarlos, y quieren cambiar el nombre creyendo que así cambian la realidad: concepto cursi de tontos útiles que sirven al comunismo del hombre nuevo: es decir un organismo mecánico en beneficio de pocos frente a un hombre libre, que viene de Roma y va a la estación espacial, porque sabe que viene de Roma, con luces y con sombras. Y lo entiende, porque tiene un idioma, que aunque dan por ley en Sevilla que la RAE ha dicho que el andaluz es un dialecto, todos sabemos que tan sólo es una manera de enfrentar a la gente, de dividir, de evitar la unidad tan evidente: ningún problema en reconocer peculiaridades, pero definir para dividir es truco viejo: si la RAE ha hecho eso, hay que dinamitarla, pero ya.
El hombre se comunica, viaja, plega el espacio y define su tiempo: y todos inventamos cada día la vida, sin inventar nada, porque venimos de entonces, y vamos hacia después, y hasta descubrir que no hay nada nuevo bajo el sol ya estaba descubierto, y somos porque somos la historia, que aunque no lo sepamos el hecho de usar nuestro lenguaje nos define y organiza, nos constituye en materia de nuestra cultura y es de ese modo que comprendemos el universo y comprendemos que nuestra nimiedad no es tal, porque si somos hombres civilizados,cultos, lo somos por cultura de la que formamos parte simplemente, y si somos y estamos es por amor, que es la esencia de la civilización, y la definición del hombre; la única forma de proyectarnos al futuro es siendo esencia de pasado, la forma más evolutiva del ser está en la tradición y no en modernidades de cursis ignorantes que inventan la realidad al mirarse en espejo encantados de haberse conocido a sí mismos.
Al hombre lo hace el amor, lo constituye su recuerdo, lo conforma la tradición y lo proyecta al futuro el afán de superación personal y no el afán de protagonismo: entiéndase y se habrá comprendido la historia de España, la historia de amor, porqué las mujeres atraen y porque los hombres pican, porqué estamos aquí, y también porque estamos en un mundo de cenizos indocumentados inmaduros que quieren saber una realidad nueva inventada cada día, incapaces de asumir la historia dada su escasa longitud de onda que tampoco asumen: porque alguien corto de entendederas jamás puede entender que es corto de entendederas, y confunde la humildad con la estupidez; la soberbia con el conocimiento, la conducta con la cultura, y el estropicio lo han montado.
Desde Roma al transbordador espacial, tan sólo somos carne de tránsito llevando una mochila, así de simple. Tan solo somos hombres.


Pascua, dos mil dieciseis:
El refinamiento tecnológico del carro, varas, y traveseras, es algo realmente espectacular, pero eso, es otro tema.

martes, 27 de octubre de 2015

La realidad, de fracto.

Me piden editores volver a sacarlo; no sé que decidiré al final, es cosa mía: en Una realidad fractal anticipaba el momento que estamos viviendo: la OMS, ese nauseabundo organismo, nido de holganzas y tráfico de fortunas, quiere prohibir las longanizas, las morcillas, las güeñas: equiparan las salchichas de frankfurt industriales y repugnantes con el exquisito embutido de las carnicerías de mi pueblo. Desaparecido por encanto el timo del colesterol para justificar el pago a unas farmacéuticas, ahora la próxima milonga será con el aparato urinario masculino y su aparato genital, todo serán enfermedades extrañas alrededor de la polla.
Todo el momento social que estamos padeciendo se definió en Una realidad fractal; Crispal siempre lo recuerda, y muchos de mis lectores me escriben: en el momento de su edición me dijeron de todo; sólo uno de aquellos se ha retractado, un sevillano, y eso me conforta: lo dije, y ha sucedido.
Molesta mucho a los mediocres la presciencia fundamentada en el estudio y el trabajo, no creo ser tan inteligente. Pero seguramente lo soy.
Escribí, entonces:
se prohibirá el cerdo, que realmente tiene demasiado colesterol, y la dhimmitud habrá hecho su camino: esos cerdos que proliferaron en Andalucía como talismán previsor de pérfidos sarracenos al no ser saludables, habrán sido exterminados por el bien común.
Os dejo aquí un extracto del libro, donde anticipo estas cosas y la animalada que hacen de bajar el grado y la intensidad del aceite por ley, de poner menos tabaco en los cigarros, y demás perfidias de ingeniería social para convertiros en esclavos.

Anatomía de la destrucción
Primero cosas sin importancia, ninguneando, despreciando despectivizando y rebajando,  haciendo de lado, al aislamiento social: ante el cadáver del indigente
es evidente
que murió.
Declarará el juez, y nadie llora en los funerales de los vagabundos. Los peregrinos pasan.
Y poco a poco se va destruyendo: con algaradas y algarabías, como el follón que me montan en los juzgados, siempre el ofendido encuentra casualmente un puñal: siempre casualmente el que tiene un puñal, encuentra una ofensa.
Y al final se imponen; hasta que llega uno y salta, y aquí se monta una reconquista por menos de nada.
En Sevilla van cambiando el nombre de las cosas: la secuencia de desayuno, almuerzo, comida, merienda, cena, se cambia por un otro lenguaje, una especie de mezcolanza de francés suecado  e inglés apache: llaman desayuno al almuerzo. Y toman tostadas: las tostadas, para mi fueron una sorpresa; es lo que habitualmente conocemos como bocadillos de jamón, sólo que de jabugo, con aceite a disposición, un aceite realmente novedoso para mi, harto de trabajar en la almazara, un aceite demasiado bueno: la gente pide una tostada y el bocadillo de jamón con el café, y funcionan.
Sea cual sea el bar, sea cual sea el sitio o el nivel económico de la zona hay dos elementos comunes a todos: un Cristo y una Virgen, y uno accesorio, pero casi totalmente común: un cartel de una hermandad.
La gente va, toma un café con una "tostada" y sigue la mañana (nadie me acuse de la sobredosis de Jabugo) la gente vive porfía, canta, y se confía; la gente quiere, ama, ríe, y aguanta el día: en Semana Santa se entregan a su cofradía.
La estructura del catolicismo no me permite comprender el fervor de la semana Santa Andaluza; el rigor de la reconquista sí: aquí los aguantaron más tiempo, y se amarran al catolicismo como liberación, agradecidos de haberse librados del pérfido sarraceno: ni en El Vaticano celebran la semana Santa y la Pasión como en Andalucía.
Nadie les va a prohibir la Semana Santa. Nadie les va a prohibir el Jabugo.
De momento lo del fervor religioso lo van disolviendo, llamándolo manifestaciones culturales, folklore, y dándole rango turístico, como si fueran un circo para entretener a la gente: cada vez la FE es más irrelevante y se da más pábulo al espectáculo.
Van poco a poco disolviendo diluyendo difuminando las fronteras de la fe, que es de las personas en un constructo social que es mejor por el turismo, por el dinero....."Por el bien común" frente a la fe, que es de rigor íntimo y rotundidad privada, de ética íntima, moral pública y discreta por su propia esencia.....esto lleva años sucediendo: lo han soportado, disimulando pero poco a poco lo van arrinconando.
Nadie prohibirá el Jabugo.
De momento ya se ha establecido por ley imbuida en la gente como un tatuaje lobotomizado en el cerebro que fumar es malo: se ha convertido en un pecado social; ahora, están anatemizando el alcohol, por los coches, por los accidentes....por el bien común.
Luego, se demostrará científicamente de manera irrefutable, que el aceite engorda, elimina potencia sexual, causa pies planos y favorece la aparición de mosquitos, toda esa argumentación en bombardeo cuando cogen una murga, y aparecerá un sustituto mucho mejor para todo, imagino que la mantequilla; y se va arreglando la salud de toda la humanidad, siempre por el bien común, siempre la gente se sentirá mejor y notará sus pies menos planos y todo, y entonces, algún exquisito gourmet o cocinero (a los que llaman restauradores, como si supieran arreglar cosas viejas) demostrará con rigor ineluctable que lo que realmente pega con la mantequilla es el jamón york, o la deconstrucción de algo que nunca se sabrá muy bien que coño es, pero que queda muy fino, y la presión social hará el resto: nadie quiere estar gordo, nadie quiere no tener salud, nadie quiere que se fume, por el bien común; y al fin y al cabo esta pasta incongruente que se pone con el pan que proviene de la sabia cocina de Tailandia, del budismo, de la tradición Hindú, de Chichicastenango o de la tradición sufí con influencias derviches es muy fina, nos da nivel y es multicultural, como si hubiéramos viajado, y la presentación ¡dónde vas a parar! frente al asqueroso jamón con pan y aceite, ¡un plato octogonal con una tostada de mantequilla deconstruida con afijos derviches ricos en bifidus activo y con omega tres!
En ese momento las mujeres estarán insatisfechas, la gente de muy mala leche, la tristeza será lo común, pero eso si: todo muy sano y saludable: batallones de psicólogos los convencerán de que no son multiculturales y eso es malo y que deben abrazar las novedades por que es lo bueno y lo moderno, y que realmente el problema es porque el cura de su infancia era gordo, o flaco, y sus padres unos opresores temibles que un día te castigaron. Que lo normal es el divorcio y la promiscuidad, mejor adoptar niños: si vienen ya hechos ya sabes que no tienen defecto y hay modelos a elegir, y si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero. Y que realmente si no lo hacen así es por que ellos son los malos, no hacen nada por el bien común.
Ya estará el camino hecho: se prohibirá el cerdo, que realmente tiene demasiado colesterol, y la dhimmitud habrá hecho su camino: esos cerdos que proliferaron en Andalucía como talismán previsor de pérfidos sarracenos al no ser saludables, habrán sido exterminados por el bien común.
A lo mejor el método paranoico crítico no es válido pero evidentemente  los cerdos, la reconquista, el fervor de Andalucía, y el rechazo a la morisma están entroncados, es de rigor evidente.
Peor que un disparo es esa muerte lenta, tan femenina de anularte como persona, de agotar la posibilidad, de imponer el mal lentamente.
Y así es como van queriendo borrarnos hasta el nombre, por mucho que algunos blogueamos en el desierto con la secreta esperanza de ser leídos por alguien, sea ahora, sea después de la próxima reconquista.



















domingo, 14 de marzo de 2010

A petición

Y por tanto he puesto una edición corregida y expurgada de Una Realidad fractal en tres formatos, dos que se pueden ver y leer en pantalla y descargar, y también como una página nueva del blog.

miércoles, 17 de junio de 2009

Estados sublimados de presciencia

En este mundo en el que el ruido en la información ha generado toda la confusión, me conforta y me halaga la conciencia y el conocimiento de mis lectores: que Una Realidad Fractal haya suscitado a Dhavar el recuerdo de Panero justifica per se cualquier trabajo: Leopoldo María Panero es otra de las síntesis de España; y aunque los protointelectuales sepan su nombre y lo usen ( en vano) a muy pocos conoceréis que lo hayan leído: es un gran poeta; muy gran, muy poeta.

Todos se centrarán en los marginales escatológicos de su vida; muy pocos en su obra; tan vehemente y tan buena: desconocida, por real decreto: la progrez no respeta ni a los suyos: siempre fue del Partido Comunista, de los que con Franco estuvo en la cárcel: ahora veo a los izquierdistas en facebook utilizar borracho como acusación, y me entristece: es ruin fijar en la debilidad humana ajena el objeto de la mirada; cualquiera que se lea a Panero va a conocer una gran obra; un magisterio magistral: no entraré en la pérfida propaganda ni en la utilización de su figura; simplemente, si a Dhavar la Realidad Fractal le ha suscitado el recuerdo de Panero, el trabajo no ha sido en vano ni ha caído en la escudilla agusanada.

España es Valencia en fallas: te levantan muy alto para ver mejor como te quemas y como caes y luego, irse de copas sobre tus cenizas.

 

 

En mis manos acojo los excrementos
formando con ellos poemas
cerca estoy ya de donde sopla el viento
y odres de vino de mi nombre están llenas.
Mi ano es todo lo profundo
solo construye un mundo
un niño baila en el dibujo
como la rosa de lo inmundo*
*variante: fiel a la rosa de lo inmundo

L.M.Panero.

martes, 16 de junio de 2009

sotto voce

"Es más fácil pensar que estás enfermo que pensar que la sociedad no es lo que cuenta nadie".(pág 102, Una realidad fractal)

Si te oye L.M.Panero te da un abrazo y hasta te invita a tabaco.Y, claro, purificando, purificando, puedes llegar al lenguaje puro del yo con el yo(la locura) o a la mística (y dismular diciendo cosas como "mi amado las montañas") o a encarnar de verdad y ser un superhombre Zen (si es que eso existe).

Hay una vía mejor ,aunque de mucho mas modesto rendimiento, que es tener hijos y asisitir con ellos, mientras tratas de explicarles lo que no sabes, al nacimiento de las palabras.



De un lector.

Muchas gracias.

viernes, 20 de febrero de 2009

Tensión superficial

Cuando a una plancha caliente echamos agua no se evapora: se pone a formar bolitas que corren displicentes por esa superficie: ése fenómeno es la tensión superficial. El agua corre con aparente rumbo caótico pero una vez sucedido, podemos trazar ese rumbo como una ecuación o un conjunto de ecuaciones, con precisión geométrica: en una época estuvo de moda alguien que llenó Valencia y alrededores de esculturas que son la representación de seno de x2, de coseno, de cotangente….una vez las cosas han sucedido, es cuando tienen representación matemática, ninguna predicción acertó jamás.

Como bolitas trazando futuros geométricos van los perdigones que la actualidad depara: un ministro de cacería emulando a Franco: lo denuestan por envidia, realmente quieren ser como él: F.González lo primero que hizo fue irse de vacaciones al Azor; Guerra usar los aviones para líos con las queridas (y aún lo llamarán amor) zp busca un referencial que lo equipare para ganarle la guerra a Franco; Pepiño en sus palotes busca la universalización de la estupidez como dogma categórico, desconociendo absolutamente no lo que es, sino la existencia de los imperativos categóricos.

El ministro del interior, personaje que si hubiera un mínimo de decencia en el sistema estaría en lo más hondo de la mas infecta prisión se dedica a excitar los más bajos y viles instintos de la gente para que agredan a los emigrantes y tener fachas de los que defenderse de los actos que ellos hacen “y tu tienes la culpa” es la máxima ideológica del gobierno: no busquéis otra, no la hay.

Se lamentaba con cara de sumisión y entrega “pobre de mi” González Pons de belleza en siete días hace un rato en un tv Española de que “parece que el gobierno no quiere que exista oposición en España” y sus padres estarán hasta orgullosos de haberle dado estudios al nene: cualquier día descubren que la izquierda basa su vida en la eliminación sistemática de la derecha, por todos los medios: ¡ah! es cierto: no son de derechas, son de centro, del centro centrado en centrípeta danza en torno a un fuego central como bolitas escaldándose en tensión superficial: en otro alarde de complejo asumido de superioridad: somos como vosotros, pero mejores, dejarnos bailar como derviches de agua en el fuego que al bajarlo a los niveles adecuados de tibieza pierda la tensión superficial: en ese momento, el agua, se evapora, y queda la progrez ingénita del partido de oposición, que no de derechas, empeñado en una realidad paranoica en la cual ellos son los buenos pero es una pelea de patio de colegio y en el fondo todos son amigos: ¡Que monos salimos en las fotos! parecen de primera comunión, sobre todo cuando sale la Familia Real disfrazada de militares.

Tensión superficial: agitando las bolitas, desde el gobierno y los medios de comunicación están generando tensión, y eso no es un buen guiso: menos en España, porque la gente no coge la violencia orientada que les están provocando sino que ya está harta, de los centristas, de toda la hez política constituida en una satrapía al gobierno hediondo del capital financiero mas conspicuo y vil: entreguismo, sumisión, abandono a las cálidas manos del capital que les infla, sin buscar la honestidad la decencia o la entereza: la hombría la buscan, pero en la intimidad, en publico sea todo tibieza y sumisión, entrega ante el poderoso y despiece cruel de los vasallos indefensos, plebe, siervos de la gleba o populacho: machacan sistemáticamente al de abajo, adulan sin fin al de arriba: caridad cristiana en fin, la misma que les lleva en su tibieza a decirse casi católicos pero defender uno por uno todos los postulados que los católicos denuestan: es que son “el mal menor” que no deja de ser el mal: pero esconden en toneladas de infamia sus consciencias, enterradas en cal viva o en ataúdes de forestales en Guadalajara “era la coyuntura” nada pudo hacerse: como las bolitas en la plancha caliente, la trayectoria es previsible,porque esto ya se ha vivido: generan confusión y problemas, grandes alharacas y declaraciones de la nada, boato pompa y circunstancia y caras ensayadas ante espejos de perversión: en el fondo no hay nada, ni saben a donde van, pero sí saben que de ahí no quieren bajarse, siguen siendo bolitas en danza infinita generando confusión.

España no es un país de la Señorita Pepis, de ciudadanos, de siervos o de plebeyos: España es un país de hombres honestos decentes y libres, mujeres íntegras y orgullo como ley: sea yo pobre, pero honrado; quieren que la gente sea una morralla infecta, y no lo van a conseguir: más confusión intentan generar, más claridad tiene la gente, respecto así misma y respecto a ellos.

La tensión superficial es un fenómeno de la naturaleza (¿físico ?¿químico?) la tensión y la superficialidad es algo que abomina desde la boca de la bestia a nuestro ser mas profundo: la gente no es plebe que son personas, algo que olvidan los burócratas de la satrapía.

Tensión superficial, que no en lo profundo; oleaje: pero el mar está abajo (aunque en su estulticia ellos no lo vean) y el mar es hondo, profundo y sentido; una realidad cuántica intangible pero que es la que sustenta toda esta infamia: dejen de generar confusión, que ya sabemos que intentan ocultar algo aunque no sepamos que: acabaremos sabiéndolo y acabaran como la historia manda en los repositorios de los muladares.

jueves, 19 de febrero de 2009

No esperábamos a que nos traicionaran: nos adelantábamos, y los traicionábamos primero

Niega vehementemente Rubalcaba algo que hemos sabido que existía al saberlo negado: nunca había existido, pero es necesario: ahora ante el aluvión montado, esa información ha calado donde debía calar: no tardará algún descerebrado en agredir a emigrantes: que es lo que busca Rubalcaba para frenar el avance de los fachas, y tener prestiges para que la gente este en contra y el nunca mais y los votos.

El partido que debería ser oposición juega a ser los buenos de la clase esperando que el maestro les de el premio o el compañero les deje el puesto”ahora te toca a ti” y todo bajo el paraguas de la ya imposible democracia,es la socialdemocracia: la repugnancia del vómito de la bestia: pero les está funcionando, demasiada gente toma partido como hooligans de la realidad en vez de parase a analizar que se ha hundido el sistema, vivimos en un corralito enmascarado día a día que todos los arrimados al poder, a favor o en contra adecuadamente cuidan que no se vea más que lo que quieren que sea centro de atención.

De lo infinitamente grande, a lo infinitamente pequeño: de lo infinitamente grande que es el presupuesto nacional, a lo infinitamente pequeño que es el valor no de la persona, no del ciudadano, no del proletario, ni siquiera del contribuyente: del lacayo, de la gleba, de la plebe, del vulgo, del populacho.

Es una realidad fractal: marearán a la gente en un laberinto burocrático, de cifras mareantes y presupuestos de vértigo: basados en el trabajo que han de hacer pero siempre en el eterno equilibrio en hacerlo como mandan los cánones de lo políticamente correcto, de lo sindicalmente correcto, de lo socialmente correcto, de la falacia como arma: nosotros somos el poder, asúmelo, o muere, peo no tienes derecho a nada que no sea engendrar el dinero que ellos necesitan: siempre necesidades infinitamente grandes, siempre las personas con un valor más infinitamente pequeño.

Es un país en la necedad, consumido en la vorágine de una realidad fractal: hagan juego: 2010 elecciones. Lo peor que puede pasar es que gane el pp: solo demuestran sumisión, entrega, cobardía y rendición. ¿o me equivoco?

martes, 3 de febrero de 2009

Ciberdelia

El asunto esencial ahora es coger nuestro idioma y enriquecerlo; y si no, al menos no empobrecerlo; y llamar a las cosas por su nombre sin miedo ni escándalo; será la manera de entender mejor lo que la vida depara.

Las reuniones de los estados generales se hacían en una iglesia. De la falacia denominada Revolución Francesa, entre otras lindezas tenemos la derecha y la izquierda: según la posición que adoptaban respecto al evangelio en esas reuniones quedó para la historia esa definición. Falaz, como esa época, infame como ella, inútil y dilapidadora, como la historia manda.

De California en los setenta nos vienen varias cosas: el LSD, la música electrónica, los ordenadores personales, gracias a Gates, y el rollo guay y ecologista.

Agítese en una coctelera, y si le ponemos de nombre democracia, pongamos dos bandas para aparentar discusión. Sólo que sin siquiera saber de qué hablamos. Ahí estamos.

El gran engaño se hizo ley. Todos los progres y demás jaleantes hablan de los “60” cuando nadie ahí hizo nada; la actividad fue en los setenta; Gates empezó a desarrollar ms dos, la música empezó a ser algo más que el desastre verbenero, aunque los Beatles se empeñaran en ser números uno de todas las verbenas, salió la psicodelia, que no es mas que el frikismo en su paleo época, y salió toda la estética actual, y toda la ética.

Con Gaseosa de ácido eléctrico es posible hacerse una idea, pero la máxima expresión somos nosotros; la máxima fijación a la realidad es ahora, despojado el avance de lujos innecesarios por la pátina del tiempo. Asombra que sea una realidad inventada y hecha a costuras la que vivimos. Es el triunfo funky de los setenta, de mi época, y de nadie más.

Es un repugnante viaje de LSD, mal viaje, mal ácido, y mal subidón.

Pero en algo han triunfado: todo el mundo se cree su realidad inventada, su propia página de código para insertarse en la realidad, como un html mal compilado, de tal manera se configura como universal y absoluta cualquier concepción pequeña y a ser posible arrastrada de la realidad. En vez de utilizar nuestra cultura para asumir nuestra ignorancia, la asquerosa socialdemocracia empequeñeció la educación de las personas, y por tanto se capacidad de acceso a la cultura, con lo cual elaboraron un constructo vital deplorable, pero que funciona .

Lamentable.

Y funciona demasiado sabiamente: cualquiera en éste momento cree que la vida es lo que ve, no lo que hay, cualquiera se cuenta a sí mismo una visión y la da por válida; cualquiera impone su criterio.

La degradación de la cultura no ha sido un proceso Español. Ha sido de todo el occidente, de todo el mundo civilizado, del único mundo real. El proceso del acceso a “lo lúdico” va generando el hecho de hacerlo todo “lúdico” para que la final sólo valga eso; al final lo que no sea así, lo contamos que parezca así y por tanto vamos deformando la realidad.

Todos lo percibimos. Por eso aumentan las enfermedades sociales. Es más fácil pensar que estás enfermo que pensar que la sociedad no es lo que cuenta nadie.

Nadie ve la mentira, sólo vamos intuyendo trazos, porque se ha asentado fuertemente.

La gente cree en una degradación de la naturaleza, que es mentira, la gente cree que vive en democracia, o incluso cree que la mujer está “liberada” incluso que hay pueblos “oprimidos”. Es solo una interpretación traumatizada de la realidad, pero al sistema le ha funcionado para perpetuarse.

Pero ya no queda más recursos: ese sistema se agota por sí mismo.

La búsqueda de una verdad no prefabricada, la visión real del momento en que vives, la percepción lúcida de todo se impone. Por una cuestión muy simple: nuestra clase política es la que mejor evidencia que el buenismo, la tibieza y el compadreo sólo son falacias compartidas. ¿alguien cree que las estupideces de Calvo o de Zaplana son solo de ellos? Son ampliamente compartidas, y justificadas ampliamente.

En USA, poco dados a la tibieza, también se les ha asentado, pero el sistema ha generado su propia vacuna: la estructura de la educación se asienta en privado, con lo cual se reforma y actualiza con rapidez; el sistema económico no pemite que la tibieza sea una ley.

Y así va España. Un subidón de LSD que dura ya treinta años. Como no hay dos dedos de frente, hacemos intelectuales a los del régimen y bajamos el nivel de la educación y de la enseñanza: así, a nadie extraña. Y cuando alguien tiene un titulo se considera culto. El proceso de comunicación “social” al final no es mas que las versiones de la fea tras la verbena: todo era muy malo, porque ella no ligó. La estreñida mental cursi y lela, quiere imponer la verdad a todo el mundo: sea el feminismo, sea el vegetarianismo, sea lo que sea, la cursi lela que jamás llegó a miss nada y cargada de envidias.

Ejemplos, sobran: el imbécil que nunca destacó en nada por más que lo intentó, se hizo progre porque no le quedo más remedio e incardinó su incompetencia en el supremo bien “del partido” ; el nuevo rico ensoberbecido de su propia estupidez, va de dar lecciones de talante,  el niño bien prototipo del ojito de su mamá, como total inepto, lo hicieron estudiar y ser socialmente aceptable hasta el infinito cursi: pero en vez de acabar de encargado de algo, o de portero relamido, lo tenemos de presidente del gobierno. Porque saben que socialmente es lo importante el parecer en cada momento, y así va España.

Los procesos de inmersión cultural son inconscientes; analizables a toro pasado, pero difícilmente predecibles: En España los más conspicuos antiamericanos se pegan por salir en las revistas de Hollywood y hacen lo que sea por triunfar en USA; todo desde un antiamericanismo á la pàge muy de cara a la galería; pero el que no quiere ser artista de Hollywood quiere ser Julio Iglesias, y lo enmascaran en una presunta imagen de desprecio, cuando no lo han conseguido: absolutamente todos.

El proceso de aculturación ha hecho que se valore el flamenco en “círculos” de presuntos cultos (son culticios, más que cultos) a partir de la labor de Paco de Lucía y a partir de que el jazz lo reconociera: se valora lo que tienes cuando en otro sito lo han valorado, es viejo: nunca te comes una rosca, y cuando “pillas” resulta que en cascada todas querían lo que antes ni veían.

Los bárbaros, una vez destrozado lo tan envidiado: la roma Clásica, se empecinaron en “ser” emperadores romanos, a mayor o menor escala. Bárbaros, incluye aquí a los sarracenos; que jamás hicieron nada; tan sólo querer ser los poseedores de lo que otros han hecho; es la envidia, definida por Nietzsche, o el efecto Dunning Kruger.

El proceso de asunción de un sistema cultural ajeno tiene sus ventajas: asumimos el jazz, el cine, la novela negra, pero a la vez en el camino nos vienen cosas malas: no hemos sabido ser suficientemente perspicaces para vacunar eso.

El problema, que ya lo conocemos no es asumir los cambios culturales advinentes, sino cómo deshacernos de la rémora de los bárbaros y sarracenos; y del proceso de dhimmitud tan asentado en la vulgaridad.

Y a la vez nuestro proceso tecnológico en su evolución genera a su vez nuevos procesos culturales, nuevas conductas y nuevas formas creativas; que la ignorancia establecida burocráticamente en las instituciones de la transmisión cultural se empeñan en frenar: vano empeño: la historia ya los ha echado a un lado. No llegan ni a ser reliquias.

Los sistemas de relación ahora son del género epistolar: nada nuevo bajo el sol. Pero la tecnología lo ha sofisticado: mientras podemos hablar por teléfono(que ya no se llama a un sitio, se llama a una persona, eso es lo que la gente no acaba de asumir) mantenemos la comunicación abierta por el MSN; enviamos y recibimos música e informamos de lo que escuchamos y hacemos, y mantenemos múltiples conversaciones en tiempo real por ventanitas de conversaciones privadas; con lo cual las formas de relación están elaborando unas formas de conducta: lo de “ligar” antes implicaba una inmersión en el círculo del ligue para saberse aceptado (o no) y una relación social imbricada en la vida del otro y el otro en la del uno. Ahora la posibilidad de ser de tu a tu, y sólo privadas y sólo íntimas, sin componente social, entrañan el riesgo de la promiscuidad y la mentira, y también la posibilidad del dislate y el engaño, pero también las certezas y las intimidades más consolidadas, mas sabidas: no es la misma relación que “un conocimiento casual” de hace tan sólo diez años.

No te obligas a un círculo social estricto, riguroso en sus normas y consolidado físicamente. Lo cual es; no se si bueno o malo, pero es. Se establecerán sus pautas: el tiempo corre y consolida.

Hacemos públicas nuestras cualidades, en redes sociales, o en las diez mil redes de ligar que hay, proclamamos filias y fobias, preferencias y descargos; es un modo de relación personal que se ha asentado y que aun establece sus normas, mor de que los más conspicuos autogurús de la red quieran ser los que “piloten” teóricamente la sistematización de las relaciones en red.

Ya no hablo de tener un blog: revelas al mundo lo que consideras que al mundo puede interesar, o intentas cubrir tu afán de protagonismo, o simplemente te expresas

Ahora mézclese y agítese adecuadamente; colóquese a cada cual en su medida y su longitud de onda, y a veces hay resultados graciosos: no aptos para un sistema común de relación: alguien me había agregado a su red con lo cual todos los de su red asumían que yo era entonces de ese lenguaje: error fatal, en esos casos, la cáustica habitual se dispara. Nada que no se pueda arreglar. La relación es persona a persona, no en grupos ni tribal: cada cual es él en sí mismo, y eso lo hace válido o no a los ojos del otro. Pero sólo es él, no un grupo ni un club: persona a persona, a pelo. Y cada cual se ha de ganar a cada otro cual.

Andamos en ello; simplemente.

lunes, 2 de febrero de 2009

Presenciando presencias del presente

Esto es el presente, más que se empeñen en hablar de nuevas tecnologías o asociar la red a crímenes, mis relaciones fluyen por pantalla y son mejores y más fiables que en directo: lo siento por las grandes empresas: o se adaptan o morirán, como muere la prensa, la TV y los informativos como medio de adocenamiento: yo me informo de la guerra en Israel por israelitas in situ, por egipcios, por Bloggers palestinos de pañuelo y militancia, y de ahí saco mis propias conclusiones: dejen de intentar que tome partido enseñándome ya sólo una parte de la información, no soy tan tonto. Yo no soy tan tonto, hay quien prefiere eso porque les reafirma en su comodidad, y les evita pensar: allá cada cual.

Sólo hay un proceso de cambio comparable a la aparición de la red, cuando en el neolítico el hombre toma conciencia de sí mismo y comienza la urbanización del mundo y la agricultura. Después de eso, la aparición de la red es lo que ha hecho más por el avance cultural: y acabamos de empezar. El proceso de urbanización neolítico pasa por Grecia y Roma y se formaliza en los evangelios, como la alianza del hombre con la tierra: en el proceso de evolución cultural no hay nada nuevo hasta llegar la red: la imprenta no es sino un amplificador de potencia del conocimiento, costoso y manipulado: no todo el mundo puede acceder a que se publiquen sus obras; hay mucha imbricación con el sistema desde el principio, cuando cada imprenta era controlada: Jhon Kennedy Toole se suicidó porque nadie quiso publicar “La conjura de los necios” y esto no fue en el XVI.

Y llega la red. Y llega Microsoft: que consigue que cualquiera se maneje con mayor o menor destreza con un ordenador y por su propia naturaleza, por mucho elitismo que se le quisiera imprimir, dejó de serlo para universalizarse: es la manera de usar el teléfono, es la comunicación en estado puro, y el máximo representante de la libertad. Mucho querrán controlar acceso y contenidos, muchas veces se estrellarán contra la realidad.

Ahora, en el presente, lo real es que mantengo todas mis relaciones por la red, y se ha convertido en un artefacto de uso múltiple pero personal: tanto la banca como los datos públicos fluyen como almaceno cosas privadas, y hago publico lo que considero: como todos, mis lectores me juzguen: no es necesaria ninguna censura ni nihil obstat para nadie: cada cual vaya eligiendo, a quien lee, a quien escucha, a quien ve a quien sigue, cada cual decide como conforma sus sistema de relaciones con el exterior y el nivel de distancia: usando las redes sociales como escaparate o como lugar de encuentro; cada cual en la red forma el espacio conforme a su propio ser: y además tiene todas las posibilidades de ampliación posibles: quien quiere permanecer en la ignorancia o no aprender de algo, no tiene porqué hacerlo. Lo cual es una proposición tramposa; porque se va a imponer la excelencia sobre la mediocridad o por su propia naturaleza, sea lo que sea lo que intenten evitar no lo pueden conseguir.

La red es de las personas, lo cual es en sí algo pernicioso para la socialdemocracia imperante: necesitan vaciar de identidad a la gente para que sean parte de, en vez de ser por sí mismos; la red dota de identidad a quien la tiene y se trata con personas, no con grandes grupos sino con las personas una a una, y cada cual da su medida en su elección de lecturas, blogs, prensa, escritos, y en sus relaciones en redes sociales, que muchos cometen el error de trasmutar las formas de la realidad antigüa a la red, cuando la red tiene sus propias reglas: la nettiqueta; clásica y conocida….por aquellos que en su momento fuimos denostados por “enganchados a eso de Internet” la red la han constituido las personas, a pesar de las restricciones sociales de la corrección política, tibieza vulgarizante, banal y carente de significado cada vez más y con mayor claridad se identifica la persona: hay redes enteras de blogs en las cuales arrojando los escritos al aire es imposible atribuirles autoría: hasta tal punto se difumina y se impone un sistema verbal entre un grupo que asumen todos la única identidad de grupo: frente a eso, los hay que, mejores o peores, mantienen su identidad. La gente se expresa en su identidad, esencialmente: los que se expresan como acto de pertenencia a grupos, o forma social, son cada vez menos y tienden a desaparecer. La corrección política es la progrez: hablar sin decir nada pero que quede mono: válido en bailes de adolescentes; repugnante en todo lo demás; la corrección política devenida desde el postmodernismo como condición sine qua non no es una moda pasajera, ni algo lejos de ser baladí: la socialdemocracia sigue muy bien los parámetros de despersonalizar a las personas;

En parte por una necesidad expresiva de la propia mentalidad dialéctica del hegelianismo marxista, que no se aviene con el lenguaje ordinario basado en el principio identitario del ser. El mismo sistema trasmuta los términos para su adecuada expresión, y el posterior empleo de ese lenguaje inunda de ambigüedades al lenguaje con un sentido proclive a su dialectización

De tan execrable modo, imponiendo por modas y normas sociales un lenguaje, se acaba imponiendo una forma y actitud, una conducta y una asimilación de la persona al sistema: quien habla con su lenguaje, y es instado a abandonarlo por una mayor “socialización” del tipo que sea, lo que se le está invitando es a despersonalizarse: al amoldar su lenguaje a una comodidad del momento, acaba siendo un transmisor y difusor de lo que ese lenguaje en si y per se es: de ese modo se acaba difuminando en la masa todo aquel que asume sus formas, estilos y palabros; en castellano lo dijo un refrán: “el que se junta con un cojo, si al año no cojea, ranquea

La clave es el lenguaje, como centro de la cultura.

No es tanto el problema defender un dialecto, idioma o lenguaje como defender una estructura lingüística, que es al fin y al cabo lo único que se impone. El lenguaje lo hace la gente y nadie lo impone realmente; la única lengua que en España se eliminó, y no por real decreto sino por hartazgo de la gente fue el árabe.

Imponer una serie de variaciones lingüísticas normalizadas ahormadas a un esquema común es la faena primordial: si no hay diferencias, se crean, no es ese el problema. El problema es crear una estructura mental preparada para que la progrez sea una norma impresa; código implantado, y la gente crea incluso que en eso consiste su libertad.

Creada la estructura responden adecuadamente a la programación. De ese modo piensan sólo lo que les dicen que piensen y en la dirección que se les impone; y consideran además que piensan por sí mismos.

Lo políticamente correcto es creer que se puede alterar la realidad adaptándola a nuestro criterio.

Así, cursilizando el lenguaje se llega a manipular claramente. Y además es una forma de decoro que ampara una exclusión social: por el idioma se rechaza, se ningunea, se desprecia y se aísla: o eres políticamente correcto, o ni rosca. Y el lenguaje condiciona el pensamiento, en vez de ser creativo es sumiso; no es el lenguaje el que hace crecer al pensamiento y al individuo sino el arma que lo constriñe; se corta la secuencia creativa del propio lenguaje.

domingo, 1 de febrero de 2009

Una vergencia apalabrada

El lenguaje es la clave de todo; la comunicación es el conocimiento, la ignorancia además de apartarnos de cualquier verdad, nos hace susceptibles y esclavizados al conocimiento ajeno: el asombro por entender pequeñas parcelas de la realidad o de la estructura científica de ésta nos puede llevar a la soberbia, al haber asumido conceptos inexistentes para nosotros hasta un momento antes: no por ello estamos en posesión del conocimiento. La soberbia nos instalará en un puesto adecuado en nuestra leyenda personal, pero no nos conoceremos más ni mejor ni se busca ahí trascenderse a uno mismo: eso es la soberbia, y ahí se ha instalado la sociedad por todas partes: la clave siempre está en el lenguaje: la fuente es la transmisión.

La clave de todo el cambio está en la transmisión de la información y en el acceso al conocimiento. La realidad inmediata de la gente se impone a los mecanismos de transmisión de noticias y conocimiento: la gente ya no depende de una verdad oficial transmitida por el medio que sea, o de una verdad alternativa de cenáculos o organizaciones: la gente que quiere se informa en las fuentes directamente y ya la información no es sino la que cada cual quiere que sea: muy pocos entre la gente hace caso de informativos; los periódicos e informativos en papel o por tv ya no son sino rémoras del pasado en constante caída, empresas que irán a pique y nada se perderá, porque tan sólo son correas de transmisión de unos u otros intereses: por inercia sigue funcionando, y por la manipulación tan descarada siguen cayendo: no obstante la realidad demuestra que cada vez menos gente es manipulada, excepto aquellos que quieren serlo: aunque ha habido grandes esfuerzos en mantener a la gente en la ignorancia, con la debacle del sistema educativo, convertido en un sistema de domesticación precisa y bestial y alejado de toda concepción de la persona y su crecimiento personal.

Todos los sistemas de comunicación y transmisión de información y conocimientos establecidos socialmente en la historia se han ido al traste; los sistemas de relación social y personal han cambiado y siguen cambiando; los mecanismos de reproducción de la información y transmisión del conocimiento ya no son los anticuados sistemas de conocimiento establecidos en la Ilustración; la gente va entrando a una realidad nueva que per se ya es antigüa y los mecanismos todos están revisando su situación y estupefactos ante la imposibilidad de establecer ningún tipo de mecanismo de control social: la red ya se ha insertado en la sociedad, y las relaciones sociales se establecen de otro modo y sin distancia que las condicione: la presencia cada vez es menos necesaria donde no lo es, y las relaciones persona a persona son mucho más fáciles y a la vez mas capaces de generar confusión y engaño: también da mas claves de veracidad, las redes sociales crecen y se amplían, a pesar de quien las quiera negar por decreto; la transmisión de información fluye libre y quien no sabe algo que yo se es porque no ha querido saberlo: a nadie se le impone restricciones aunque se intente (ya se que los países comunistas no pueden: tienen restricciones hasta para comer; y aun así, saltan las vallas hacia la libertad)

Fracasada la izquierda occidental con la gente echando abajo el muro de Berlín (que no se cayó, que lo echó abajo la gente) menos asumir que su opción era un fracaso en sí misma se optó por la solución más pueril: la culpa de todo es de los demás. Todo era culpa ajena. Yo no he sido.

Establecido el culpable, había que encontrar el crimen: a partir de la factoría Disney empezaron a elevar a los altares la naturaleza (tan lejana para ellos, incapaces de trabajar la tierra: son intelectuales todos ¿no os habéis dado cuenta?) y para no parecer la verdad, que querían ser los príncipes de las películas de Disney inventaron el ecologismo.

La evolución de la izquierda en Europa es así; para reírse si no fuera por tanto muerto: de Lenin a Stalin, evolucionando al cadáver de Castro, pasando por Althusser, el gran intelectual que en un ataque de lucidez y materialismo histórico le materializó un hachazo en la cabeza a su mujer, que la mando directamente a la historia: de esa noticia ya entonces el periódico el Páis (les costó veinte años averigüar que llevaba acento) no dijo ni mu: los sacrosantos intelectuales lo son por la divina gracia de haberse elegido a sí mismos como tales; luego ya si elaboran algo legible, eso es maravilloso. No es el caso en Europa: los vividores son todos del “mundo de la cultura” algo más lejano y evanescente que los elfos y demás personajillos de hadas.

En algún momento de tal proceso evolutivo del pensamiento, alguien se dio cuenta (probablemente porque lo leyó en un libro de la derecha) de que todo era un problema de lenguaje; de comunicación. Empezaron entonces a coger las riendas de la comunicación, matando a quien hiciera falta, claro, la revolución no puede detener su avance etc....por encima de quien haga falta, todo se hicieron críticos de TV, de cine, la literatura la dejaron como algo menor (nunca supieron leer, realmente) y decidieron que debían comunicar la verdad al pueblo por los medios, así la manipulación la consideran transmisión cultural, y se quedan tan orondos.

Cambian las maneras y la organización social, y las pautas de transmisión del pensamiento; no es nada nuevo saber que una obsesión de todos los movimientos organizados, que pongan la excusa que pongan su único fin es detentar el poder, y nada mas, es controlar los medios de comunicación. Ineluctable.

Pero al aparecer algo inesperado, siempre, absolutamente siempre, actúan del mismo modo: sea con la aparición de la imprenta. O sea ahora con la blogosfera.

Quizá me decidió a escribir aquí el hartarme de oír ese elaborado argumento de que “ahí solo escriben los fachas” y cosas parecidas: hablaban, hablan, de gente a la que me gusta leer, blogs que me gusta seguir, gente que me resulta curiosa, gente que cuenta cosas que a mi me interesan. Los siguientes pasos son: de una manera u otra, harán su desembarco en la blogosfera, primero discretamente, luego más agresivamente; apoyando unos blogs o ninguneando otros.

Cuando tengan presencia suficiente, empezarán a elaborar ranking del tipo: “lo más leído” “lo mas interesante” “lo que hay que leer” y lo apoyarán dando alas a algunos en otros medios de comunicación; débilmente al principio, sonoramente después.

Luego se empezara con “códigos éticos” o cosas así, o “sólo apoyamos blogs de lenguaje políticamente correcto” excusas, excusas.

Todas las armas que la red nos ha dado, de la manera que sea si pueden las volverán contra nosotros. Igual nos clasifican como webs porno. O peor.

Es demasiado grande, demasiado creativa y demasiado personal la red como para que puedan seguir su infame estrategia, tan antigua, pero que tan buenos resultados les ha dado. Y ahí se les agotarán las ideas que nunca tuvieron.

La red es la mayor y más grande revolución en la historia del hombre, de la cultura, desde el Neolítico. Aquí cabe todo, cabemos todos, que no nos vengan los protagonistas de sí mismos a capitalizarlo.

El problema es el lenguaje, simplemente.

Lo que ha desarrollado España en los últimos treinta años es un sistema referencial lingüistico totalmente equívoco y degradado pero que es autorreferencial y se justifica a sí mismo en sí mismo.

El código elaborado que demedia en la progrez ahora, la abominable progrez, parte de la concepción ridícula de “podemos cambiar el mundo” así, una generación de ineptos cerebrales e inmaduros en general, empiezan a tomar la sociedad con lo políticamente correcto.

El momento álgido en España lo tenemos con el cuadro de Picasso, el Guernica, que es el paroxismo de la progrez en su estulticia.

Nadie, en ninguna instancia consideró ni siquiera como planteamiento que la verdad “objetiva” es que Picasso ni era tan buen pintor, sino un buen propagandista, ni, en ninguna caso ni en la mejor de sus apreciaciones, es más considerable ninguno de sus cuadros que las Meninas, o cualquiera de Velázquez, Goya, el Greco o Zurbarán.

Pero se le dio un tratamiento especial. Y ahí está la clave, como a un niño que por que es especial –único, mimado, enfermo, gilipollas, malcriado o lo que sea- todo el mundo debe hacerle el máximo caso el máximo tiempo posible, así entró en el magma social el relativismo, de mano de lo políticamente correcto, España dejó de ser seria para ser lúgubre, se aparcó la alegría por una fingida alegría y la amargura y los cenizos siguen campando por sus respetos.

El conocimiento del lenguaje y aquel momento de gente culta de verdad (mi gente, los ochenta, la chica de ayer, ya sabéis) no fue motivo para que no cayera como una losa tal sombra sobre España.

El método es sencillo; degradando la educación, la influencia del lenguaje sobre las personas se acentúa al ser mayor la permeabilidad cuanto mas se expande; lo cual crea un bucle autoredundante. Y muy aburrido.

Aceptando el uso de un término se acepta una idea, por mucho que el individuo en su intelecto la rechace; ese conjunto de normas expresivas generan un producto cultural que se asume dando valor y carga semántica a las palabras totalmente opuesto a su valor original, al estar enmarcadas en el metalenguaje que acaba por imponerse en la sociedad. Fuera de éste contexto, las palabras no tienen ningún significado distinto del suyo propio.

Al poner de moda una palabra, se pone en uso una nueva concepción de las cosas.

No en vano Stalin era un gran lingüista: han sido ellos los grandes manipuladores del lenguaje; superando a sus creadores, los once puntos de Goebbels.

La necesidad, para la propia existencia del materialismo, de de un lenguaje en claves propias hace obviar el principio de identidad ontológica; de éste miserable modo el sistema cambia los términos para adecuarse a su expresión; se llena de ambigüedades todo el lenguaje y se tiende a dialectizarlo; se genera pues por sublimación el relativismo: he dicho una cosa y la contraria, porque según convenga la frase vale para todo (“realmente lo que yo quería decir…”)

En este marasmo de confusión (porque en la estructura profunda de la sociedad pervive la verdad, sólo alcanzable por cada individuo y en su intimidad y no comunicable pero siempre compartida) sólo alcanza rango aquello que sea confusión en sí mismo. Si no, no vale.

El utilizar como medio de análisis el académico (que jamás científico, aunque la confusión así quiera hacerlo creer) es directamente implicarse en la estrategia de la confusión, ser parte de ella.

Porque todo acaba redundando en el propio bien del sistema.

Mientras la cursilería, la progrez lo políticamente correcto (es decir, querer ser miss mundo y agradar a todos) están en la sociedad, vamos cayendo; mientras no se asuma que hay otros que piensan viven o actúan de otra manera y es comprensible, aunque quizá no justificable, y por supuesto no válido, ahí estamos: ¿o es que hay alguna razón para negar el derecho al agua al liberalismo, a la derecha, a los conservadores, a los tradicionalistas?

No encontrareis ninguna razón, ningún razonamiento ni ninguna justificación. Sólo maledicencia y desprecio, pero ningún razonamiento.

sábado, 31 de enero de 2009

Cultivando

Somos producto de nuestra cultura, del conocimiento acumulado, de la conducta, del momento y de nuestra propia condición, con nuestras limitaciones y grandezas.

Definida la tierra como un sistema complejo de subsistemas el hombre es el único que se adapta a todos; los transforma y los aprovecha: esto es posible por la cultura: se transmite por precepto entre generaciones y se salvaguarda por el castigo a los miembros que rehúsan seguir las normas. La vida social no implica cultura: las hormigas con su compleja trama social, no tiene cultura. La cultura es consecuencia del complejo y plástico sistema nervioso del hombre, que le permite ajustar la conducta sin hacer modificaciones biológicas de su organismo: sólo en el hombre el sistema nervioso tiene la complejidad y adaptabilidad para mantener la cultura por raciocinio y el lenguaje: la cultura existe por la comunicación. Y no está en la estructura biológica del hombre: reside en ella, pero no es tangible ni mensurable.

En el paleolítico el hombre empieza a fabricar artefactos: ahora los clasificamos. La transmisión del conocimiento de como se hacen artefactos implica al lenguaje: se ordena y clasifica el ambiente, e implica la creación de verbos para poder transmitir como las cosas pueden actuar o recibir la acción.

Y tal secuencia genera la evolución hasta la sociedad actual: la religión se constituye como el precepto sine qua non para poder ser una sociedad evolutiva: no es casual que la evolución, el capitalismo, la riqueza y los avances provengan del cristianismo (lamentablemente, los deshechos generan a los progres, no todo podía ser bueno) Y por tanto nos debemos a la estructura social y en ella elaboramos nuestra conducta; y nos debemos a nosotros mismos en la medida en que debemos asumirnos, al ser porteadores de cultura, en nuestra propia esencia; y sólo así podemos ser individuos con vidas plenas; viviendo, no estando: hay quien pasará por la tierra y sólo habrá hecho sombra.

Cualquier tipo de relación establece un idioma propio: el más evidente es el de los amantes, que resulta pasteloso cuando es público; el común es el familiar: cuando alguien nuevo ingresa en otra familia, se adecua a los giros lingüísticos propios y quizá aporta algo. En esa relación se establece la sociedad: de ese modo, el supraorganismo se configura con una validez implacable: individuo, familia, tribu o clan, municipio, estado. La formación del individuo dentro de la familia le da las pautas de conducta internas, o sea la pertenencia a una intimidad compartida, y las formas de relación con el resto de organismos que componen la configuración de la civilización: se establece así la conducta, siendo la liturgia la forma más elaborada de relación de la sociedad respecto a sí misma.

Se elabora de ese modo una sociedad. se construye la cultura y la civilización.

La transgresión de la pauta de comunicación establecida, siempre es causa de reorganización: en los amantes, en las familias, en el estado: cuando alguien traiciona o rompe la unidad establecida, causa en el resto una reacción íntima: de desubicación, de traición, de dolor, de levedad; pero nunca queda impoluta: la venganza, en esos casos es necesaria: la cultura se venga a sí misma, los humanos también: las amenazas no son sino una especie de vacuna autoreferencial “no me dañes porque yo te haya dañado” y socialmente causan una reacción normalmente interiorizada pero siempre irreversible.

En la cultura, las cosas funcionan así: la desviación de las pautas culturales además de producir los desmanes que andamos padeciendo, crean individuos desorientados y por ende, desindividualizados: ¿a quien interesa eso?

En el proceso de maduración personal se elabora uno su propia leyenda personal que le sirve para entrar en el proceso de ser adulto: para ser maduro, el proceso es liberarse de la propia leyenda personal; proceso sistematizado en nuestra cultura, pero sistemáticamente obviado, porque es mejor eternos adolescentes mal envejecidos que personas maduras. El proceso intimo y a veces doloroso, si da un pauta para la maduración, pero sobre todo es el conócete a ti mismo: si nadie lo hace y a nadie se le exige, quien lo haga se le estigmatiza: se premia la banalidad y la copia frente a la excelencia y al original. La falta de maduración lleva a la soberbia, que es el pecado original en la cultura.

Si además el individuo confía a sus peculiaridades, pues las cosas suceden de maneras extrañas: así, ahora tenemos la España que tenemos, deplorable. Y no por ignorancia, hasta Nietsche definió estas situaciones:

Nietzsche a la conciencia individual y pública degradada: le llamó ressentiment, resentimiento. Cuando un hombre se siente ante sí mismo inferior y pequeño por carecer de ciertas aptitudes —inteligencia, valentía o elegancia— trata veladamente de afirmar ante su propia vista negando el valor de esas cualidades en el otro.

La esquizofrenia es una enfermedad familiar, social nunca individual, sólo definida por el grado: si todos estamos en un magma de relativismo y banalidad, los que lo vemos somos o hiperlúcidos, o enfermos para los demás; el grado de esquizofrenia es tan sólo la ecuación que resulta de mezclar el desarrollo íntimo de la persona hasta la madurez - o no - y su inmersión en la cultura y la sociedad: lo extraordinario son los genios: Dalí, Tip, Torrente Ballester, Ignacio Tomás; lo que no manifiesta su cualidad pasmando a la sociedad es considerado enfermo y mediatizado como tal.

La alarma que debe saltar es que mierda de sociedad estamos manteniendo construyendo y desarrollando en la cual el individuo que existe como tal ha de ser aniquilado: la enfermedad social está más que presente; los problemas de los individuos exigen un proceso de maduración social que pasa por cambiar la enseñanza a todos los niveles, y dejar pasar generaciones hasta que los hombres lo sean: conscientes de su propia libertad: todo lo que no vaya del individuo hacia arriba, es letal. Todo lo que sea justificable por la norma social, alejado de la conducta, es destructivo y retardante.

En la evolución andamos y la cultura que nos constituye necesita de nuestra reflexión individual.

Nadie es culto: pertenecemos a la cultura y formamos parte de ella, la enriquecemos o empobrecemos, pero estaba antes que nosotros, pervivirá después: el hombre no es per se, pero para saberlo hay que eliminar el colectivismo y dar su amplio valor al individuo.

El hombre lo es a partir del momento en que es social y como tal establece su vida y su organización. La evolución no es tanto la física a partir de ese momento como la cultural; la evolución no se detiene, pero deja su relevancia a la cultura. Que inventa el bifaz y el cuchillo, el ordenador y la paella.

El sistema de organización a partir de que el hombre es social será lo que defina la existencia, pervivencia, desarrollo y evolución de la cultura. Que comienza presumiblemente por una serie de simples normas que irán evolucionando y elaborándose en su complejidad hasta llegar a la suma de conocimiento y sabiduría que es el origen de la realidad, ahora.

Comienza a desarrollarse el hombre a partir de ser social, y a partir de ahí se elaboran las normas básicas: la conducta.

La conducta es la forma de relacionarse y como tal es una parte importante de la función social del hombre. El comportamiento es una característica de la conducta.

Pero la transmisión y desarrollo de la conducta necesita maneras de transmisión: el hombre lo es porque habla, y por eso se hace social.

La lengua es un sistema de signos con unas reglas de combinación: esto favorece la comunicación y la transmisión, y por tanto la enseñanza.

Esto son aspectos de patrones culturales, pero no son la cultura, son rasgos distintivos, pero no son la cultura.

La cultura se transmite por precepto a cada nueva generación. Que la recoge, usa, perfecciona, descarta, aporta, y la transmite, y así evoluciona la sociedad.

El sistema nervioso humano, plástico y evolucionado permite ajustar la conducta sin hacer cambios en el organismo. Eso es el raciocinio: memoria para los detalles, y el lenguaje.

La cultura descansa en el mecanismo físico del hombre y de este surge, pero no es algo físico. La cultura existe antes de nacer y pervive después de morir: porteamos cultura y creamos cultura, pero no somos ni tenemos cultura.

Los patrones de conducta establecen la norma de desarrollo social. Como los patrones son seleccionados en su propio uso, se establecen hábitos que conforme a su rigor y universalidad se convierten en normas al transcurso de las generaciones; las desviaciones de la norma conforme más avanza el tiempo más pasan de ser costumbres a ser desviaciones. De este modo conforme los niños van aprendiendo, se va estableciendo un patrón de normas, y las desviaciones acaban por ser sancionadas. No implica esto homogeneidad: en la norma hay variedad, la desviación es castigada, de uno u otro modo.

Debidamente evolucionado, es imposible que ningún individuo pueda manifestar todos los rasgos de su sociedad, ni nadie puede enumerarlos.

La cultura pues es una elaboración de hombres, inteligencia, y tiempo. La configuración de una cultura con normas elaboradas con criterios más amplios o con mayor recorrido asumirá a la cultura que sea de menor recorrido: tal sucedió cuando los moros invadieron España, que tan sólo se romanizaron y continuaron con ese proceso.

Nuestra cultura en el paleolítico empezó a manipular las piedras para hacer instrumentos; de ahí sigue todo un proceso evolutivo; que ahora se sigan haciendo manipulaciones de las piedras para hacer lapidaciones es un buen hito para la comparación de rasgos identitarios y de conducta, que no culturales.

La elaboración, multiplicación, desarrollo y descarte de usos y costumbres ha sido el modo en el que se ha enriquecido y ampliado el proceso cultural; por eso no son procesos de ceremonia tribal lo que nos conforma sino hábitos culturales.

Llegado un momento en la evolución cultural, el conjunto de normas hábitos costumbres y prohibiciones, se van sistematizando y a su vez contando su génesis, y nace la Biblia; se va evolucionando y en un momento de ruptura cultural, aparece el evangelio, el nuevo estado de las cosas, resumido, ampliado, perfeccionado, deshojado, expurgado y con la asunción de los elementos a conservar, eliminación de lo superfluo, y con una novedad: un sistema de cuidado y perpetuación de la cultura, lo cual debería ser la iglesia católica.

Y por difusión, se elabora occidente, que es la cultura, la civilización: no hay culturas o civilizaciones, hay conductas, pero sólo una cultura y una civilización, que origina monstruos como Stalin, pero también el capitalismo y la Madre Teresa. Y a fecha de hoy, es demasiado evidente: la codicia hace que los de las conductas perversas quieran apropiarse de la evolucionada, para por codicia “tener” lo que no pueden “ser” en vez de hacer su propia evolución o asumirse a la civilización.

En eso entra la estrategia de la confusión, de hacer norma de las desviaciones de la conducta que en la evolución de la cultura originaron su descarte dentro del sistema, cuando no su rechazo, generado por la propia evolución de la cultura en fases de debilitamiento e indolencia, decadencia y desdoro: por eso la progrez campa por sus anchas, y el debate social es lo que es, que es de vergüenza.

La religión se configura como el depósito de la cultura y el argumentario y repositorio de la esencia de la cultura y de los patrones de conducta, la esencia del desarrollo, la esencia de la cultura: la explicación de quienes somos (conjunto) y como hemos llegado hasta aquí; la explicación de toda nuestra historia evolutiva como resumen y preceptiva.

El evangelio da la pauta no para lo social sólo, sino también para el individuo en sí mismo; algo que para la soberbia postilustrada debía ser exonerado del proceso cultural y nació la psicología directamente como fracaso: la condición del ser humano es como parte de una conducta, cultura, civilización y religión transmitida por el lenguaje y no como un ajuste mecánico a las condiciones del entorno inmediato o a las necesidades momentáneas de un determinado stress social, ajuste o condición: el ser humano es en sí mismo, y cada persona lo es en sí mismo, es el proceso de conocimiento: el conocerse a uno mismo, por eso es necesaria la cultura, y se inventó el sistema: escuela, universidad….. para poder llegar a saber uno mismo quien es, lejos de toda afectación y cosmética, ajeno a la presión social momentánea, y es un proceso íntimo, personal, único e intransferible, y desde luego no mecanizable.

En eso, la religión tiene unas pautas, métodos y sistemas para el conocimiento, y además ha desarrollado medios para la prevención de la enfermedad, mediante la transmisión cultural establecida, en el orden de la historia como la especie manda: individuo, familia, municipio.

El desviarse socialmente de la norma, es la forma de la soberbia: podemos salvar la tierra, luego somos dioses. Y el resultado está a la vista; la forma de hacerlo es la confusión, y en ello estamos, en ello vivimos. Y la iglesia católica no es ajena a la ceremonia de la confusión, lo cual ni consuela, ni beneficia, ni es bueno.

La naturaleza de la cultura es el desarrollo del hombre en el medio: el hombre ha usado y condicionado al medio en la misma medida que el medio lo ha condicionado a él, y de ese modo hemos evolucionado hasta llegar aquí; aunque éste sea un momento de decadencia, irremisible.

viernes, 30 de enero de 2009

Al borde de la senda infinita

La senda está trazada. Desde la Lex Augusta hasta hoy, viniendo de los jardines colgantes de Babilonia que pasaban por las Thermópilas mientras Justine se bañaba en el lago Mareotis y Antinoo se suicidaba en el Nilo por Amor a su patria más que a su emperador, la senda es continua: la senda infinita que simplemente se camina: vamos, llegaremos: jefe la faena está hecha, vuelvo a casa, vuelvo al camino, hasta que cantemos el nunc dimmittis y ahí se acabó. O no. Pero nada somos, y más nos empeñamos en nuestra propia identidad más la perdemos: el hecho individual se pierde en la historia; la persona nada importa, realmente ¿a quien le importa ahora no ya Cervantes: Dalí? tan sólo su obra; lo otro lo llamamos estudio, tan sólo pretendemos asumirnos mejor a nuestra cultura indagando a las personas: que no somos por nosotros sino por la cultura que nos constituye y organiza.

Que ni la hemos inventado, ni realmente la poseemos; más la intuimos y le pertenecemos que la elaboramos.

La expresión más elevada de las normas de conducta y de la conservación cultural es el evangelio: el resumen, la pauta.

Entra dentro de la normalidad de crecimiento personal inventar el mundo; nada nuevo bajo el sol; forma parte de nuestra educación el asombrarnos de la capacidad del lenguaje para crear la ciencia, y poder entender el mundo con otro idioma que el percibido en el entorno inmediato: pero la ciencia sólo es un método de entender los fenómenos físicos; y por ende además limitada; el estudio nos devuelve siempre a nuestra esencia, siempre falible limitada y definida por el acceso a la máxima entropía y lo evanescente del tránsito: aunque venimos de Babilonia pasando por las Thermópilas, segundo piso, ascensor: Times Square es esquina de la plaza de los Marinos Efesios y mi vecino no es mejor que los íberos excavados: y además, la máxima expresión de la tecnología a fecha de hoy se refleja en los veleros de la Copa América, la navegación a vela es lo más evolucionado; y no es un chiste.

La Alhambra de Granada no es sino una casa romana, un poco excedida en su tamaño; las casas se conforman conforme al rigor de la familia y a sus necesidades, evolucionando en la estructura del pueblo, para ser a más porque las familias han ido prosperando, hasta que llegó la repugnante socialdemocracia, intentando unificar uniformizando a la gente: hasta en la vida intima. Han conseguido configurar la primera generación en la historia de la humanidad que deja menos herencia que la recibida: pero ellos tienen razón: efecto Dunning.

Las casas lo son porque son de las familias: no la hacen las paredes; el abandonar la estructura de pueblos de España es negar nuestro pasado, con campanarios y toques, para una presunta evolución cientifista hacia la nada: la insatisfacción es una de las cosas que mejor se ven en la sociedad. Y mientras no se vea que una sensación de origen lleva a la gente a los pueblos (que no urbanizaciones, estructuras perversas) esto no tendrá fin: la degradación es la ley: se niega a la familia, y así justificamos la perversa manipulación de la realidad.

Así justificamos la ridícula política energética y su dilapidar incesante, justificamos la negación de la cultura quitando crucifijos, justificamos cualquier crimen siempre que sea en nombre de la progrez, y degradamos a las personas en su ser y su bondad.

Hay que volver a los orígenes: teniendo principios, vendrán las soluciones.

Desde las centuriaciones romanas, el uso del suelo está bien estabulado; el uso del agua lo certifica el tribunal de las aguas; la ordenación del espacio por tanto sigue un curso establecido, que viene de Roma y lleva al transbordador espacial. Las ensoñaciones de película de risa de dominar la humanidad y que caigan absolutamente todos rendidos a mis pies por mi sabiduría y humildad es lo propio de un niño que crece; impropio de cualquier persona madura: infumable en un gobernante o aspirante.

El desarrollo de la civilización ha llevado la ampliación del imperio Romano; y ese camino es el que recursivamente ha dado soluciones, y no ha generado problemas: la envidia suscitada devino en una invasión mora, que vinieron en pateras, como ahora, aparentando lo que no eran, y toda la morralla detrás: no aportaron nada, rompieron todo y luego lloraron su pérdida, pero no repicaron lo hecho al otro lado del Atlas: eso si, odiaron a tope, mantienen el odio, no lo disuelven trabajando, hasta que llegue el día de generar nuevos odios.

El proceso de decadencia es el proceso de postmodernismo y la corrección política: la disolución semántica de todo significado rotundo hace que cualquier cosa sea aceptable: así ponen bombas…”pero no explotaron” o no hicieron daño…de casualidad; “no tenían intención” quien no tiene intención de hacer daño, no pone una bomba. Quien pone una bomba es un asesino. Quien rebaja disolviéndolo en adjetivos su memez es un gilipollas; quien da pábulo a semejante sistema es un colaborador activo, pasivo y circunflejo: en éste momento, no hay ninguna duda de la connivencia en la negociación con las bandas de asesinos. Cuando lleguen elecciones, cualquier voto va en abundancia de su infamia: cualquier voto a cualquier formación: sólo la destrucción de éste sistema es lo bueno, lo demás es fomentar el mal y a esas bandas; enrocarse en adjetivos para autojustificarse, otra infamia.

Ahora dejan de hablar mal de la construcción las TV tan progres, y por supuesto ya no se meten con constructores: se ha sabido sus socios, y eso no es políticamente correcto.

Solucionar los problemas de suelo en España, es fácil: sígase con la lex Augusta, y las cosas solas rodarán y se generará riqueza: pero no; hasta los más conspicuos se entregan a modos foráneos y religiones extranjeras de alta infalibilidad.

El creer que comprendemos el mundo y que podemos rendirlo a nuestro placer forma parte de nuestro crecimiento; el darnos cuenta de que no, es la maduración. Instalarnos por todo o por parciales en una adolescencia sin solventar es lo válido a fecha de hoy: véase la casta política, y demás engendros en general; queda como afición lo que fue pasión; y vamos progresando, con cierta tendencia a la humildad que se percibe claramente en algunos; se desconoce en la soberbia, se ignora en la progrez: pero que les vas a pedir: no dan para más.

La ciencia es necesaria; se manifiesta en la tecnología, es la herramienta; pero de ello hacer un paradigma de lo humano o asumirlo a una religión, es una falacia per se, además de índole científica: es la incompletitud de Gödel. Rendirse a la evidencia implica dos cosas: que se madura como persona despersonalizándose uno mismo asume quien es, y que se ve las cosas con la necesaria perspectiva: negar que nuestra cultura lo es por la religión, obviar eso, relativizarlo o negarlo, es una estupidez; negar las catedrales, es negarse a sí mismos, y ante esa patología enfermiza pueril e indecente, se ha de enfrentar la familia, pero no ha de asumirla la sociedad. Que digan lo que quieran: sólo hay una cultura, la cristiana, que no es casual que el mundo civilizado lo sea por el cristianismo; que no es casual la barbarie y el hambre en el resto.

Siento mucha impotencia cuando se me habla de sincretismos, o de diálogo, o cuando los cristianos se prestan al juego de “comparar” teologías: solo hay una teología, la católica. Lo otro, dejémoslo.

Pero la comparación es otra: mucho más evidente: denme un sitio donde traten mejor a las mujeres que en el mundo cristiano; denme otro lugar donde haya comparables a las catedrales góticas, a Dalí; denme escritores del nivel de Torrente Ballester; denme algo que pueda ponerse “cerca” de Bach. ¿algo comparable a Blade Runner?

Que no sea creyente no implica mi estupidez: quien se instale en ello como una religión sólo manifiesta su estulticia; la sustitución por “algos” es sólo una muestra de debilidad mental.

El hombre lo es porque asume su pasado y se proyecta al futuro: desde la Lex Augusta, a la estación espacial; el hombre lo es para si mismo y por ende para la humanidad: son los progres los primeros que en la historia de la humanidad como generación van a dejar menos herencia de la que han recibido: de victoria en victoria hasta la derrota final, destrozan y no crean: ese es el problema del mundo civilizado, hoy.

Asumamos quienes somos, que si no no sabremos a donde vamos, porque nunca sabremos de donde venimos.

La senda está trazada: el camino nos perpetúa. Avancemos.

jueves, 29 de enero de 2009

Lo infinitamente robado

Como un fractal de Mandelbrot se configura la realidad: del mismo modo que el formuló para estudiar el tamaño de las costas la imposibilidad de ir de un sitio a otro, porque demuestra la paradoja de Aquiles y la tortuga, gran constructo matemático que se aleja de la realidad en la misma medida en que se profundiza, y demuestra de este modo que la realidad es imposible: ergo existe; el aprendizaje es claro, sin alejarse demasiado de lo infinitamente grande a lo infinitamente pequeño: traspolado a la realidad es lo que está sucediendo: cantidades infinitamente grandes cada vez mas necesarias para hacer cosas mas infinitamente nimias: por el camino el dinero como el aceite deja manchas. Lo que interesa al final son las manchas; se utiliza la ciencia como gran protofabricante de manchas para poder forrar a tintoreros de la realidad, aprovechados.

La confusión siempre es producto del lenguaje: en él se configura y genera, se difunde y transmite; la confusión siempre lleva aparejada ignorancia: del transmisor normalmente, del que genera la información casi siempre, del que la transmite siempre; por eso es importante siempre ir a las fuentes para poder entender las cosas. Imaginemos a alguien explicando este razonamiento, con sólo el conocimiento de la existencia de las fractales, a otra persona, hasta el infinito: el magma de confusión se iría incrementando exponencialmente, porque a cada ignorancia se superpone una ignorancia mayor, estamos siempre limitados, que nos limita nuestra propia limitación; dato consciente en el proceso de maduración, y no siempre: en el Evangelio lo dicen mejor que yo: “hay algunos puntos difíciles de comprender, puntos que los que carecen de instrucción y firmeza interpretan erróneamente” [2 Pe 3,16]. Y la cita la tomo del Majao; el proceso de maduración es el proceso de cambio y adquisición y respeto al lenguaje realmente; el proceso de maduración no es social sino personal, intransferible íntimo y privado.

El coronel Buendía después de perder todas las revoluciones que había tramado, se retiró a su casa a montar pececitos de plata. Algunos, después de enfrentarse a la vida y ver que quizá no era eso, nos aficionamos a los ordenadores. En ambos casos, hacíamos lo mismo. Desde que empezamos a chatear algunos seguimos con verdadera pasión el desarrollo de la red; no defrauda. Cualquiera, o sea, yo, puede escribir lo que quiera de lo que quiera, y eso parece divertido. Vayamos pues a ello.

Los burócratas están empeñados en “legalizar la realidad” y la actividad de ciberescritores anda disparada con este tema y la decisión del gobierno de suprimir los nombres de padre y madre. En la juventud primera todos pensamos tener la capacidad de modificar la realidad a una realidad perfecta, esa soberbia desmedida la cura el tiempo, porque todos vamos afectados de pasiones y al final la condición humana se impone: la realidad esta bien como está, alcanzó un equilibrio difícil de cuajar cuando tantos factores confluyen, y lo que debemos de hacer es mejorarnos a nosotros mismos e intentar vivir bien; cuando se permanece en eterno estado de puerilidad, al final si coges poder lo que haces es construir la realidad a la medida de tus ansias; lo que haces, es letal para todos, incluido para ti; modificar el lenguaje para modificar las cosas nombradas es mala percepción de la realidad; cambiar el nombre a padre y madre por una palabrería cientifista y supuestamente aséptica sólo es una cosa: una cursilada, y, quien lo hace, un cursi. Y no tiene otro nombre, están inventando además un lenguaje oficial, cuajado de adjetivos banales que intenta cuajar la realidad a una oficialidad falaz y perversa, pero que a ellos les apaña para sus objetivos (objetivos unívocos de los políticos españoles: sea lo que sea, sea yo el protagonista)

Desvirtuando el lenguaje se crea confusión; engañando con cursiladas a la gente se la desorienta, pero nadie es tonto: poco tiempo tardan en darse cuenta, poco tardarán en reaccionar. A la gente ellos le llaman el pueblo; para sentirse distinguidos, le llaman el pueblo anónimo. En la red el anonimato es una opción divertida; pero la red empieza a dejarlos fuera de esa realidad encajada en un corsé a su medida; ante tanto desmán como esta viviendo el mundo civilizado, cada día veremos con mayor asombro como la voz de la gente se impondrá sobre toda esa gentuza mentirosa; y sólo quedará sin información y sin opinión el que quiera estarlo, o prefiera que otros piensen por ellos.

Mayor proceso de cambio cultural que el neolítico es la red; seguiremos viéndolo.

miércoles, 28 de enero de 2009

Inauguración del temporal

La condición cultural y el aspecto sabio, la apariencia inteligible nos la da la cultura.

Se fundamenta en el plástico y complejo sistema nervioso del hombre: lo que le permite hacer ajustes en la conducta sin pasar por una modificación biológica de su organismo. Esto diferencia al hombre: solo él ha hecho la adecuación del sistema nervioso de tal manera que se adapta y crea, para poder generar la cultura; para poder generar un sistema simbólico de relación: el lenguaje.

La cultura, en términos de estudios de biología será pues será el punto más elevado de la evolución. Spencer y Kroeber lo llamaron el nivel supraorgánico: descansa en el mecanismo físico orgánico del hombre, y emerge de él, pero no está en la estructura orgánica del hombre. Los católicos lo llaman el alma.

La cultura existe antes de nuestro nacimiento y pervive después de nuestra muerte: somos portadores de cultura, pero es anónima, está por encima del individuo.

No somos más que nuestra cultura: no somos sino una parte de la cultura, sólo una pequeña traza de la humanidad, la raya de tiza del niño en la pared de Paradiso.

La evolución pues se ha producido en el aspecto físico del hombre respecto a sí mismo, pero falta un término acorde en la ecuación: el hombre no es producto del medio, se inserta en el medio y se relaciona con él, pero no es causa del medio. El hombre condiciona al medio ambiente en la misma medida en que es condicionado por él; el hombre no es una estructura cultural ajena al medio en que se desenvuelve, sino que el hombre en la medida en que actúa sobre el medio y se acondiciona a él es parte del medio y hace al medio parte suya: no es ajeno pues el hombre al medio, ni son estructuras que haya que definir o calificar separadamente.

Y claro, desde que en el neolítico el hombre empieza a acondicionar el medio, con la evolución filogenética de las especies, la escalda pasa a ser trigo, el perro y el caballo, el buey y los frutos, y todo por la acción antrópica y del tiempo empieza a ser alterado genéticamente y empieza a conformar el paisaje visual y el paisaje del hombre; cambia su dieta en la medida que cambia el paisaje, y cambia el paisaje y cambia su dieta y así hemos evolucionado; y así seguimos evolucionando; y así seguimos alterando genéticamente las especies y planteándonos dudas morales sobre lo ético[curioso: la ética sólo se plantea socialmente respecto a la modificación del paisaje, de las especies o de los vegetales; nunca respecto a la modificación del hombre]

El hombre, con su plástico complejo cultural y su medio ambiente modificado, hace evolucionar la cultura; el hombre toma la tierra y se hace simbiótico total con toda ella; aunque algunos no lo admitan, la tierra es el hombre.

Y la cultura hace al hombre.

La cultura es la reja del arado y es la tv; es éste ordenador y es el amor; es el apareamiento sexual y es la concepción de la vida y la muerte; es la soledad y la pareja: la cultura es el referente que nos da la medida de las cosas; que nos hace y nos condiciona al punto que la cultura es la que crea a Beethoven y Bach; inventa la música y el hombre pone los músicos, de la misma manera que la tierra inventa el agua y el hombre pone las huertas.

Porque el agua está, estuvo y estará, pero su uso y gestión adecuada en ese vasto complejo relacional que es la cultura corresponde al hombre: lo sabemos en Valencia, lo sé en Buñol. No es casualidad que el tribunal más antiguo del mundo esté en Valencia; no es banal que sea el Tribunal de las Aguas; no es trivial que sea producto del pueblo y de sus necesidades y anhelos.

Y no es baladí que sea Valencia la que ha hecho del uso y disfrute del agua una extensión tan sabia de la cultura que está tan presente en nuestra vida y nuestro concebir real que ni siquiera nos damos cuenta; y no es casualidad que el correcto uso y disfrute del agua tal y como el mundo copia, sea en España; de origen Español y nuestro. La palabrería y la mitología de andar por casa le quieren atribuir tal mérito a los moros; razonamiento falaz: si ellos hubieran sabido crear un artefacto cultural de tan elevado rango que supiera utilizar sabiamente el agua y la tierra ¿no habrían reproducido ése esquema al norte de áfrica, en Alejandría, o junto al Mar Rojo? El agua y los riegos son Españoles, la organización del espacio lo es, y su uso también: quien fuera el albañil no es relevante, el arquitecto fué nuestra cultura.

Si soy de Buñol y sabemos ahí jugar con el agua; en el resto de Valencia, también.

Y no sólo con el agua. En Buñol la gente, agrupada en la taberna y con adecuados niveles de vino formaron bandas de música. No haría mal el vino, son los músicos más valorados de la tierra; en toda Valencia hay un nivel musical impresionante; la categoría de ejecución es soberbia.

Buñol, Valencia, dominó el viento y sus bandas de música generan huracanes debidamente constreñidos al fagot, a la tuba, estructurados en nota y tocados con compás, acordes con el resto generando una belleza efímera y esencialmente de una gran sofisticación cultural.

Si, el levante Español dominó el agua y el viento. Y se que habéis seguido el razonamiento y ahora me hablareis de las fallas y la dominación del fuego, y la impresionante cultura del fuego y de la música, del homenaje a la tierra y su gente; tierra roturada seccionada y labrada; arrastrada y cultivada, mojada para el arroz, seca en mi pueblo; tierra que hace hombres que trabajaron la tierra: así que tendremos todos los elementos telúricos conjugados en un espacio concreto; en una evolución cronológica discreta y sincrónica, como una variación Goldberg; colocados sabiamente sobre la tierra, los hombres evolucionaron; España evolucionó, y yo voy y os lo cuento.

En este momento de distorsión y ruido, de desenfreno cultural y frenesí social, es penoso observar que se ha obviado toda esta gran conspiración del hombre, el medio, la historia y la cultura dando paso a una sociedad frívola y degradada; pero el tiempo y el hombre son parte de la cultura y evolucionarán, a pesar de ellos mismos: y en las universidades Valencianas se estudiará las fallas como arte, que no se hace: depositaron su fe en subproductos extranjeros de alta infalibilidad; en los conservatorios se agilizarán y modernizarán los estudios: de la maravilla técnica pasaremos a ver grandes creadores musicales y grandes obras para nuestro placer; dejaremos de insultar al medio que somos y empezaremos a manipularlo igual que nos manipula, y será algo bonito.

martes, 27 de enero de 2009

Coeficiente del Azimuth

Haber fatigado bibliotecas y haberse enfrentado a las fuentes y al latín, haber visto las entrañas de la tierra o haber constatado la evolución: haber constatado la evolución tecnológica, porque cada día es más palpable que aunque el número de habitantes crece, la inteligencia permanece constante, y resultan más sabios con menos palabras los medievales que nosotros en conjunto y de un implacable vigor Íberos y Romanos: evolucionó Roma, con su decadencia se hizo invisible pero no somos más que Roma con más tiempo, aunque se empeñen los profesionales de las burocracias en ser una Roma envilecida no somos más que aspirantes a la ciudadanía romana, pero la mayoría se olvidaron de estudiar para el examen.

El paradigma europeo del conocimiento es Erasmo: para muchas cosas prefiero a Luis Vives, pero es menos conocido; en todo caso; a estas horas he manejado más datos e informes de los que ellos pudieran sospechar en toda su vida; el volumen y la transmisión de datos, implacablemente se nos hace de una facilidad pasmosa: tan sólo hay que saber leer (algo sólo para elegidos) y discernir: el discernimiento se alcanza al haber olvidado lo aprendido; pero claro, para poder hacerlo primero hay que haberlo aprendido; así que los sabios de la legua ponen cara de haber olvidado sin haber aprendido jamás, y ni son sabios ni leches: sólo montones de maquillaje y actitudes de ofensas virginales, cuando van ofendiendo a la realidad con su simple presencia.

Llegarán a viejos sin haber sido jamás adultos.

La evolución tecnológica nos permite lo que no para Vives, sino incluso para Verne hubiera sido una herramienta venerable. La obra de alguien, la tuya, toda la obra, es posible, reflejable, visible y cuestionable, sobre todo por tí mismo; repasable y reconfigurable: sobre bases sólidas vas elaborando tu propia historia, que te cuentas a tí mismo mientras la vas viviendo: Algunos.

Ya Erasmo refiere los problemas de quien ahonda en la vida y no se queda en la superficie:

La sabiduría hace a las personas tímidas, por lo cual veis fácilmente a los sabios en la pobreza, en la estrechez y en la oscuridad, despreciados, desconocidos y olvidados. En tanto a los estultos afluye el dinero, tienen en las manos la gobernación del Estado y, en fin, prosperan de todos modos.

Elogio de la locura: Erasmo en Rotterdam al fin y al cabo no es sino alguien privilegiado: tenía acceso a una imprenta; no todos lo tenían: ahora no vale esa excusa para nada; para nadie: a la hora que la gente entra a trabajar, saco yo a pasear mis perros: aproximadamente a las ocho de la mañana, la gente entra a las oficinas y yo ya he recibido para ese día más información que Erasmo en toda su vida, simplemente con el volumen diario del feed reader manejo directamente volúmenes de información que le hubieran resultado impensables. Si a esto añadimos mi capacidad de procesar la información, producto de mi trayectoria pasada y el avatar propio, en un día podemos mover más información que la acumulada por toda la humanidad hasta el siglo XX.

La información entonces es el logro de nuestra generación: nada que ver con la edad, sino con que somos la generación friki, flipados por Internet pero usuarios avanzados y avezados; no tanto preocupados por caber dentro del encorsetamiento ceremonial como por saber y llegar a la génesis de las cosas: a pesar de la tibieza la cursilería y lo políticamente correcto, nombres que enmascaran el miedo y la indolencia, nosotros caemos en el calor o el frío, el si o el no, el acierto y el error, y como tal lo asumimos. Nos volcamos al ordenador al punto que nos denigraron; ahora para muchos somos necesarios, para otros imprescindibles. Para todos, “a proteger”, nos tratan con condescendencia, lo propio de los que se saben inferiores: pero sabemos donde esta la información, y conocemos el camino al conocimiento, aunque no somos poseedores de él per se; sabemos donde está el camino con certeza; esa luz no nos falta, pero eso no nos hace sabios; tampoco nos hace socialmente reconocidos; al revés, se nos desprecia: el miedo de los que viven de la apariencia.

Erasmo nos reflejó, porque el conocimiento y la sabiduría no dependen del volumen de información procesado: un 286 es un ordenador que mucha gente ni sabrá que era. Ahora manejamos ordenadores infinitos; con un antepasado del 286 la NASA envió un hombre a la luna, y lo trajo de vuelta; con una pluma de Ganso, Cervantes escribió el Quijote; con bolígrafos, Torrente Ballester hizo la Saga/Fuga de JB; con medios anticuados se hicieron Las Meninas, con pocos medios Santa Teresa escribió: el medio no hace nada, la forma o el artilugio que se utilice no nos da la luz ni la sapiencia: pero tenemos más facilidades.

Aparentemente. Porque es muy fácil disimular y aparentar en la red, sabiduría, conocimiento, belleza….pero no hay nada oculto que no deba ser descubierto, ni nada secreto que no deba ser conocido: como siempre, alguien lo pensó antes que yo, alguien lo escribió mejor que yo, alguien lo hizo antes que yo: la cita es del Evangelio según San Lucas.

Realmente el elogio de la locura retrata una actitud que hoy día es norma sabida y por denostada realmente valorable: los frikis ya no somos monstruos de feria; la estulticia, a pesar de lo evidente sigue siendo la ley ¿se rige la sociedad por el mínimo común denominador? ¿Es lo necesario adecuarse a la realidad establecida por la expansión de la estulticia o es lícito quedarse al margen, al riesgo de la indigencia?

¿Acaso el encorsetamiento ceremonial no es sino una forma de domesticación necesaria para los infraseres?

¿Eousque tandem?

Manejamos cantidad de información y cantidades de información, pero no contentos con eso hemos sido nosotros los que hemos generado la universalidad [en cursi: el pueblo toma los instrumentos de propaganda] no contentos con además facilitar el acceso de la información a cualquiera en cualquier parte, hemos generado otras armas: podemos ser y hemos facilitado que cualquiera sea generador de información, distribuidor, y que pueda dar a la humanidad lo que quiera cuando quiera. Nosotros, los frikis, hemos conseguido que cualquiera pueda contar a quien quiera lo que quiera ¿realmente cuando nos llaman fachas, que dicen?

Ya no sueñan los frikis con información electrónica.

Se intenta controlar la red; El problema tal como se configura es muy simple: “podrás dar la información, cuando te autoricemos”; el problema es el miedo que tienen a la libertad: a que la gente diga lo que quiera, y cada cual lea lo que considere. Hagan lo que quieran; esa batalla ya la han perdido, en el sagrado nombre de la libertad.

Podrán legalizarnos o abrumarnos de leyes como pretenden los estultos, pero seguirá la cosa, sea aquí, sea allá; la persecución legal es imposible, la libertad tomó el frente electrónico y la gente no es tonta: a la gente ya no es lícito llamarnos pueblo, somos personas, ciudadanos, hombres libres pero no pueblo ni masa ni vulgo.

Ese es el frente ahora, esa es la batalla: la libertad de los individuos para dominar y manejar su vida y la información que los conforma y organiza.

Pero claro, como somos adecuados borregos ovejilmente educados, dejaremos todo el potencial de la creatividad de nuestras propias vidas en manos de los que verdaderamente saben “lo” que hay que hacer y velan por nuestra salud mental y adecuado desarrollo personal.

La ignorancia, el desconocimiento o la falta de información ya no sirven de excusa: ni para nosotros, ni para nadie; la mentira y la indolencia vital son una opción personal, pero quien quiera vivir en ese pecado (o el pecado) es por elección, no por falta de medios ni opciones para poder ser un hombre libre: si prefieres estar sujeto a una regla, unas normas y un corsé, será por tu decisión propia, y nada más: a nadie podemos culpar de nada mas que de lo que sean culpables.

Frivolizando: es elegir tu estilo.

Erasmo obtuvo la lucidez en su tiempo; nosotros debemos aspirar a alcanzarla: en el camino, hemos abierto el camino a todos los que quieran pasar. Esa es nuestra grandeza ¿alguna duda?

Tenemos una evolución tecnológica muy aprovechable; pero nada hemos evolucionado desde Roma (siendo optimistas: pienso que hay demasiado australopitecino por ahí bramando consignas) y desde luego, esto debería servir para mejorar sobre lo existente, no para usarlo como herramienta de degradación de los hombres; de alienación colectiva. En nuestras manos está, ya es cosa de individuos: mis lectores me han elegido: eso, me honra; cada cual elige a sus referentes, y me siento halagado de cada uno de ellos: ellos me constituyen.