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viernes, 24 de febrero de 2017

Metaeuforia

Más vehementemente proclaman sus consignas, más calladamente la gente los deja de lado: todo el enorme constructo del nuevo orden mundial ya ha caído, y el sistema ha muerto, y muere matando, y cada vez con más vehemencia: todas las argumentaciones sobre Trump, Putin, Marina Le Pen, Brexit y demás “ultraderechismos” se fundamentan sustancialmente a “en la tv han dicho…”

El gran éxito de la corrección política ha sido la inserción de la propaganda en el sistema educativo como dogma de fe; de tal modo, ni siquiera conocen los temas sobre los que son licenciados por la universidad, ni de lejos: la ortografía, deplorable cuando menos: y si les hablas de Escohotado, “les gusta mucho y ven sus videos en youtube”

Para Escohotado el placer es estudiar un tema, ahondarlo y llegar al fin;  me complace que ande triunfando con su última obra; demuestra que al final, sólo los excluidos del sistema de corrección política estamos en las certezas: es el principio de incertidumbre de Heisenberg.

El sistema ha muerto, y muere matando, y la inercia arrastra a los amorrados a él a justificarlo bajo cualquier medio, mientras los amos buscan como salir de ésta impunemente.

Demasiada gente empeñada en ser chusma, cada vez menos excelencia: pero pululamos por la red desde hace tiempo, y cada vez se ve más en la gente: para los de ácratas es el metamodernismo; son atinados en su definición del posmodernismo que hemos padecido, pero que ya ha muerto, y todos sus corifeos se afanan en buscar protagonismos que ya les han sido negados por su impudicia; para la mayoría acabó el tiempo de consignas y llegamos al individuo, lejos de la masa, que busca su benefacción, a todos los niveles: y ya se ve. Y ya acabó la ficción de un orden mundial total fundamentado en la esclavitud de la persona, en demasiado poco tiempo la ideología de género, las mandangas de ecologismo y las zarandajas del buenismo puritano serán materia a esquivar en las conversaciones por aquellos que ahora las defienden vehementemente; las discusiones serán de rango de conocimiento y teología, excepto claro, los clericales, que siguen anclados en el posmodernismo de obediencia y prohibición de estudio: ni uno ha leído a Santo Tomás.

Quedaremos sólo dos clases: las personas, y la chusma, que intentarán justificar su vida en denigrando la de otros: la maledicencia y difamación, tan arraigadas en éste pueblo que se empeña en hundirse y arrastrar a todos al albañal; han caído en su lodo, y no podrán salir en generaciones, porque hace falta haber estudiado para poder hablar, y hace falta humildad para poder estudiar.

Están cambiando los modos del zeitgeist: pronto, cambiará el zeitgeist.

sábado, 25 de junio de 2016

Ínclitas

Los expertodo habrán dictaminado según los intereses de las empresas que los contratan; erróneas o no, ya no hay ideologías a la vista, sólo intereses: ya no hay pensamiento o corrientes, sólo el dictado del signo de los tiempos, y el descrédito y la damnatio memoriӕ a todo aquel disidente.

Desconozco todas las claves de lo que han votado los británicos, sus ideas, intereses o descargos; apenas puedo sino pensar en mi, y mi inmediato entorno.

Europa no desaparece. Ni los vínculos entre las personas; la gente a mi alrededor está harta de este sistema burocrático y falaz, dictatorial, enmascarado en formas y propaganda, pero dictatorial, caciquil, sumiso, y déspota con los gobernados, donde toda burocracia es bienvenida y todo trabajo es sistemáticamente boicoteado: la gente que no vive de una u otra manera del sistema burocrático, está harta de tanto descaro, engaño, sinvergonzonería y desmán de los funcionarios: todos han aprobado una oposición muy dura a la que sólo se habían presentado ellos, y era para ellos el puesto: la administración, de tal modo se llena de incompetentes, y de soberbia a raudales. En la sanidad en Valencia ya están saltando los casos de denuncias de casos, por desesperación; el sistema social es sectario y perverso: el resultado es que la gente ya no se siente atendida sanitariamente, pero disimulan.

La gente no soporta que para poder echar los productos necesarios para que las tomateras den tomates, deban sacarse un carnet para poder comprar productos fitosanitarios; la gente está harta de que si tienen gallinas han de ser clandestinas porque no se cuantas leyes locales, autonómicas, municipales y europeas lo impiden; la gente está harta de la desvergüenza con que los funcionarios, empleados y demás asociados a la administración tratan a  la gente; la gente está que trina con el sistema social de denigrar los toros, del afán en prohibir la caza, del signo de los tiempos en los cuales todo ha de ser tamizado por un permiso burocrático.

En Francia prohíben a la gente calentarse con leña, es una forma de exterminar a los pobres; en España la caza y los toros son la excusa para condicionar toda relación con la naturaleza a través de los mantras de la burocracia; No sé si los demás quieren la unión europea: pero tal cual funciona sólo es una justificación burocrática para que los votos no sean más que excusas siniestras, y a  los que ahí mandan se les elige por el poder plutocrático, que ni por asomo la gente; el banco central lo domina la plutocracia, y aquí la gente cada día está mas harta.

Los expertodo han dictaminado: las cosas importantes no hay que consultárselas a la gente. Es decir: los plebeyos que sigan a lo suyo y no se metan en las cosas de los caciques, que ellos son los que saben la verdad: con esa frase oída en varias emisoras y leída en varios blogs, queda sentenciada la democracia como lo que es: la justificación de un sistema inmundo.

La Europa que diseñó Willy Brandt muere, de su propia entropía, el sistema muere, y muere matando, y los muertos somos nosotros.

Quizá esto es lo que han pensado los votantes ingleses abrumadoramente: si hubiera habido poco margen, estoy seguro que de alguna forma se habría empujado la balanza para que se inclinara hacia el lado decidido.

Todos estamos hartos del sistema, de charlatanes, vendedores de crecepelo, pomposos banales y ridículos zafios: sólo engañan a quien algo debe, a quien quiere ser engañado: no es cuestión de partidos, es cuestión de acabar con el sistema, antes de que acabe con nosotros en su propia estupidez.

Rubén Darío dictaminó, y yo, acato:


Abominad de la boca que predice desgracias eternas

martes, 16 de septiembre de 2014

Moradurías

“ándese con prudencia vuesa merced, que andan los tiempos recios” no vayan a ir a la inquisición y le vayan a levantar algo, le decía Santa Teresa a San Ignacio mientras ambos estaban en todos los puntos de mira de la época; “Tristes tiempos éstos, en que no se puede hablar ni callar sin peligro” dictamina Luis Vives, y todos en ello andamos: una sociedad en la que los excelentes comunicamos por la red y rehacemos las tramas de contacto mediante la comunicación electrónica y la masa dictamina, otorga y sobre todo condena, y si acaso juzga: lo único que ha cambiado es el punto referencial de la propaganda, que es la base de toda moda y modernidad desde 1789, cuando empezó la mentira a ser la ley, por la cual se empezó una inefable etapa de esclavitud y abominación de la cultura: la historia fleja en Trento, y a partir de ahí la propaganda sustituye a la comunicación en el hiperbóreo concepto de la historia y la cultura.
El sistema se establece en 1789 y muere matando, incapaz de reconocerse a sí mismo en su infamia; la historia vira en Trento donde se fija la justificación de toda infamia en la interpretación versátil de la verdad; en estos tiempos la propaganda sólo tiene efecto sobre aquel que quiere creérsela y cada vez menos, y cada vez más se generan espacios seleccionados (y no selectivos) de relación donde la estupidez no tenga sitio: y sigue la propaganda manipulando a la gente por oleadas, y debemos escondernos de tal marasmo de confusión y horror para poder discernir la realidad y nuestra propia vida, y cada vez quedan más en evidencia todas las artimañas del mal para sembrar la confusión y continuar en la impudicia; a cada día se intenta prefabricar lideres de mesa camilla que son ridículos por donde se los mire, y siempre hay tontos que pican (éste es el verdadero profeta, os lo digo yo que he seguido a muchos, y de esto entiendo) y siempre hay un resguardo a la excelencia y la persona en los rincones de la blogosfera: andan los tiempos recios; nada nos turbe, nada nos espante.

viernes, 12 de septiembre de 2014

El ahorcado en el árbol

“Bien está, que no sois aun capaz de estas verdades”
Seso, corregidor de Toro, había cogitado sobre el purgatorio, entrando en herejía: Cazalla lo quiso denunciar a la inquisición, Carranza lo disuadió; en una conversación en la cual Seso estuvo modoso y reverencial, se sometió a la autoridad del arzobispo “y ahí quede la cosa” pero, cuando un petimetre engolado entra en soberbia, con un cargo o una fama sustentada en cargo público, considera que puede dar lecciones sobre todas las cosas: véase cualquier fantasma en España con título dado por el cargo, que establecen la realidad a cada minuto con una rotundidad apabullante, que cada día es vencida y renovada en una nueva murga.
Y Cazalla se exculpó en el arzobispo, y Seso usó la condescendencia para seguir en sus trece: el alguacil de la inquisición lo apresó en Roncesvalles y lo puso ante el juez, con varas de justicia.
Carranza ´había estado en Trento, y además del rango teológico de la justificación por la fe, tenía la dimensión del problema en todos sus rasgos y con todas sus perspectivas: ahí se dilucidó la modernidad, y no venía Carranza a discutir con un petimetre engolado de aldea satisfecho de haberse conocido a sí mismo, por mucho rango que le diera la administración: no le dio la mayor importancia, y eso, fue un error: el ejercer canónicamente como sacerdote le valió que los canonistas se le echaran a la yugular: Melchor Cano andaba porfiando, y tantos otros; en la tormenta que le habían gestado al arzobispo, todo fue utilizado en su contra, y no hubo nada a su favor.
Y toda la envidia nacional se puso al servicio de la inquisición, y todo odio fue arma para su encarcelamiento, todo era sospechoso en el: y hasta San Ireneo llegó a resultar sospechoso de herejía, cuando no pasajes del Evangelio: El inquisidor general Valdés logró su propósito: siendo teológicamente nulo, durante más de diecisiete años usó su poder para mantener encarcelado al arzobispo: ejecutó una venganza, se vengó en Carranza de su propia ignorancia, y ocultó su mangancia de la casa de mercaderes de Sevilla, que había dejado seca y no había fondos para la batalla de San Quintín: buscando un culpable horrible y desatando el fuego de la inquisición, el humo de las hogueras disipó su mangancia; tenía el favor del Duque de Alba, resentido, porque en el sínodo de Londres Carranza se había opuesto vehementemente a sus negocios de modernidad, y resultas de aquello ni el Duque de Alba tuvo su negocio moderno, ni España tuvo esclavos: a Carranza se lo hicieron pagar, aunque quedó absuelto días antes de morir, le hicieron pagar caro el hecho de la honestidad y la coherencia y la defensa de España.
Pero España no tuvo esclavos.
Y hoy, todos aquellos que no son capaces de estas verdades, dictaminan sobre el agua, sobre el patrimonio, sobre la historia, sobre la economía, sobre el ser humano y la condición natural del ser, ahorcando en el árbol de la calumnia y la ignominia a todo aquel que, sabiendo, habla: la Ley de Lynch se impone al conocimiento, le llaman democracia.
Y cada día en España se inicia un nuevo proceso a Carranza, encarcelando al enemigo del sistema o aplicando la damnatio memoriæ y mediante la calumnia y la maledicencia, cada día se inicia un nuevo proceso que queda siempre injustamente olvidado; pero nada de que alarmarse; cada día aquí en España se crucifica a Cristo entre el jaleo y la algarabía, y la gente al amanecer actúa como si nada hubiera pasado, queriendo creerse que la infamia caduca.
 
Conviene hacerse
el hombre ya mudo,
y aun entontecerse
el que es más agudo
de tanta calumnia
como hay en hablar:
sólo una pajita
todo un monte prende
y toda palabrita
que el necio no entiende
gran fuego prende;
y, para se apagar,
no hay otro remedio
si no es con callar.




















jueves, 11 de septiembre de 2014

En la aurora, Nueva york

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible:
a veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraísos ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.


lunes, 1 de septiembre de 2014

Ladrones,hez, gentuza.

Intentaban entrar a robar en mi casa.
Mis perros me han avisado: son cachorros, pero apuntan muy buenas maneras. Enseñaban los dientes rugiendo sordamente hacia adentro; me han enternecido, los cachorrillos.
Yo, con el hacha, emplazaba al individuo a que lo hiciera: “Baja, si tienes huevos”
No ha bajado, y hay un hachazo en la cabeza que queda esperándole: ni mi hacha ni yo tenemos prisa, el hachazo a quien quiera perturbar la paz de mi casa es una garantía que doy, de serie. Los coches llevan ABS, mi hacha y yo llevamos RIP.
He avisado al número de emergencias por el móvil mientras emplazaba la escalera para poder acertar mejor el hachazo: aunque la coquetería me lleva al disimulo, no llevo nada bien la vista, y sin gafas las cosas se distorsionan; en la distancia corta es más difícil fallar, pero ha debido de actuar algún cuerpo o instancia policial y han desmontado el andamio que habían montado y habían desaparecido cuando he montado la escalera.
Mi hacha sabrá esperar.
Intentaba el facineroso, a la distancia de la altura, justificarse en que iba a reparar la trasera de un vecino que da a mi casa: como Dios manda en Buñol, a mí nadie se había molestado ni en informarme, por la mera cortesía vecinal de la que tanto se me acusó de carecer cuando se me denunciaba por encender fuego en mi chimenea.
Por supuesto, he remitido un escrito al alcalde pidiéndole el amparo y protección del municipio, cosa que me honraría tener, sea dicho; pero la cosa es de trama local muy asentada: y luego pasa lo que pasa en Puerto Hurraco y la gente se extraña.
La presunta casa que el rufián quería presuntamente arreglar, da a mi casa. Pertenece a una familia que mantiene una fábrica de papel en la zona de policía del río, utilizando el cauce para las faenas fabriles y como almacén; no debe ser delito ambiental, claro; debe ser una casualidad, como lo es que, de tal familia, sea el candidato a la alcaldía por el psoe local, que, casualmente, todas las noches de fiestas de San Luis cenaba con el arquitecto local, que es responsable directo de los desmanes que enuncié en “Buñol, Castroforte del Baralla” y un individuo que por el aspecto, intuyo, debe ser el que intentaba asaltar mi casa.
Pero claro, el malo soy yo.
Asalto casas sin avisar, sin permiso, sin razón ni motivo, intentando imponer mi voluntad.
He pedido al alcalde que emprenda las acciones judiciales pertinentes, y, si no hay al menos cuatro o cinco encarcelados por intento de robo ( o asesinato, ¿quien sabe a que venían a entrar en mi casa?) no puedo pensar más que tal ilegalidad tenia el tácito permiso del arquitecto municipal, y del concejal del psoe, porque montar un andamio para entrar a una casa no es cuestión menor.
Si eso lo hace un gitano, ya estaría él, y sus amigos, todos en la cárcel.
Encima, el arreglo que querían hacer, presuntamente (y es mucho presumir) es cambiar una pared original por un enlucido hortera, de mal gusto, y degradante a la vista: por supuesto, sin ni siquiera consultarme, este resultado querían obtener:
Sept 2014 027

Donde, ahora está esta pared:

Agosto 2014 004
Si, estos son los que han alicatado de rosa el castillo de Buñol en nombre de la cultura y no se qué mandangas.
Y claro, por supuesto manda en mi casa el estilo, buen gusto, conocimiento de la historia y de la estética de cualquier cualquiera que quiera modificar mi casa a su discernimiento si es que lo tiene. Y encima van de petimetres engolados rezumando soberbia en su estulta ignorancia.
Suponiendo que sea cierto lo de que eran unos albañiles, y no fuera una coartada para robar, o asesinarme.
Amenazado ya estoy, nada que extrañar.
A esta hora, no he obtenido contestación a mi escrito a la alcaldía pidiendo su amparo, ni, en los bares de la plaza, nadie me ha cotilleado que haya sido encarcelado nadie.
Si este comportamiento no es delictivo tengo un montón de casas que dan a la mía, empezando por la del presuntamente beneficiario de los asaltadores; y desde luego, sé tratar cimentaciones, tejados, y demás elementos que dan a mi casa: puedo alterar de tal modo todo aquel elemento que me parezca mal hecho, de mal gusto, o de mal acabado, de índole hortera o simplemente zafio; o puedo considerar el cambiar la prognosis visual de algunos tejados, y puedo hacer lo que me dé la gana, si el ayuntamiento lo permite, haré, literalmente, lo que me dé la gana. Corra el agua por todas las tablas.
Si ha de haber terror que no sea yo sólo el aterrorizado por el poder arbitrario, autoritario, despótico, zafio, soez y sumiso a la codicia.
Y viene el invierno, y luego, pasan cosas: ya está bien de que sólo me pasen a mi.
Estoy siendo acosado y constantemente vigilado, intentado humillar y acorralado por el poder político local, pero claro, los problemas que tiene Buñol son los de la mujer en la India.
En España, 2014, el poder político local acosa a alguien que les resulta molesto: tengo un teclado armado, y se manejarlo.

Lo que ya sucedió, vuelve a suceder.

Nire aitaren etxea
defendituko dut.
Otsoen kontra,
sikatearen kontra,
lukurreiaren kontra,
justiziaren kontra,
defenditu
eginen dut
nire aitaren etxea.
Galduko ditut
aziendak,
soloak,
pinudiak;
galduko ditut
korrituak,
errenteak,
interesak,
baina nire aitaren etxea defendituko dut.
Harmak kenduko dizkidate,
eta eskuarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
eskuak ebakiko dizkidate,
eta besoarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
besorik gabe,
sorbaldik gabe,
bularrik gabe
utziko naute,
eta arimarekin defendituko dut
nire aitaren etxea.
Ni hilen naiz,
nire arima galduko da,
nire askazia galduko da,
baina nire aitaren etxeak
iraunen du
zutik.

Honra y prez

¿Cuando llegaré?
¿Cuando llegaré, a Santiago?
Hoy volverá a la cueva: nunca llegará a Santiago, queda en la cueva a nuestro cuidado, y atención: El camino de Santiago acaba en Buñol.
Exactamente cuando el enviado del padre en su busca encuentra al crío durmiendo en la cueva: San Luis Bertrán no llegó a Santiago, escapado de su casa en su infancia. De algún sitio me venía mi vis huidiza.
En Breaking bad el protagonista elabora una trama para la supervivencia de su familia al ser consciente de la proximidad de su muerte, que acaba con todo lo que él pretendía conseguir; la presciencia de la propia muerte suele conllevar grandes epifanías, grandes evidencias, muestra el calado del ser, y cuando hay tal presciencia se es consciente de cual es el tamaño y dimensión de la ballena: una vez parte el Pequod, jamás parará; San Luis supo la fecha exacta: san Juan de Ribera, el amigo de Garcilaso, fue el que lo acogió para el fin, en la fecha exacta que había anticipado: ante notario, por si acaso cabían dudas, y no fue suicidio.
Tiempos de reciedumbre y grandeza, en los que pululaban por ahí una buena cuadrilla: Santa Teresa, San Ignacio, Fray Luis de Granada…gente de bien, que de cada paso la huella perdura, haciendo sobre la impronta de la huella el fundamento basal de España.
Con Fray Bartolomé de Las Casas era de la partida que ponía en firmeza a los conquistadores que, mediante la fuerza, abusaban del poder sobre los indígenas; la copa y la serpiente de ahí le vienen; y desde luego, abominaba de la codicia, de la avaricia, de la impudicia del poder político.
¿Qué pensáis que es toda la hacienda del mundo sino un poco de estiércol y basura?
Y supongo que de él también me viene la afición a la lectura.
En Buñol, hoy la lectura es una afición desaparecida, y son clandestinos los pocos lectores que hay: la directiva constante, soberbia y persistente del poder político hacia un tipo de lecturas, no por su interés sino para evitar que se caiga en otras lecturas fomentando esas (beneficio inmediato) ha acabado con la lectura, con la ortografía y con la gramática: se fomenta el analfabetismo desde la altura moral que la soberbia otorga a los incultos: de todo saben más, de nada han estudiado, pontifican sobre lo que desconocen. Pero en la avaricia han sustentado una trama de codicias para el enriquecimiento de fortunas sin escrúpulos en la cual en su propia entropía de inmundicia se han envilecido por el afán del dinero: intentando destruir la trama viaria y edificada de Buñol, ponen a la vista su belleza; y la horripilancia de su “alternativa” que justifican en la “modernidad” que sólo es una estabulación en pisos soviéticos de molde y vulgaridad, sin personalidad,
en impúdico reto de ciencia sin raíces
han sepultado la luz por cadenas y ruidos, y aun pretenden ser los protagonistas de la vida de García Lorca, sin haberse molestado en leerlo ni mucho menos en comprender que esa obra niega todo afán del poeta: más les vale la imagen idolatrada, lejos de la persona, que él y su obra, y en semejante magma de confusión, siguen sublimando en su soberbia un afán sectario en el que a nadie engañan más que a sí mismos, porque ya todo quedó a la vista, y toda artimaña es rápidamente desmontada, toda trama fallida, toda excusa invalidada: se fomenta y jalea la pederastia, todo vicio es aclamado, toda aberración sublimada; ahora recogerán el botín y se excusarán de cualquier modo para desaparecer, como la banda de facinerosos que son. Intentan ahora negar el agua a la gente en la excusa de su carencia: el manantial de San Luis, junto a la cueva donde durmió el niño, ni crece ni mengua, pero haber sido falaces en el trato de sus sistema de distribución genera no pocos problemas: de fácil solución, por eso se magnifican para intentar aparecer como superhéroes en calzoncillos al dejar de romper lo que andan rompiendo, pero todo se les ha ido de las manos, como su propia vida, enrolados en la justificación de su adolescente e impúdica leyenda personal.
Y bueno, Buñol, como España, anda en tesituras letales:
Se promueve la ignorancia para acobardar y dominar al pueblo.
Fomentando la división y la discordia social para atomizar a los individuos mediante la desconfianza recíproca.
Y se  empobrece y somete al pueblo con cargas económicas de larga duración.
Tal cual Alfonso X el Sabio había definido en Las Partidas: la definición de Tirano. Seguimos modernizando, inventando la realidad a cada día, sin molestarse en saber que todo lo ha sucedido vuelve a suceder y pocas novedades hay y nada de lo hecho ha sido ni siquiera novedoso. Sigue la hez política en su cinismo e hipocresía empobreciendo Buñol, saqueando España; lo cual ya sucedió: como San Ignacio y Francisco de Borja, Santa Teresa y Quevedo, San Luis aberraba de la hez política
Todos los que rigen y gobiernan están a dos dedos de dar en el abismo del infierno
Hoy vuelve San Luis a la ermita, y en Buñol empieza el invierno, que va a ser duro, y más que albergar monstruos nos deja sumidos en la monstruosidad, en la impudicia y la aberración, en el cinismo y la hipocresía como forma de gobierno y la génesis constante de problemas para justificar existencias ignominiosas; empieza el invierno que va a ser duro, y revelador; empieza el invierno, que traerá certezas de infamias y evidencias de envilecimiento; puestos en descubierto los sectarios ladrones, el desamparo de la gente será intentado aprovechar por vendedores de nuevas marcas de crecepelo; mientras no se vuelva a la humildad y al trabajo como norma, al vino como alegría y no como magnificación de la amargura, y a la propia vida como sentido único sin alardes ni sublimaciones, bien no irá nada, porque estos neoprofetas de la modernidad ya aburren, y España necesita volver a su ser, Buñol necesita de su condición humilde para poder recuperar su grandeza.
España necesita de su condición humilde.
Que no se preocupe San Luis por no llegar, que a Santiago ya vamos dejando claro de donde venimos los que de Buñol vamos, y volvemos a presentarle credenciales y pasarle el parte; que quede en la ermita, que guarde Buñol, que falta nos viene haciendo.
San Luis, honra y prez.



viernes, 15 de agosto de 2014

En los troncos retorcidos rezan las espigadoras

Los olivos tienen el tronco retorcido, enroscado y prieto; el pino es vertical, rectilíneo, enhiesto: es por la velocidad de crecimiento que el pino es más aparentemente vertical.
La savia sube a los árboles por la fuerza de coriolis: esta fuerza es la que impulsa el movimiento dentro del árbol; los brotes y yemas se deben a la acción del sol y al empuje de la savia cuando la actividad solar impulsa su fragor diario: cuando llegue el fragor nocturno, en La Candelaria, la mínima actividad es la que favorece el expurgue y la poda, siempre lo ideal es el menguante de enero, lo ideal es La Candelaria.
La lenta velocidad del olivo en su crecimiento da los troncos retorcidos, y una madera prodigiosamente dura y buena, la velocidad da la altura y la profusión de los pinos; y esto es la energía que da de sí la naturaleza: no busquéis más allá cursiladas de abrazar árboles y energías ocultas, que bastante hay con las evidentes: que no pocas variables agitan el universo cada vez que comemos, porque el mundo se ha llenado de vendedores de crecepelo, aspirantes a cowboys con pistola, mercachifles y estafadores, para los cuales lo que importa es su indolencia, y por todos los medios quieren despistar el tema principal: incapaces de arreglar lo que han roto, mientras buscan un culpable (los fachas, la cia, el sionismo, el anti sionismo, el capitalismo, el anticapitalismo y la globalización a favor y en contra a la vez) intentan montar esparajismos para mantenernos entretenidos. Nunca necesitareis en vuestra vida a un político; por la estructura del sistema quizá a un abogado, la policía nunca está cuando se la necesita, y es posible que necesitéis un médico: pero tres veces al día todo el mundo necesita un agricultor, y esto que Bertinat me recordó, de tan evidente, lo obviamos y ninguneamos, cuando deberían ser sacralizados conforme lo trascendió Millet con las espigadoras, con el Ángelus, con las segadoras; y estamos alejándonos de la tierra para acabar comiendo mierda de siete colores empaquetada en las cooperativas del soviet en reparto de inmundicia a la plebe: llámese mercadona o el corte ingles, y haya peculiaridades nacionales, nos llevan a la koljosianización de la producción, a las cooperativas soviéticas, a la tristeza y a la amargura: y no hay que dejarse vencer, no debemos permitirlo.
Es la Virgen de Agosto y termina la canícula. Empieza a retirarse la luz, deriva hacia el sur y la sombra alarga; es más limpia y lúcida y el tiempo acompaña: el calor no es asfixiante, y ya se han pasado los rigores de la recogida de la cosecha: haya sido buena o mala, ya está el año cumplido.
Acaba hoy la canícula y es la Virgen de agosto; sobre tal es el escrito arriba referido; La virgen de agosto dará paso a la apoteosis, por la Anacreusis canicular y todos agotados nos arrojaremos a la fiesta del pueblo, excepto en Buñol, donde el tripartito “Buñol 2000” ha vendido la fiesta, el pueblo, la plaza, y los habitantes a una empresa ajena, muy ajena, para solaz y justificación de masas dinerarias que fluyen: todos los pueblos tendrán su fiesta, Buñol sufrirá su amargura y su desidia, indolencia y mediocridad.
El tiempo retuerce los troncos de los olivos para que podamos vender el aceite español de siglos de hambre y Ángelus al capitalismo fiduciario, que rebajará su grado “por el colesterol” y nos llevarán a un estado de inanición histérica, como se ve en toda la gente que “come sano” hoy en día; se vende la fiesta, la plaza, el solar patrio por la Aguigue para hacer de Madrid la gran casa de putas, y venden toda la producción española de aceite a multinacionales obscenas, nos están vendiendo como esclavos, somos los habitantes del guetto de Varsovia, y aquí aun se preocupan de las memeces que quieren los traficantes de esclavos, los ensordecidos y sórdidos burócratas, la memez asentada como norma fundamentada en la corrección política. Tal avancé en “Una realidad fractal” tal está sucediendo
De momento ya se ha establecido por ley imbuida en la gente como un tatuaje lobotomizado en el cerebro que fumar es malo: se ha convertido en un pecado social; ahora, están anatemizando el alcohol, por los coches, por los accidentes....por el bien común.
Luego, se demostrará científicamente de manera irrefutable, que el aceite engorda, elimina potencia sexual, causa pies planos y favorece la aparición de mosquitos, toda esa argumentación en bombardeo cuando cogen una murga, y aparecerá un sustituto mucho mejor para todo, imagino que la mantequilla; y se va arreglando la salud de toda la humanidad, siempre por el bien común, siempre la gente se sentirá mejor y notará sus pies menos planos y todo, y entonces, algún exquisito gourmet o cocinero (a los que llaman restauradores, como si supieran arreglar cosas viejas) demostrará con rigor ineluctable que lo que realmente pega con la mantequilla es el jamón york, o la deconstrucción de algo que nunca se sabrá muy bien que coño es, pero que queda muy fino, y la presión social hará el resto: nadie quiere estar gordo, nadie quiere no tener salud, nadie quiere que se fume, por el bien común
El que sea de pueblo que disfrute de sus fiestas, el que sea de Buñol, purgue sus pecados.
Viene el adviento, y debe cogernos confesados.

jueves, 31 de julio de 2014

Gaudium magnum

En verdad en verdad os digo que hay demasiada santidad en este Santo Varón.
Se cumplen hoy años de la proclamación de la santidad de San Ignacio de La Galaxia: es por esto que hoy os ilustraré con la vida de tan Santo Varón, ejemplo ejemplar y próbido delicuescente, para asombro de las generaciones venideras.
En aquel tiempo, andaban los corintios haciendo capiteles, por todas las capitales, que les faltaban unas epístolas para ir poniéndose en solfa, ¿y que es un corintio sin un par de epístolas? y en las capitales proliferaban los profetativos profetizando aquí y allá mientras los epistoleros estaban en el saloon, y entre capitel y capitel, Corin Tellado manuscribía epístolas, cuando en un recodo de la realidad las vicisitudes se alinearon en conjunción de astros, y los profetas a coro proclamaron la buena nueva: no sólo se le debe rezar, sino que si días como hoy se le invoca con recogimiento y contrición, acontecen esparajismos en loor de alharacas. Entre líquidos libidinosos, vaginas voraginosas, y piernas sin sentido, andaban los tiempos cuando San Ignacio en La Galaxia sufría, sufría profundamente, pero aun así. Lacerado por la pátina del tiempo y supurando por las llagas, entre pátinas y patines y supuraciones pestilentes no dejaba de acometer su cometido: llagado el momento, se dedicaba con pasión ascética a contar las piernas que le faltaban a las mujeres, y él disponía lo necesario para enmendar esos dislates. ¡Santo Varón!
Siempre atento a toda doncella desabrida, encaminaba sus pasos a la recuperación de honras y a encaminar por los caminos, cuando no se peinaba para que los barcos no se hundieran; no contento con ello, con los restos de los naufragios, inventaba amaneceres para los pobres, que agradecidos le cantaban loas bajo su ventana. Como no podía dormir, en esos ratos de recogimiento (de piedras, para tirárselas a los de las loas) consiguió inventar el pararrayos con mando a distancia que se conectaba bluetooth por usb ¡Santo Varón!
Enmendando dislates de piernas de las féminas, que tanto le deben y a las que tanto se entregó, le fue anticipada la llegada de su hora: mediante una alarma en su ordenador supo que debía abandonar las pompas y fastos de este mundo. Regaló las pompas a un grumete y un fasto que le quedaba suelto lo aplicó en enmendar las cuitas de las buenas gentes a su alrededor ¡Santo Varón! Postrado en el lecho de una vecina, preparó el tránsito adecuadamente, dejando precisas instrucciones acerca de cuál es el método infalible para contarle las piernas a las señoras en su Epístola a los Blogeros “Posteandum progressium ab amare multitudine” falleció tal día como hoy, pero otro año.
Y es por esto que los días en la galaxia amanece. Santo varón.

domingo, 27 de julio de 2014

De razón hidro lógica

De un tocón me ha salido un brote: a D. Antonio le habría asombrado su vis profética
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
pero con alegría y sin asombro he visto el brote del tocón y el júbilo se ha apoderado del día: andaba haciendo leña. Un brote minúsculo, en un tocón de un limonero que fué cortado hace, al menos, sesenta años; el Padre de Peregrino, el Dorado, amojonó un limonero: yo había dejado a la vista la raíz para ver el proceso: con una rama, la subsumió bajo una raíz, así la fijó al suelo y arraigó. Ese limonero ahora parece seco (y sólo admitiré parece) y junto a él, este tocón, que ni tenía “fichado” me asombra con un brote.
Hago con un brote recién salido que crezca en horizontal para amojonarlo desde otro limonero, y ahora descubro esto: no es baladí, los limones son deliciosos, y no me vale cualquier árbol de todo a cien, mis limones son de estirpe.
Voy viendo como el trabajo da frutos con estos milagros que de tan evidentes tendrán hasta explicación científica. Pero de un tocón oculto me sale un brote. Milagros suceden.
Buñol está muy seco: en los altos de los montes he visto pinos secos en un paseo con Javier, y el río donde nos bañábamos de jóvenes, deplorable en su abandono y dejadez: lo que han hecho en Los peñones con tanto concejal, y tanta protección al medio ambiente, es digno de ejecución sumaria.
En la plaza, Peregrino sigue tratándome como al niño al que enseñó a cavar, y me encanta; el padre de CHardan me riñe porque he expurgado (esporgado) demasiado, y todos olvidan que aprendí, con ellos al lado, y de ellos, y que si lo hago es por alguna razón. Y hay un mantra que oigo en toda conversación: hay demasiada sequedad porque no llueve.
Claro no llueve y la tierra está muy seca.
Porque no llueve.
Y todos acordes en ello, y todos en un acuerdo conversacional sobre la lluvia: los más jóvenes me retan a decir otra causa, los mayores lo saben, que es porque no llueve, los listillos me hablan de las aguas subterráneas (que sólo ellos conocen por donde discurren)  y los ecologistas apoyan la razón de la lluvia.
Y yo callo, no asiento.
Porque en breve espacio de tiempo para lo que es la geología, demasiado breve, se ha certificado un aserto mío:
Si se continúa con la erosión laminar y se hace el túnel, habrá problemas de agua.
Y hay problemas de agua.
Y esto fué en el 2011.
Porque el manantial de San Luis ni crece ni mengua, pero sí hay concejales que alardean de haber beneficiado a empresas con conducciones específicas, y se hizo el túnel, y aquí ya la impudicia en la ejecución del gobierno del pueblo es norma, y la sensatez es algo que quedó escondido en algún remoto lugar del que nadie recuerda el sitio preciso.
Pero yo escribí
“Habrá problemas de agua en Buñol”
Hay problemas de agua en Buñol.
Y no es la lluvia.
Y ante la indolencia sesteante del partido de la oposición el tripartito “Buñol 2000” (IU, PSOE, y una sucursal de IU) sigue cometiendo desmanes, despreciando a la historia, y al trabajo de los hombres, con sus aberrantes ejecuciones en el castillo:  lo han enlucido de rosa, de manera que ahora desde donde se veía castillo, si no lo sabes, ni lo adivinas; se oscurece el castillo al anochecer, y se ilumina un amago de media luna que quiere ser una escultura y sólo es una excusa de un dispendio para forrar a un indolente; ejecutaron el túnel contra la voluntad de los vecinos y despectivizándome públicamente por el informe que (gratuitamente) entregué al pueblo sobre el impacto que tendría tal obra.
Pero hay problemas de agua.
Y “es que no llueve” y nadie queriendo citarme, ni queriendo pensar argumentos; como un mantra “es que no llueve” y con el pueblo lleno de contadores de agua (en Buñol el agua es gratuita desde que mi tatarabuelo, mi bisabuelo y mi abuelo trazaron las conducciones y sus normas higiénicas en Buñol) y resulta que un concejal gastó un dineral en poner tomas de contadores en las puertas de las casas, pero la configuración del sistema de distribución de aguas, al desconocerlo y no haberme consultado, no lo conocen realmente, y lo que hacen de obra nueva es además de feo, estulto y aberrante; y si sumamos que “por supuesto” que nada de lo que yo escribí vale, ni nada de lo demostrado por el tiempo, la sequia es “por la lluvia” y no les queda más remedio que…….
Con las consiguientes destrozas higiénicas: desde hacía cien años que mi abuelo erradicó enfermedades, no había leishmania en Buñol: ahora la hay.
Va a ser el clima cambiático. O es que que no llueve.
Me temo que andan ya negociando la privatización de la gestión del agua en Buñol, para sangrar aun más a un pueblo exangüe, para cortar el agua a la gente, y para enseguida privatizarlo para obtener las consecuentes plusvalías, regalías y dinero para ordalías, aprovechando la pertinaz sequía, con lo cual tendremos aún más desgracias de las que ya padecemos en España, que no son pocas, y en un pueblo en el cual todo se configura alrededor de un manantial y un castillo, destrozan el castillo, y querrán anegar el manantial.
Los bárbaros al tomar Roma lo destruían todo porque no lo entendían, eso es fácil; cuesta mil años hacer un huerto, una centuriación, un sistema de riego y de agua potable corriente para la gente, y un sistema de alcantarillado que han evolucionado siguiendo la Lex Augusta hasta que llegaron a modernizarlo todo (¡que atrasado soy, madre mía!) y ahora todo es efímero, de obsolescencia programada, y claro hay que “repensar” el tema de agua, previa una somanta de propaganda constante a lo largo del tiempo, con negritos y moscas y eso, “poner en valor” el tema del agua, “concienciar” a “la ciudadanía” de su importancia, y entonces “no nos queda más remedio” que cobrar por el agua; y luego “por una mejor gestión” a privatizarlo. La excusa de la Aguirre para convertir Madrid en la casa de putas de Europa es que “había muchos puestos de trabajo” si, de puta, macarra y camello.
Y ahora los mismos que han anegado balsas, se cargaron el  acueducto, destrozaron la trama de distribución de agua en Buñol, son los que van a dar una imaginativa solución maravillosa a la par que científica, que pasa por que paguéis por lo que jamás se ha pagado y jamás se debería pagar.
Porque de los problemas de la distribución de agua en Buñol, del trazado y de todo su recorrido, curso, forma y fundamento hay una persona en el mundo que lo sabe todo, al dedillo, y sin óbice ni cortapisa: yo.
Y en Buñol todos lo saben: pero la damnatio memoriæ me la han aplicado en vida.
Me temo que no es Buñol, lo triste es que hablo de toda España.

viernes, 25 de julio de 2014

Ad sancti Iacobii limina peregrinatio

Impostando la voz, las solteronas se dirigen a los niños en una farfolla que pretende ser de empatía: aberrante. Con tal infantilismo se dilucida todo en España hoy, con los autoproclamados líderes poniendo cara de lo que pretenden decir, y jugando como niñas repipis ante el espejo para creerse el papel que pretenden jugar, y no se dan cuenta de que ya no cuela la falacia, no cuela la estupidez, no son niñas, y todo es ridículo: como entre ellos se jalean, no se dan cuenta de que ante todos los demás están en evidencia; la gente calla, temerosa del poder que detentan, usurpan y saquean, pero cada vez callan menos y cada vez son mas ridículos vestidos de pomposos en su banalidad; nada nuevo, Apóstol, ya dictamina el Evangelio
¡Ay de los que meditan maldades, traman iniquidades en sus camas; al amanecer las cumplen, porque tienen el poder!
Codician los campos y los roban, las casas, y se apoderan de ellas; oprimen al hombre y a su casa, al varón y a sus posesiones.
Y todo el constructo social fundamentado en el infantilismo más absurdo: todo se malicia en condiciones de infantilismo; si llevas el juego a madurez se soliviantan: si pueden, me matarán. Infantilismo, de “y tu mas” y de poner caras de dignidades ofendidas, y de sobreactuar en sus sonrisas y simpatías, algo pluscuamridículo; infantilismo de niños que quieren chillar, y reprochan frases como ofensas cuando desconocen el significado de las palabras; infantilismo al ser pillados en falta y señalar al contrario, sin ni siquiera querer hablar del asunto; infantilismo de negarse la realidad escondiéndose en lo mal que lo hace el otro: la viga, la paja y el ojo. Infantilismo que se esconde y fomenta la soberbia absoluta de la absoluta falta de formación y educación.
Y la envidia planeando en toda relación, la codicia dominando la república, la maledicencia como dicterio, el mal como ley suprema.
La sombra del diablo oscurece el mundo; las babas de Lucifer han anegado España.
Puesta en evidencia la falacia del régimen tardofranquista al sustituir al ilegítimo Borbón por otro, como si sirvieran de algo, se ha visto con absoluta claridad como los partidos antimonárquicos que reivindican una república imaginaria, de unicornios y enanitos en los bosques, son los alborotadores del régimen para que todo siga igual, haciendo creer a la gente que su afán republicano es cierto mientras asean sus cuentas corrientes a la sombra del Borbón ilegítimo; bandera falsa, todo estatuido bajo una bandera falsa: se dicen ecologistas mientras destruyen la naturaleza, y ciegan toda posibilidad de sustento a la gente; se dicen defensores del autoabastecimiento mientras anegan toda posibilidad de autoconsumo a la persona, cortando, literalmente, el acceso a una huerta que puede dar de sí un leve soplo de bienestar a una familia: véase Buñol, véase España entera: toda creatividad y autonomía, independencia personal, es perseguida, pues todos debemos actuar conforme a los dicterios de la moda, y dificultan hasta la imposibilidad el apartarse del sistema, hediondo y nauseabundo; usan el ecologismo como bandera para forzar una recalificación urbana y llenar España de barrios con ínfulas de Manhattan y realidades oprobiosas de barrios feos y sumisión a supermercados y multinacionales de productos prefabricados ¡con etiqueta de naturales y buenos para la salud! y todos a bailar el ritmo que les marcan: no asumir la realidad, sino esconderla en un magma de feísmo, horror e impudicia: es buena la naturaleza, por eso la destruimos para poder rehacerla y enseñaros la naturaleza tal cual nos queremos creer que es, y van destrozando España; el capitalismo es malo: por eso liberalizamos todo entregándolo a la codicia; tu cuerpo es tuyo, por eso se entrega a la impudicia y a la pedofilia toda relación en un magma de obscenidad saturada de mecánica y concepción industrial: el amor como producto de fábrica, que aberración.
Los primeros que salen comprueban con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.




Y aunque García Lorca ya profetizó el horror del industrialismo y la obsesión de la modernidad como enorme error, caigamos en ello: en nombre de la codicia, mientras “reivindican” a García Lorca no por su obra ni por su persona, sino por una idea preconcebida de él: por supuesto, sin haberlo leído jamás. Porque denominan “cultura” a la difusión y absorción de consignas emanadas de un magma profuso de iniquidad, y en ese vacío de medias verdades –más falsedad que en mentiras ciertas- generan una incultura que destruye todo hecho cultural en nombre de “la cultura” que se fundamenta en difusión y grandes pompas de vacuidades y apariencias: si se habla de un escritor, nunca lo han leído “no tienen tiempo” o si de música, apenas reconocen más allá de ritmos facilones y soniquetes simplones; y todo discurso es una ampulosidad banal que nada dice ni nada proclama: si no sabes de lo que hablas, lo llenas de neopalabros: la pedantería, a través de neolingüa, intenta generar un sistema de “nuevas conciencias” cuando enmascaran al egoísmo, a la soberbia, a la infamia, a la vanidad, a la manipulación, a la mentira: ”quiérete a ti misma” “mi cuerpo es mío” “autoestima” y luego ya las derivaciones de la “energía” del universo y la ramplonería de la “inteligencia emocional” que las concentra estúpidamente en un sistema de cursilerías banales alrededor de la naturaleza, con lo cual sólo se ve que en vez de formar parte de ella se encuentran superiores: la soberbia emanada de esta nueva “teología de la vegetación” sólo genera estupidez, que justifica el haber empobrecido a la gente a base de hacerlos creer ricos y llenarlos de coches, posesiones y títulos de la nada, valores imposibles y apariencia banal de escayola y ruindad: el hombre ha abandonado la tierra, los pueblos y manantiales, y así se pierde la vida, se pierde todo.
Y el último beneficio es la vacuidad de la propia vida: todos sublimados en el nivel de menor inteligencia posible, de menor formación cultural posible, de menor fundamento cultural, de menor sensibilidad artística, nula apreciación musical y total ausencia de educación amparada bajo un sistema de formalismos sociales a los que llaman educación. Lo más acerado de esta denominada educación es la hipocresía.
Y se quedan tan orondos.
Lo avanzó Scott en Blade runner, Carpenter en Escape de Nueva York, Gillian en Brazil.
Porque la obsesión de la modernidad, ya sin justificación en marxismos ni comunismos de ningún tipo, se fundamenta en la moda: y la moda es la sumisión al dicterio de la propaganda de la industria, y visten como les mandan, y viven como les dicen, actúan según personajes de ficciones aberrantes queriendo estar en un “ultima moda” permanente y eterno, sin ningún avance ni personal ni social, y cada día el infantilismo se hace más apabullante, más ridículo, más cruel.
España en almoneda bajo la hégira soez y cruel de un Reich enmascarado, con la hez política creyéndose los guardianes del campo de concentración, y tan sólo siendo los delatores de los españoles, presos en campos de exterminio económico sustentados en lo financiero y agobiados por la pobreza; los españoles exangües por exanguinación a base de impuestos legales: que son saqueos reales; en la miseria al haber sembrado de sal los campos, haber eliminado la industria “modernizandola” y entregándola a las corporaciones de la plutocracia; modernizando la agricultura y ganadería para que no produzca nada “por nuestra salud” porque el consumo ha de estar protegido, y nadie puede ya criar un cerdo, nadie tiene gallinas; la pesca, dependiente de la “generosidad” del pérfido sarraceno que nos enfanga hasta la invasión de pateras con tropa de inundación; y las enfermedades del hambre se juntan con las que provienen de la miseria y nos llevan a la nada, dejando a los inmigrados en una posición de absoluto desamparo que a nada bueno conduce, y a los españoles cada día más degradados, mas pobres, mas enfermos: ha vuelto el raquitismo a España, con la lepra y otras enfermedades que ahora, cambiándoles el nombre, se harán de nuevas; como se hacen de nuevas ante una crisis fiduciaria que es más que visible que ha sido provocada para domeñar espíritus y doblegar voluntades, insuflar miedo y recelo en la gente al punto de que se instala la soledad en un pueblo que compartía toda cuita en casinos e iglesias, mercados y lavaderos, y nadie nunca se quedaba aislado: ahora la soledad es ley, y la amargura se ha instalado cubriéndolo todo, como la lava.
Apóstol Santiago: Cierra España.





domingo, 13 de julio de 2014

Azimuth canicular

“Tristes tiempos éstos, en que no se puede hablar ni callar sin peligro” y si así lo dictaminaba Luis Vives, se marmola a todo tiempo dominado al mismo factor: la confusión. Todo es confusión, fárrago, tráfago, costoso, aburrido y doliente, nada hay directo, limpio ni sencillo: cualquier cosa está trufada de mil legislaciones, ordenanzas y dicterios que sólo sirven para justificar la vida de haraganes, haraganes que crecen en número bajo el paraguas de la administración y se multiplican en su propia salsa de codicia y iniquidad, bajeza y cinismo que sólo propicia la confusión, inseguros de todo lo que hacen necesitan certificarse hasta en la propia certificación: saben que actúan mal, saben que es un mal trabajo, necesitan jalearse para justificarse, y cada vez es mayor el número de sumidos en la burocracia hedionda, cada vez es mayor su soberbia y maltrato a las personas, cada vez es más evidente su incapacidad e inutilidad, cada vez la estructura a la que sirven, que debería ser de funcionamiento de España, está más degradada y es más inútil: objetivo conseguido; no funcionamos como nación, sino como el gueto de Varsovia, como presos de un campo de concentración, con la hez política halagando al amo de manera sumisa.
El sistema ha muerto, y muere matando.
Entra la canícula. La gente abonada a devaneos lleva los cuerpos tatuados: de ser un símbolo definitorio, y nunca elegante, ya su vulgaridad y ordinariez aberra: y desde luego no son ninguno el personaje de Bradbury ni el arponero del Pequod. La gente está pluscuamharta del sistema en todas sus formas y variantes, justificaciones, cinismos, alharacas esparajismos y numeritos de dignidades ofendidas y poses de actuación estúpidas.
Van tatuados, como reses; no son arponeros samoanos.
La confusión, la herramienta del diablo; la estupidez, la colaboración activa de los hombres; la ignorancia, que se sublima en pedantería y cursilería “visibilizar” “visionar” “repensar” “hacer el amor” para esconder toda ignorancia tras apariencia de conocimiento; y aun así ya el hartazgo está instalado en todo el mundo, que ya ni se altera por nada, porque todo puesto en evidencia, nadie puede defender nada de este hediondo y nauseabundo sistema, en el cual está ya claro que estamos siendo víctimas de un plan tramado y ejecutado con el concurso activo de la estupidez, y nadie está a salvo, aunque así lo crean, todos miran al soslayo que les va a deparar la fortuna, que anda casquivana.
Entra la canícula, el invierno será cruel, y doloroso.
Entra la canícula.
Los perros se echan a la sombra con la lengua fuera. Esto en latín se dice canícula.
La estrella más brillante es sirio, del Canis maior, que tenía en Roma su orto helíaco a mediados de julio. César colaboró con un astrónomo de Alejandría para actualizar los cálculos que servían para predecir las inundaciones del Nilo. La ruta del orto de Sirio se va un día al año por ciclo, por lo cual había que ir ajustando el tiempo de la canícula hasta que con los cambios del calendario la cultura da la fechación precisa en España: la canícula es de Virgen a Virgen: de la Virgen del Carmen a la Virgen de agosto.
El calor que estamos pasando nos vincula directamente con Ptolomeo, Cleopatra, todas las dinastías Egipcias, Roma y los calendarios y la evolución del estudio de la astronomía hasta que en Valencia el Padre Tosca fija el ciclo pascual tal como lo conocemos ahora.

martes, 1 de julio de 2014

Vanidad de santidades, y todo es teologal.

Santa Sofía de la piedad asciende a los cielos en cuerpo y alma: en la infinita soledad de Macondo, no es noticia a confirmar: García Márquez plantea a lo largo de toda su obra lo evanescente de la naturaleza de la condición humana ¿si nadie lo denomina, certifica, clasifica, dictamina y otorga, existe? la santidad es perenne en su obra, el rasgo teológico en su obra, que es grande y persistente, queda opacado totalmente por él mismo: el contaba historias para vivir, y no hablo de dinero; embarcado en el Pequod buscaba su propia condición: y doy por hecho que consiguió darle a su caza alcance, en algún momento de su vida.
Como Paco de Lucía y tantos otros, de sí mismo contaba la historia que encajaba verosímilmente con lo que podía quedar bien con su oficio y orden público; A García Márquez se le lee, a Paco de Lucía se le escucha: lo demás forma parte de su imperecedera caza al alcance, condición en la cual no todos van embarcados, no todos los que quieren embarcar son admitidos, no todos son tripulantes del Pequod, no a todos pueden llamarles ustedes Ismael, no todos alcanzan con Bartleby la infinita sazón de dar a su caza alcance.
Para los sanedrines filisteos de “la cultura” y “la progrhez” descubrir el orden místico interno de García Márquez es una herejía, seguro, por la cual me condenarán (otra vez) a la infinita hoguera de la traición y la maledicencia; para los filisteos del sanedrín del catolicismo (al final, no se engañe, al cielo iremos los de toda la vida) ni siquiera si han leído u escuchado, han percibido ni imaginado que pudiera tener un rango teológico: si no lo certifica un cura, varios críticos, un par de obispos y “como todo el mundo sabe” no hay mística posible ni teología factible: si no es bajo el orden preestablecido, nada vale: de tal modo, se pierde la percepción bajo el confuso y repugnante sistema de clasificación de absolutamente todo: en nuestra estulticia ingénita ordenamos el mundo clasificándolo por doquier: de amigos y amantes, de grados de confianza, de partidarios y adversarios, de tribus más o menos definidas o más o menos visibles en las cuales más que el adorno de las virtudes propias se unifica baje el criterio del denuesto de lo diferente, del rechazo a todo aquello que no entre en nuestro feble y sectario concepto de nosotros mismos.
De este modo está siendo una época en que la excelencia es sofocada bajo el ardor de los tópicos tristes y las militancias absurdas, del sectarismo ridículo y de la negación del otro: García Márquez ata a Aureliano Buendía al Laurel y es una gran metáfora teológica, y Santa Sofía de la piedad no es un personaje casual, ni nada en Cien años de soledad se comprende en rigor sin una trascendencia mística: pero claro, para llegar a este punto hay que haberlo leído; ni Entre dos aguas es una rumba jaranera, ni la obra de Paco de Lucía carece de mística: todo al contrario, es un orden místico riguroso, de una excelencia y probidad apabullante, el desgajarlo e intentar clasificarlo y ordenarlo en rangos absurdos confunde a la gente y les niega la percepción sublime de la mística profunda de la obra de Paco de Lucía: hablo de los conocidos, hablo de lo que yo conozco: hablo de mí. Hablo de vosotros: mi panadera habitual anda trajinando masa buscando una forma y sabor de panecillos tal como los hacía su padre; mi tabernero habitual anda entre los trajines de su familia y negocio, la huerta y la vida, en rigores místicos habituales: ninguno de los dos son conscientes de que andan en caminos místicos, y no creo que sean lectores de Éste lado de la galaxia.
A esto se refería Santa Teresa cuando hablaba de que Cristo andaba entre los pucheros: encontrar estas verdades sencillas a veces nos cuesta la vida, y el precio de la vida es la propia vida, como aprendió Maic man, que anda buscando en esencias y orígenes el camino para darle a su caza alcance, y entre brumas y jaleos, ruido y confusión a veces Granados para y escucha jazz y empieza a ser consciente de que anda dando caza al alcance, en sus trajines cotidianos y sus hábitos novedosos a fuer de antigüos: él se renueva  a diario, por eso lo percibe todo cambiante, y andará en su particular caza, como Luis, que anda descubriendo en los demás la excelencia que el rezuma y sólo la certifica cuando la ve reflejada en otros, y todos andamos de tránsito por estos mundos buscando siempre a bordo del Pequod con abundante tripulación que hace que navegue la nave hacia puertos extraños y destinos ineluctables, mientras tanto los malasombras hacen que I perciba que la estructura social que se ha generado en los pueblos en los últimos cuarenta años, es, esencialmente el ku kux klan, y tengo que darle la razón porque la tiene; y Sabine encuentra ahora que la base de la esencia de su feminidad es el amor y es feliz con arco iris como mujer de pueblo culta que es, y bien culta, doy fe, y deja lejos todo ruido y jaleo anonadante que nos ha ensordecido los últimos cuarenta años y todos vamos en la nave, haciendo pan o cortados, escuchando o leyendo, haciendo o como espectadores, sin ver que esencialmente somos unos más dentro de la naturaleza de la cultura, y en muchos casos alcanzamos rangos místicos reales, sin siquiera darnos cuenta ni ponerle nombre.
No sabemos leer si nadie nos lo explica, y nos consideramos una sociedad alfabetizada; no sabemos ver la excelencia en la música si alguien no nos la señala, y nos consideramos todos melómanos, no sabemos ver el milagro que es un pan salido del horno y queremos comprender a Paco de Lucía, a Bach, a García Márquez, a Torrente Ballester, a Dalí, a Tip  a Harpo, a Ignacio Tomás, y nos hemos olvidado de que lo esencial es la hogaza de pan, el cortado, y que ahí anida el germen y el rigor de la mística.

martes, 24 de junio de 2014

Fiesta interior

En la secuencia lunar el Corpus marca el hito: ha de ser jueves, y así al toque de campanas del ángelus se cierra la faena del día, y se acomoda ya el cuerpo al horario solar: las horas del día cogen la secuencia larga y no es cuestión de que la gente se deslome en el campo: el Corpus marca el hito de empezar a partir el día: se trabaja desde el amanecer, se rompe el ritmo en las horas centrales del día, y se continúa, si hay que continuar, después de la siesta. En el ritmo solar, la fecha la marca San Juan, al escoger la fecha equinoccial y adecuarla: en ambos casos es el alivio de cambiar el ritmo, en invierno se trabaja de sol a sol, que el tiempo de luz es breve, en verano se huye del sol y se trabaja al amanecer y al atardecer.
La sumisión obscena de la clerecía al sistema industrial de acomodo de los horarios a la producción fabril conlleva otro de los rasgos de la sumisión a la herejía fiduciaria del protestantismo, al puritanismo: si subsumimos la tradición al horario industrial, y encima aplaudimos, es que nuestro nivel de esclavitud es ya de una obscena aberración.
En la grieta acecha expliqué el origen de lo de ir a la Malvarrosa en Valencia a mojarse los pies:
Las mujeres iban la noche de San Juan a la malvarrosa como metanoche, el mojarse los pies es la metáfora.
Iban buscando preñarse. En tiempos de guerras, no buscaban novios ni maridos, sino preñarse para poder tener a quien las mantuviera en su vida; eso y nada más es la explicación. Nada de feminismos ni brujerías, nada más valenciano ni más femenino, tener un hijo para amargarle la vida, y nada más.
Pero se celebra el día, el triunfo de la luz: todo queda a la vista, y todo ha de verse pues nada hay oculto que no deba quedar descubierto, y puesto en evidencia, y una vez las cosas a la luz de la verdad se expurgan, se sanean, se sajan los malos brotes y la mala hierba, se dan hachazos a diestro y siniestro, se deja limpio el huerto y se colocan las vigas donde había goteras, que pronto vendrá el invierno en su crudeza: pero la luz saca a la vista toda ocultación, toda infamia, toda maldad, y toda la belleza refulge a la luz: por eso es importante haberse despojado de los pecados, cuitas y pesadumbres del alma: porque las infamias acaban saliendo a la luz, y la verdad siempre refulge, aunque su brillo ciegue más que la oscuridad.
Sea el verano, en alegría y festejo, que falta hace que vuelva la alegría a España, a pesar de tanto malasombra, de tanto subastero, de tanta gentuza, de tanta soberbia y tanta maldad: la única conquista que ahora procede es recuperar la alegría, y ya vamos tardando.