domingo, 30 de junio de 2013

La condición

 


Le rezaré a mi dios” y con tan sencilla frase, misa semanal y un catolicismo vacuo de sociedad y apariencia, “por si acaso” efectúan la máxima negación del catolicismo.
Se llaman “gente de fe” jalean las actuaciones estelares de “DJ Rouco” y ponen cara de arrobo ante cualquier tuit del Papa, frase de un obispo, o memez aparentemente católica. Y si el obispo dijera “me estoy cagando” también pondrían cara de arrobo.
Pero claro dicen “mi dios” porque así se consideran más socialmente correctas y muchísimo más políticamente correctas; porque lo importante es la validación social de cada uno de los aspectos de tu vida, no tu propia vida: la máxima negación del catolicismo.
La cuestión atea no es una confesión como ahora ejercen desde la estulticia. La Fe es una gracia, el que no la tiene es un desgraciado, literalmente. El odiar al catolicismo es otro tema de doble vertiente: por un lado interesa como método para la obtención de la esclavitud sumisa de la gente, y, quien lo practica y hace alarde de ello realmente lo que está haciendo es la contrainvocación, teoría tan fina que de tan evidente hasta que no fue formulada nadie la veía: cuando dicen “me cago en dios” realmente están exclamando una oración tan sólo que al revés: “yo, que creo en ti, no me satisface mi creencia, pero sigo pensando que tú tienes la culpa” ergo, son creyentes en negativo, pero creyentes. Cuando no están retando a Dios, desde la soberbia se consideran iguales y el desafío es para mantenerse en su inmadurez, realmente es un grito de socorro.
El estudio de la naturaleza de la cultura implica el estudio de la religión en su forma social de organización y en su forma individual de vivencias; y sólo así se puede entender la humanidad en su historia y la naturaleza de la cultura; y nadie puede entenderse a sí mismo sin el catolicismo, ni se puede saber historia sin cuajar bien la urdimbre católica y su configuración: no es el bucle infinito que quieren ver desde la configuración economicista de la historia, ni va por ciclos repetidos, recurso de conversación banal de bachilleres: la historia comenzó, y tendrá un final. Y no se repite, aunque la gente use modelos de actitud y actuación.
El que es católico tiene fe, lo cual es la creencia en la existencia de Dios: si dios existe es único, e irrepetible, inasible, justo,………… si dices “mi dios” dices que no crees en la existencia de Dios, único y verdadero, sino en la presencia de tu fe, en la condición social de tu vida en la cual quieres darle rango, pompa y circunstancia a una parte que quieres socializar como espiritual pero sólo es un esparajismo de vacuidad.
La fe está presente en casi todos los humanos, homínidos, gente a punto de entrar en la evolución e incluso en algunos de misa diaria; la espiritualidad es condición natural de la cultura, y está en las personas, la conciencia mística está presente: y es respetable en todas las personas y sus manifestaciones; los constructos espiritualistas de forma y manera que generan una forma social o formal vacua pero presuntamente religiosa son sectas y estafas; toda organización que utilice esto para usar a las personas es una secta; la fe es respetable, lo que llaman religiones no lo son; las formas espirituales de desarrollo en algunos casos son más que respetables: así el I Ching, que lo conocemos gracias a los jesuitas, o el Tao, formas que no implican sumisión.
Se confunde la fe con la religiosidad, con la mística o con la apariencia, de tan execrable modo la confusión está servida: ahora el catolicismo es democrático: lo que significa que creen que pueden inducir el rigor de la fe por inundación, y a mayor poder en la clerecía creen estar más cerca de la verdad: no se acercan al catolicismo buscando la verdad, sino escondiéndose de ella.
Todo el sistema de construcción de una fe acomodaticia al rigor social de moda en el momento genera sólo confusión: casi todas las citas del evangelio e incluso el evangelio diario que pululan por internet están plagados de proposiciones que “casualmente” están mal traducidas, de manera que no tienen ningún significado.
-“Yo soy el que soy y vengo de donde vengo
- Y nosotros te seguimos por lo bien que te explicas.
Así se diluye lo que creen definir e incluso defender como catolicismo en un hervor de tibieza y relativismo que confunde, desdibuja y vacía de todo contenido cualquier texto; pero eso sí: pueden ir a los bailes tranquilamente, porque “su dios les ama” y “dios es amor
Dios es el imprecador, el Dios justiciero e implacable de la Capilla Sixtina, pantócrator y juez inmisericorde, quieran verlo o no, y cuando mueran en la convicción de que “la fiesta ha estado bien y a mi dios me perdona que dios siempre ha sido lo que a mí me ha dado la gana” si tienen razón o no, se plantarán en las puertas del cielo, donde los ángeles custodios con espadas flamígeras les pedirán “las credenciales” y habrán de en esa primera prueba vencer a las espadas flamígeras en plena lucha, y demostrar haber combatido; de ahí para adelante: el infierno también tiene su exigencia, pero la tibieza será lo más implacable.
Porque la cosas son lo que son y no lo que queremos que sean.












viernes, 28 de junio de 2013

Predicho en el futuro

 


“Por vuestro bien” empiezan a querer prohibir con la argumentación subnormal del buenismo los toros: ahora la excusa es que a los niños les impresiona, y se pretende prohibirlo a los niños, para gota a gota, acabar prohibiendo los toros, progrecesando la sociedad.
Hemos progrecesado tanto que os prohíben fumar, “por vuestro bien” y os dicen hasta la medida de lo que habéis de beber, como debéis hablar y vestir y obedecéis, y “por vuestro bien” lo que no os cuentan “en el ejercicio de su responsabilidad” es que la lepra ha vuelto a Europa. Viva la burocracia “por vuestro bien” pero eso sí, no fuméis, y pensad que lo que os dicen que penséis con murgas infinitas es “lo guai” porque los toros son malos.
De este tema ya tengo algo escrito: del hecho, de la estrategia de los modos y las maneras.[uno. Y otro]
Hay dos asuntos que subyacen en tal actitud: uno social, el otro individual.
Los toros no necesitan que nadie los defienda: se defiende solos y son nuestra seña de identidad, sabiendo “nuestra” como España, una sociedad que en base al rotundo rigor del catolicismo elabora todo un constructo social y de conducta, que inventa la primera nación del mundo, España; inventa y difunde el catolicismo tal y como lo conocemos, que el catolicismo se le debe a España, y no al revés; Esta sociedad se fundamenta en el trabajo: los niños no los dejaba nadie en casa solos, por lo que los niños sabían del rigor del trabajo desde la infancia: con los padres, vecinos, la familia, íbamos a la era, a la oliva, a la garrofa, ayudábamos a cargar los sacos en las mulas y volvíamos a casa al anochecer con todos, que mientras trabajan te cuidan y así vas educándote y viviendo: así el trabajo, tan duro, se hace para los niños divertido y alegre: da fe cualquiera de mi edad que sea de pueblo; da fe el avance de España hasta la modernidad.
La percepción cursi de los animales que ahora tanto se jalea en faceboooooook y para tanta foto con leyenda cursi que da de sí es la propia de los protestantes, gente violentada por la ginebra, acostumbrados a depender de un salario tasado y una vida alienada, alienante y despreciable por ellos mismos, adorando al Moloch del dinero con una sociedad jerarquizada, estabulada con una concepción del trabajo como esclavitud: da igual el amo, y por eso el dinero y por eso ahí es donde sale la falacia del obrerismo moderno.
Los animales en una sociedad agrícola: España, hasta los ochenta y la modernicificación de la ciudadanía de F. González tan adorada por los Borbones, son animales: los animales en una sociedad agrícola son parte de la vida, del cotidiano y del día a día, están en tu vida como tu padre y los vecinos: en la mía el carro y el burro de mi Tío Vicente son necesarios para yo saber quien soy; como ir con Buscarruidos a coger renacuajos, y a veces caía una serpiente de río y teníamos cierta prevención a los sapos; como sabíamos tratar a los perros, que esencialmente eran de los padres y eran animales de caza, como la caza, el embisque y las vedas y la pesca: la imbricación del hombre en el medio no es una cuestión forzada por normas sajónicas de comportamiento cursi, sino un avatar diario que genera una sociedad que descubre el mundo y pone orden en el catolicismo, los animales forman parte de nuestra vida: cuando moría el burro, mi tío Vicente guardaba su pena, y hasta que no había cumplido yo cuarenta años no tuve la epifanía de que “Sebastián” no había sido un burro sino una sucesión de burros que él nos había ocultado a los chiquillos de la calle: eso, es grandeza. Mi tio Joaquín y el tío Pelegre usaban caballos y en la casa tenían la vaca, como Modesto o El Dorado, el padre de Vergel tenía el perro para la caza, Diodoro salía a labrar tan temprano que más de una noche lo cruzábamos al volver de copas: eso es la vida y los animales formaban parte de ella, no eran un accesorio de moda del cortinglés que obedece a modas, posses (que ahora se llama postureo según el propio postureo) y delirios de grandezas fingidas como todo en las vidas urbanas no es sino fingimiento: escribió Delibes que la gente en los pueblos muere, y en el entierro se le perdonan sus pecados porque los vecinos van; en las ciudades desaparece y nadie muere: dejas de ver a alguien y al tiempo “murió” pero no es un proceso en el cual toda la calle está implicada.
Se dicen ecologistas mientras abonan con sus vidas, palabras y hechos una forma de vida industrial, alienante y degradante que de tan abominable los confunde en una argumentación perversa respecto al hombre y su relación con la tierra: la simbiosis del hombre en la tierra es necesaria para comprender España, y los toros son parte de ello, y los perros y las vacas, las gallinas y las ocas, el matadero y la almazara, la cooperativa y el carro, el sudor y el ángelus.
El asunto individual que subyace en este tema es esencialmente de doble vínculo: no quiero madurar ni que nadie me despierte de mi ensueño pueril de princesita de todos los cuentos, de vencedor de todas las batallas, de novio de todas las chicas y héroe en general, y para ello hago delegación fiduciaria de mi mismo a una imagen pública para creérmelo yo, y me niego a madurar porque no quiero ver la realidad: el miedo domina a la gente, porque madurar implica asumir la vida tal como es, y el haberse asumido a una oleada de propaganda te da crédito social y al menos una postura a la que apuntarse, hasta físicamente: en cualquier playa, hoy, veréis al menos seis pares de tetas exactamente iguales: son capaces de odiarse a sí mismas al punto de cambiarse el aspecto para agradar….y ser como un producto industrial, tetas idénticas, que a los hombres alejan. Subsumidos en la forma social del ser, nunca maduran, porque hay todo un constructo de vacuidad que tan sólo genera ansiedad, y productos de todo tipo para conjurarla: pero nunca enfrentar la verdad, madurar y ver la vida tal cual es, en su dureza, belleza y felicidad, cuando la hay, y la alegría es el trabajo, no alegría a momentos ordenados “toca reírse y pasarlo bien” que acaba siendo borracheras de precepto y estupidez alienante de fin de semana: el hombre es, y la alegría se manifiesta en el trabajo, o al volver cuando uno ha llevado todo el día un soniquete en la cabeza que al llegar a casa lo toca a la guitarra en el corral y nace Paco de Lucía o Moraíto o Amigo; o coge el soniquete y tenemos sonetos, o a Lucano, o a Góngora o García Lorca; y en las matas de los bancales se han solucionado más amores que esas aberraciones de baños de discoteca y apariencia de película porno baja, soez y degradada: y la respuesta siempre es la misma: “no me hagas que vea como soy, que no soy capaz ni de aguantarme a mí mismo” y prefiero encasillarme en fingidos sentimientos y vidas fingidas, que transmito a los hijos: que más son deslices que productos del amor, antes que madurar, asumir la vida y trabajar. Y esa debilidad vacua es la fundamentación de todo miasma para la degradación de España, que lo de la crisis no es un problema de dinero sino de la propia vida, de cada uno de nosotros. Porque hablan con palabras, giros, actitudes y posses aprendidas, y no saben enfrentar problemas nuevos ni ser ellos por sí mismos sino en base a una imagen proyectada en la creencia de que serán lo que imaginan ser y no lo que son: se nota mucho cuando hablan, o escriben algo, la absoluta carencia que certifica lo que ya dijo en el futuro Qui Gon Jinn
La capacidad de hablar no te hace inteligente.








miércoles, 26 de junio de 2013

En el rigor de la senda infinita

 


Paco de Lucía no está en la Real Academia.
El alcance de su trayectoria trasciende toda espectacularidad, su vigencia antigüa y su vigor musical claramente alcanzan, hoy, rigores místicos, que no sólo en la literatura está la mística, y España debe empezar a considerar en vida a sus genios sin esperar a que mueran para alabarlos: Paco de Lucía tiene que estar en la Real Academia para honrarla, una institución tan proclive a la inmundicia que, además de perpetrar las últimas versiones del diccionario y gramática, ha considerado antes como término “twitter” que Seguiriya: ¡que modernos son, que guais de la muerte! En estos momentos tan oprobiosos de la historia, lo que tenemos bueno debemos ensalzarlo.
La percepción de la música como espectáculo desdibuja su calidad al ir prejuzgada; al abonarse a olas de mercantilismo e industrialización esconde en sus costuras la concepción íntima y personal, la expresión concentrada del ser más íntimo, la expansión extemporánea de las inquietudes del alma.
Se adivina una trascendencia humilde, en la cual más se sienten instrumentos del duende para manifestar el flamenco, y actúan de catalizadores, que figuras de escenario y devaneo; se percibe que de esa forma lo han vivido Camarón, Morente, y De Lucía, y el considerarse efímeros e instrumentales es lo que les da entidad y personalidad propia y los convierte en únicos con rango y condición personal: el saberse instrumentos de la perpetuación de la cultura, y todo alejamiento del culto a la propia personalidad da medida de la calidad humana.
España debe volver a la senda de su propio ser, y el camino lleva tiempo trazado.



martes, 25 de junio de 2013

Emplazado.

 

 

Ya podéis ir cortando las adelfas de vuestro patio. Porque ya estamos emplazados a una muerte abusada de números insondables y jardines sin fondo, y en las escaleras vamos bajando a los infiernos. Subsumidos en jardines de números infinitos y deudas sin fondo.

Rotundo golpea el ritmo del emplazado, dictaminando en sentencia la muerte de El Amargo: implacable, García Lorca elaboró su obra en base a lo rotundo de la vida, con el pasmo diferencial del Poeta en Nueva York y su enorme capacidad abstractiva de una realidad tan fría, distante e inhumana como la que nos quiere imponer ahora la satrapía abominable a sueldo del poder fiduciario.

A García Lorca lo mató la envidia.

Me contaban en el bar los extrañados de mi pueblo la historia. La figura del extrañado es divertida, y tal gente eran, alegres y magistrales, y siempre fueron amigos de los falangistas: hicieron al cabo la guerra juntos, aunque en diferentes bandos: la posguerra a los combatientes los hizo amigos, a los de retaguardia resentidos y aprovechados, siempre en toda guerra y condición el combatiente mantiene su condición de soldado, los demás aprovechan ésto.

Capitán del ejército de la Republica, gente de la columna Durruti, soldados aberrados de la quinta columna me lo contaron: y yo les creo. Rosales albergó a García Lorca sin mayor problema porque no había tensión en ese momento; desde Radio Albacete, Alberti lanzó “un saludo a ése gran poeta que gracias al otro amigo poeta en las calles empinadas salva la vida….” En las proclamas de propaganda guerrera: delató a García Lorca, lo mandó a la muerte, le hizo imposible la vida a Rosales y a todo aquel que pudo, lo jodió. Era muy mala gente.

Me lo contaron los viejos de mi pueblo, y la mayeútica de la vida les da toda la certeza.

A García Lorca lo mató la envidia; el delator dió el camino a la venganza para que el ejecutor purgara ofensas deplorables y sentidas, más debidas a la concupiscencia que a la adscripción política. Evidencia el carácter de los españoles, en los cuales buscamos la bajeza en los analfabetos, y las más de las veces las mayores bajezas las encontramos en todos los rangos más altos de todas las esferas; la bajeza en España se da más en lo alto que en la humildad de los trabajadores que nos escondemos de esta hez nauseabunda en éste momento implacable de la historia donde reivindican la figura de García Lorca literalmente, porque son incapaces de ni siquiera haberlo ojeado, y sólo a una figura ensalzada como una historia inventada es lo que consideran: el mejor homenaje es leerlo, disfrutarlo y entenderlo, y comprender la fugacidad rotunda de la vida.

Que ya nos han delatado a todos a los capitanes nazis del campo de concentración y España entera debe cortar las adelfas de su patio, porque nos han condenado a muerte estos envidiosos sublimados, carentes de toda educación, formación y longitud intelectual, aupados a todas estructura de todo poder para poder aparentar lo que no podrán ser jamás, y a esta hedionda hez hay que echarlos de España a patadas y ya, para que puedan seguir floreciendo poetas y músicos, y no ésta ralea que promocionan desde los antigüos medios de comunicación.

El veinticinco de junio

Le dijeron a El Amargo

Ya puedes cortar si gustas

Las adelfas de tu patio:

Pinta una cruz en tu puerta

Y pon tu nombre debajo

(…)

Porque dentro de dos meses

Yacerás amortajado.

lunes, 24 de junio de 2013

Feijoada rules

 

Aunque a los filisteos de la prensa no les interese y lo sesguen todo, hay mucha tela que cortar en las algaradas de Brasil: mientras las favelas están tranquilas y los miserables ni se alteran, las protestas por la subida de los billetes de autobús las hacen los que nunca van en autobus: las clases medias han salido a la calle realmente indignados: el partido en el poder ya ha enseñado todas las patitas: mientras el presidente del partido quiere apoyar ese movimiento y la gente lo manda a la mierda, la presidenta del pais, del mismo partido está contra las cuerdas; intenta la propaganda de la izquierda -tan casposa, tan aburrida, tan predecible- asumir a una presunta derecha horrible y monstruosa el intento de capitalización del movimiento que ellos han hecho: el intentar mover el asunto femen, de las favelas y todo eso, les ha salido, literalmente de risa.

Un país en el que las "clases medias" están a punto de derogar al gobierno y si se empeñan de cambiar el sistema: es más que interesante.

viernes, 21 de junio de 2013

Toda ciencia trascendiendo

 

 

Es buscar la posición que más agrade al amo lo que se busca, no la libertad: esa es la organización social del sistema en España hoy: han vendido España al metasistema plutocrático fiduciario de control obsceno, que es voraz como la boca de la bestia, si no es la bestia, y se consideran mejores que los demás conforme mejor se adecúan a su sumisa esclavitud: han vendido a España y a todas y cada una de sus personas, y se quedan tan orondos, porque lo importante es [la macroeconomía, el partido, ser libegal, ser socialdemócrata, la fe, ser modernos, estar en el mercado internacional] y sí, estamos en el mercado internacional, como producto: alardean de ser los mejores traficantes de esclavos, en nombre de la libertad.

Y son todos cultos, muy preparados “Saben inglés” pero ignoran todo de una realidad que no se puede sustanciar a un dibujo en un folio en un despacho; y todo lleno de eficaces gestores de la economía, con grandes conocimientos de economía y de gestión, de “vender la marca……..X” y de sentirse más modernos y más mejores que nadie, porque hay que buscar el crecimiento ¿Qué crecimiento? El de la economía. Desconocen que es imposible que algo crezca infinitamente, es un imposible ontológico: pero España está llena de eficaces gestores de la economía, que al igual que Chuk Norris, el que menos, ha contado hasta infinito ¡al menos dos veces! Y la gente pasando hambre, porque no hacen caso [al partido, a la secta, a los veganos, a los inviegnos, a los libegales, a los socialdemócratas] y saben inglés, pero desconocen su idioma, desconocen hasta lo que dicen conocer: cualquier imbécil que se considera culto “le gusta García Lorca” les gusta tanto que no abren sus libros para que no se estropeen, porque en el poeta en Nueva york

El cieno de números y leyes,

Los juegos sin arte y sudores sin fruto.

Ya anticipa la aberrante vida de la herejía protestante en la cual se trasmuta el concepto de Dios por el del dinero, y no es que sean ateos, es que necesitan hundir aunque sea en sus endebles testas al catolicismo para justificar moralmente su indolencia, carencia y falta de toda virtud, todo esfuerzo, trabajo o conocimiento: establezcamos la inteligencia por decreto y normalicemos la realidad de manera que todo sea controlado, así nadie será jamás más listo que yo, y será escritor el que nosotros decidamos: ya lo hizo el siniestro Lenin destrozando Rusia, y el asesino Mao en CHina, Pol Pot, y tantos otros que han “normalizado” la realidad

Donde ya no hay mañana ni esperanzas posibles

Y tanto esfuerzo baldado: la fe de los españoles se mantiene en los ateos y fuera de la jerarquía católica, fuera de toda formal litúrgica moderna, que el pueblo español sí es católico aunque no lo sea la clerecía, entregada a los salones, devaneos y reuniones con el ibex 35, alardeando de que un ecónomo de Astorga se lo han llevado al Vaticano por su eficacia en la gestión económica: y se dicen católicos, pero los españoles que son los católicos de verdad y no los curas, alardean de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, que no de esta aberrante, hedionda, obscena, impúdica y anticristiana clerecía. Todo vestigio y referente de la cultura y de su metasistema religioso está en la gente, ya no en la jerarquía clerecial.

Pero todos hablan y se asean en radios y televisiones, tertulias donde alardean de lo que ignoran y magnifican sus carencias sublimándose en sí mismos, todos sirviendo a los amos que a su vez sirven a otros amos y engañan a quien quiere dejarse engañar, porque menuda recua.

Y todo el mundo en grandes exclamaciones y numeritos histéricos para que nadie los pille robando, el viejo truco de montar un espectáculo para que no te echen en cara tu infamia, la famosa frase de mi tía: “yo no he hecho eso, ni lo volveré a hacer” para justificar robos, latrocinios estafas y abusos.

Ojalá vivas para siempre” y es la peor maldición conocida: ojalá vivas para siempre, y Efíaltes se quedó en su concupiscencia obscena en la corte de Jerjes, siendo para siempre lo peor de lo peor: Leónidas murió, pero desde luego el nivel y estilo son muy diferentes: eso sí, ambos son recordados, por el mismo hecho en el mismo momento.

Bájame la lámpara un poco más

Déjame que duerma, nodriza, en paz

Es la empanada que se establecen en su feble magma intracraneal al que no sin imaginación podríamos denominar cerebro, la realidad está proscrita, que todo se adecúe a mi pueril ensoñación de un mundo perfecto en el cual soy la miss, el premio nobel, la gran lectora y mejor escritora, superguapa e inteligente, hipermadre y superseductora, el ganador de todos los trofeos deportivos y el cerebro más asombroso que los tiempos vieron, nadie me despierte de esta pueril e inmadura ensoñación compartida, pero es “una ideología” que no se sustancia nunca, simplemente es una estupidez compartida: como una paranoia encadenada, feble, inmadura, subsecuente y organizada en grados de bajeza, que jamás de excelencia

En impúdico reto de ciencia sin raíces.

miércoles, 19 de junio de 2013

Noche de San Juan

 


En Valencia se extendió la costumbre de que en base a una magia de gineceo había que mojarse los pies en el mar; la malvarrosa empezó a llenarse en los 80 a cuenta de tal tradición mágica y mistérica y de brujas y de cotorreos, y se generó una tradición milenaria que tiene, al menos, veinte años.
Valencia, tan llena de inteletuales y estudiosos, sabios de la legua y demás sapientes en general, se llenó de explicaciones de una presunta antropología que es realmente parapsicología y vudú alineando chakras, tiene muchas publicaciones sobre el tema: no acierta ni una.
Las mujeres iban la noche de San Juan a la malvarrosa como metanoche, el mojarse los pies es la metáfora.
Iban buscando preñarse. En tiempos de guerras, no buscaban novios ni maridos, sino preñarse para poder tener a quien las mantuviera en su vida; eso y nada más es la explicación. Nada de feminismos ni brujerías, nada más valenciano ni más femenino, tener un hijo para amargarle la vida, y nada más.
Simplemente había que estudiar, escuchar, leer, saber y aplicar la navaja de Ockham.



jueves, 13 de junio de 2013

Reholína

 

 

La red se conforma como el mecanismo más elaborado de la cultura para su transmisión: y en ello anda. Se equivoca quien define la cultura como el conocimiento, como la adherencia de conceptos o la colección de títulos; se equivoca quien considera que todo aquello que adjetivan de cultura para darle importancia lo es: Nadie tiene cultura; la cultura estaba antes de que viniéramos, y seguirá ahí cuando nos vayamos. Nadie “tiene” cultura: transportamos cultura; recogemos lo aprendido, añadimos nuestras vivencias, contrastamos con nuestro avatar y circunstancias, nuestros tiempos y ergástulas, y tal la transmitimos. Aportaciones a “la” cultura nadie hace ni son individuales: la red tiene fecha de nacimiento, nombre y apellidos, y los mecanismos por los que la utilizamos comúnmente tienen razón social: pero la red es de los usuarios y sólo es por ellos: no hay clientes, ni es un club con acceso: la red está ahí, y todos la usamos; los más creativos desarrollan maneras de uso y algunos ganan dinero, con su trabajo, perspicacia, acierto o casualidad: pero no hay negocio “de” la red, es una herramienta universal y como tal se usa.

Todo el constructo del conocimiento, la transmisión y la educación se da la vuelta: de ser un sistema controlado y decidido de arriba abajo se reconfigura exactamente al revés, de manera que ahora no es el periódico, el partido, la secta o la moda quien decide lo que se publica –o no- lo que la gente lee –o no- ni los sistemas de difusión: la reconfiguración de la industria editorial y el enorme artefacto industrial acerca de la música y el cine se tambalean, y caerán, lo que no cae es la literatura, ni el cine, ni la música. Esa reconfiguración ha dado al traste con todo el enorme aparato de propaganda que nos ha traído a esta deleznable situación.

Porque ahora todo el sistema de propaganda de la socialdemocracia que sustenta el sistema, fundamentado en Goebbels, pero con los desarrollos de Stalin, Marta Harneker y Gramsci, y no por ese orden, se ha caído de su propio peso: cuando hay una mentira mil veces repetida pone en ridículo al que la repite: tal ha pasado con el clima cambiático, con el agujero de la capa de ozono, la gripe aviar que nos iba a diezmar, y tantas otras cosas; así, ejemplos tantos como elementos van cayendo de su peso, cuando no son derribados como el pueblo derribó el muro de Berlín.

Todo eso es la propaganda; la cultura pervive y además es mucho más evidente y persistente: la comunicación ya no es patrimonio del poder, y en evidencia está, y cada día más; y la comunicación real, que va de persona a persona, de tu a tú, también está cambiando: el pregonar de alguien, la maledicencia y el desdoro se vuelven contra quien los maneja creyendo que no sucederá: se las pillaba cuando no había ni teléfono, si bien muchas veces cuando habían hecho todo el mal del mundo, ahora se les pilla antes, y se desactivan enseguida porque carecen de toda credibilidad.

Y está en evidencia que el nivel de información no implica ni el nivel de conocimiento ni la calidad humana: se ven en facebook las mismas actitudes que ya salen en el Evangelio, los mismos esparajismos, alarmismos, victimismos y alharacas, sólo que se consideran más modernos; repitiendo esquemas ya caducos en el neolítico.

La comunicación no implica conocimiento, tan sólo transmisión; la capacidad de contar algo tan sólo te da el nivel de calidad humana de quien habla: mal del vecino, de historia, de política de literatura o de pornografía, y se evidencia que quien está tecleando ha leído Los tres mosqueteros, o la Isla del tesoro o ha buscado una referencia rápida en la red para parecer lo que no es; se ve quien habla por boca de ganso y por boca ajena, y quien se puede equivocar, o no, pero lo hace por sí mismo; se ve sobre todo como una explosión el nivel de afán de protagonismo, de manipulación para la maldad, de vacuidad o de plenitud; y quien ha evolucionado en su vida en su medida y condición y quien vive de consignas ajenas y al albur de los vientos: y muy poca gente asume su propio ser, diluyéndolo en bandidajes y sectarismos; muy poca gente asume que hay quien hace y debe hacer y es tan necesario como el que lee y quiere leer: no hace falta que todos sean escritores, ni que todos sean lectores, ni siquiera leer, pero están los dos lados: los que escriben y los que leen, que no da más valor una opción a la otra porque cada uno en su vida sabe si es Marta o María, que eligió la mejor parte y no le será arrebatada: la contemplación, el ser lector, espectador , oyente o nada respecto a una obra no es menos valioso que el ser autor, actor, escritor, músico o cineasta; en rigor la mejor parte la lleva el que lee, y no el que lo escribe,

Maria autem meliorem partem elegit, quae non auferetur ab ea.

Pero todos tenemos nuestros momentos para cada cosa.

domingo, 9 de junio de 2013

La vida Lítica

 

 

Dejó de ser mía en el momento se hizo pública; ahora la Matemática Lítica ya va siendo de mucha gente, de muchos sitios: es una sensación extraña, ya no "es" algo mío, ahora la veo ajena, más de los que me cuentan que algo mio; en cuanto salió de ésta galaxia dejó de pertenecerme.

Sabine Haxhimeri:

"Mathématique lithique", le dernier récit d'Ignacio Tomás, se lit à grands traits; humour, amour, poésie, révolte, désenchantement et sagesse s'y pressent. Avec l'érudition d'un Pouillon, la verve d'un Pagnol et l'humanisme d'un Giono, l'auteur nous promène dans l'espace et le temps d'un château, dont les pierres et les souterrains semblent parfois hantés par la solitude du protagoniste principal. Les villes se font avec des mots, les collines se composent de silences. "Mathématique lithique" est comme la vie: sa fin reste un questionnement.

David Morán:

Me leí esta novela de un tirón. Posee esa virtud que estilan los e-books, o que se exige de ellos. Aunque es corta, tiene mayor peso específico que mis trabajos literarios. Comparaciones aparte, veo que con el autor hemos intercambiado pueblos que llevan como similitud la intrusión de lo religioso y ciertas trasgresiones cómicas bien encajadas. Me ha dejado un buen gusto en los ojos, y todavía flota el ritmo narrativo en la sopa de mi mente. Un poema al final resume toda la trama, o lo canta rimando las peripecias psicológicas y sociales de Galán, el protagonista de la historia, empecinado en salvar un baluarte público. Esos cálculos imperfectos y accionar improvisado que caracteriza toda empresa existencial, en apariencia fútiles, resulta ser más efectivos que el orden público con sus clásicas demagogias. Por ahora es lo que puedo comentar al autor y a mis lectores de esta obra sesuda con sus tintes filosóficos y políticos.

Seguiremos informando.

sábado, 8 de junio de 2013

Ergástula

 


En 1616 el gobierno japonés, el Mikado, obligó a los súbditos católicos a abandonar sus creencias so pena de muerte. Sabiendo del rigor de su catolicismo, los funcionarios crearon una manera de abjurar de la fe que a algún funcionario debió de llenar de orgullo a la par que se maravillaba de su propia inteligencia de sí mismo: deberían jurar por El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, por Santa María y por todos los Ángeles que renegaban de la fe católica. Para asegurarse que lo cumplían, el juramento terminaba diciendo “Y si rompo este juramento perderé la gracia de Dios para siempre y caeré en el estado maldito de Judas Iscariote
Los mensajes en paradoja atrapan al emisor, y al receptor: hagas lo que hagas siempre estará mal: la solución a los problemas es el problema que no tiene solución pero si no eres parte del problema eres parte de la solución. Instalarse en esta inmadurez intelectual genera directamente la enfermedad mental.
Pero esto siempre beneficia a los vendedores de crecepelo: si no lo pruebas, nunca sabrás si crece el pelo, y mientras te mareas por ver cómo te crece el pelo, te saqueo, pero si no lo pruebas “no puedes hablar” porque si no votas “no tienes derecho a quejarte” independientemente de lo que hayas pagado a hacienda, o de lo que hayas servido gratuitamente en el ejército.
Andamos en ello aproximadamente desde los cincuenta, cuando Fraga abanderó el entreguismo de España a saqueadores y molicie, impudicia y desdoro; la desidia y la condescendencia hicieron el resto.
Siempre el alarmismo, como actitud, siempre el derrotismo: “ahora ya no se puede volver atrás” si; se puede, pero hay que esforzarse y trabajar, pero el trabajo es sagrado: no lo toques. Y todo grandes alharacas, esparajismos y alarmas “sociales” ahora, que si el hijo se emborracha culparán a los padres. Vaya novedad. ¿Entonces porqué se alarman? El mismo sistema que te quita la autoridad sobre los hijos e incluso sobre tu propia vida te culpa de que no hagas lo que te han prohibido hacer: cualquier niña de trece años puede comprar píldoras abortivas: yo no puedo tomarme un antibiótico sin prescripción; si a la niña que toma la píldora abortiva el padre la recrimina es reo de esos delitos del horrible machismo que han inventado y les funciona: “que viene el coco” y el reo de horrible machismo sin autoridad ninguna, a su vez debe de pagar las borracheras de esos críos que no deben someterse a ninguna autoridad: para ofender, el estado, para pagar la familia, para hacer el imbécil barra libre, para madurar, hazlo en secreto o te anatemizarán.
Porque como todo el mundo sabe el horrible machista “oprime” y la mujer siempre y en toda circunstancia es “oprimida” siempre y cuando, claro, haya algún tipo de afecto de por medio. Porque ningún horrible machista quiere a su mujer ni cuida a sus hijos, no: sólo los oprime. Entonces la mujer se ha de liberar. Se libera del horrible machista poniéndose a trabajar, o bien a sueldo de otro horrible machista que es su jefe, y por tanto la opresión va reglada por el estado, ergo es “opresión positiva” o bien directamente se incardina en la trama del estado funcionarialmente con lo cual en vez de oprimirla el horrible machista, todo es “por el bien común” conforme dictamina el partido, ergo se somete a otro horrible machista que investidos de halos de gurús de la realidad se consideran divinos al hablarse a sí mismos.
O sea: si una mujer trabaja fuera de su casa está liberada y es guai, porque se somete a un machismo superior, reglado y definido; pero si decide entregar su vida al hombre que quiere, a los hijos y su crianza, y encima le sale bien la jugada y consigue una vida digna, “es una víctima del machismo” pero ahí no se ve la envidia destilada, claro; le amargarán la vida “por el bien común” porque me resulta más fácil amargarle la vida a los demás que asumir mi propio fracaso, el error de mi planteamiento o la vacuidad que me adorna y jamás reconoceré erogándome una espiritualidad de sobrecillo de azúcar, en la cual el feminismo es la ley, pero Sor Juana Inés de la Cruz al ser religiosa directamente es denostada sin siquiera ser leída


Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las
incitáis al mal?
Con lo cual las mujeres son lo que ellas deciden que sean, y sólo eso: es decir, la amargura como ley, la vacuidad como norma, el aburrimiento como actitud y la maledicencia como código.
Pero son guais y modernas.
El derrotismo “no podemos volver atrás” y el dar la cosa hecha es cosa de indolencia intelectual que beneficia a los haraganes de la satrapía; el actuar a cosa hecha inevitable e irreversible es pues la actitud que adorna a la hez que gobierna este momento tan espantoso de la historia de España.
Y aplican la doctrina Molotov: “no esperábamos que nos traicionaran, nosotros nos adelantábamos y los traicionábamos primero” en directo rigor maoísta de la directriz de la revolución cultural: “una vez condenado, las pruebas irán apareciendo” y puesta en evidencia la realidad siguen ejerciéndola en todos los ámbitos de su vida, porque no saben romper el círculo en el que dan vueltas hasta el final de su vacuidad, incapaces de avanzar en línea recta a alguna parte: acomodados a dar vueltas en círculos, la circularidad es su vida: el aburrimiento, la amargura, la tristeza, la desolación, pero todo muy positivo, asertivamente y con empatía.
Acertó el converso judío en el memorial que le envió al emperador Carlos I tras salir de la cárcel de la inquisición:
Vuestra Majestad debe proveer ante todas cosas que el gasto del Santo Oficio no sea de las haciendas de los condenados, porque recia cosa es que si no queman no comen.”











lunes, 3 de junio de 2013

Lítica va

 

 

Dice Jurado, y dice bien, que avise de que es una novela, “parece si no un libro de la ESO” y le hago caso; porque a veces uno se olvida de esas cosas: y tienen su importancia, y aunque no cuido mucho la publicidad, a las pocas horas de salir ya hay ejemplares en toda Arabia, la India, Miami, Nueva York, e inevitablemente, Moscú. Corre la Matemática lítica como siempre corre todo: imprevisible, al menos para mí; y además de los efectos adyacentes en los círculos de conocidos y más próximos está dando un hálito metacultural revelador: supe de su difusión al escribirme un editor interesado –ahora- en la obra, que fue quien me dio el dato del número de descargas; siempre hay quien se hace de nuevas; y varios correos reveladores, interesándose por la “fórmula del éxito” al no estar yo en ninguno de los circuitos de nada (ventajas tiene el que me hayan matado tantas veces) y casi me veo abocado a escribir manuales de autoayuda para triunfar en redes electrónicas: lo haría, si supiera cómo se hace, pero si hay un truco yo lo desconozco.Luis Amézaga y Juan Granados dieron las campanadas de aviso y empezó eso a llenarse de referencias lentamente, de casa en casa, de puerta en puerta… y sin aspavientos, por correos, muchas noticias, enhorabuenas, parabienes y preguntas de supervivencia; porque parece que se certifica que el mundo editorial queda para otros menesteres y el vigor de la red está dando criterios y discernimientos de cada persona, que no de oleadas predefinidas, dirigidas, partidistas o sectarias. Me certifica el que Juan A. en conversación privada me reconoce “de muchas cosas no me acuerdo

Y Borja me pregunta por las críticas: entra dentro de la más rotunda lógica que si el circuito de editoriales y prensa se ha roto por todas partes, no se hagan eco de lo que por la red corre, la temen lo mismo que la deploran, porque no la manejan y sólo quieren ver lo que sale en papel y nada de lo que la gente lee; lo cual es más que comprensible, y además me da pié para poner las críticas conforme vayan llegando, que las iré informando siempre que me den permiso los autores, claro; pero en mi referencial hay varias críticas que valen una vida: la una de Borges a Gerardo Diego en el pasillo al ir a recoger el Cervantes, Borges ya ciego, el otro se presenta “hola, Soy Gerardo” ¿qué Gerardo? En el pasillo para recoger el premio, los dos galardonados, “que Gerardo” pregunta el ciego “Diego” “¿en qué quedamos, Gerardo, o Diego?”

Revela Borges lo rotundo de toda su obra que al fin y al cabo es su vida, al menos para mí.

Hay otra critica legendaria, creo que del New York Times, la primera vez que Lola Flores actuó allí: “no canta. No baila. No se la pierdan

Va ya desbocada la Matemática lítica: muchas gracias a todos.