jueves, 8 de noviembre de 2012

Abre la ventana: ciérrala

Demos grandes alaridos a cuenta de la insinuación de independencia de Barcelona. Nada de todo ello es relevante, sólo los grandes alaridos.

Todo es progrecesar: España ha de ser un suburbio del Harlem más degradado, los campos de España han de ser lodazales de palurdos de serie de humor americana; la costa debe ser un enorme prostíbulo de degradación e impudicia; y todo va allí.

El numerito de la independencia no tiene más valor que cualquier gag estúpido de una tv estúpida. Pero consigue una cosa: entretener a la plebe lo primero; en segundo lugar ha puesto en evidencia que realmente da igual: exceptuando  a unos pocos que ven en ello o un desdoro o un triunfo de la revolución, realmente da igual: porque el problema no es la independencia de Barcelona, el asunto grave es mantener la estructura del estado, replicada ad infinitum y sin ninguna traba ni cortapisa: y por supuesto ¡democráticamente! todos votarán lo que les dé la gana, pero las opciones a elegir serán las que den los señoritos.

El empobrecimiento de España no son las autonomías, es la codicia.

Replicar un estado hacia unidades más pequeñas, ayuntamientos, pero con la misma soberbia; y unidades superiores, el consejo de Europa, donde no se sabe quien elige a nadie ni realmente cual es el responsable de nada, pero es muy democrático, que lo han dicho en tv.

No soy el único que está harto del centralismo de España, ni del ombliguismo centralizado como forma de organización; ahora además va en el paquete el culto a la personalidad del elemento de turno, que dura lo mismo que el elemento.

La configuración del estado va a cambiar, y debe cambiar, pero no con alardes de independencia ni numeritos de circo: toda la estructura del estado es piramidal, de arriba abajo: de ese modo han impuesto un sistema de enseñanza que realmente es de estabulación; han impuesto una serie de dialectos que bajo el epígrafe de oprimidos están eutanasiando el habla de la gente en base a una normalización impuesta desde arriba hacia abajo: lingüistas habrá que expliquen mejor que yo la animalada que es; pero el vascuence, valenciano y gallego lo desdoran y asfixian desde una normalización que a sus hablantes aberra.

Con el que no se han atrevido de momento es con el Silbo gomero.

El cambio que va a suceder, más lentamente si dejamos que esta hez política continúe en sus predios, más rápidamente conforme más rápido seamos pobres, es que la configuración del estado será de abajo a arriba: de tal modo si eliges tu ayuntamiento, tu concejo comarcal o tu Generalidad en base a tu criterio y no en base a una democracia con sólo dos posibilidades y ni una más, el desmadre económico de latrocinio de Barcelona no hubiera sucedido: los propios barcelonís habrían puesto el grito en el cielo; y desde luego el desparpajo de mangancia de los del congreso de los diputados no existiría directamente: pero sólo es necesaria una cosa: listas abiertas, y entonces me da igual que lo llamen democracia o dictadura: personalmente prefiero la tiranía, es más enervante la palabra: si de abajo arriba se eligen ayuntamientos, alcaldes, concejales, diputados, zonales, y diputados sean nacionales, europeos o de la Federación romulana es lo de menos: porque la organización del estado ha de servir a las personas, a los españoles, y no a los intereses de la plutocracia que ahora nos lleva por un camino que más allá de ser ajeno a nuestra educación, historia y cultura es de imposición de un sistema de vida que se basa en la negación de la persona y su concepto sólo como material de uso, y su valor se establece en dinero; y le llaman democracia, y hacen grandes declaraciones en su nombre.

Sólo puedes elegir entre dos opciones, solo puedes elegir entre lo que han decidido que sean tus capacidades de elegir. No hay más opción.

LLega un mangante a Madrid a montar una enorme casa de furcias, y están dispuestos a cambiar su sacrosanta constitución para poder ser el puticlub de Europa: en Barcelona reaccionaron diciendo que ellos iban a montar uno mejor: delirante.

Nadie se esforzó para que viniera “Disney” ni promueven algo que sea de una índole más decente: y encima lo disfrazan de bueno porque creará puestos de trabajo: también los había en Sodoma, no es el puesto de trabajo ni el salario la pelea, es una vida decente, libre y humana y nada de gentucismo.

El juego fiduciario del dinero y el sistema de inflación/deflación con toda la presión sobre la gente y el desconcierto aderezado con los movimientos zeitgeist financiados por Soros no sólo me recuerdan su ataque a la Libra, sino que me parece una manera más refinada de juego financiero: refinada y cruel, porque son las vidas de la gente: Soros juega y al menos yo lo intuyo; pero no es el único en la partida.
Y desde lo de Adelson, la imbricación de los asesinos de eta en el sistema, y ahora que Slim que tiene de secretaria a F González quieran meter la cuchara a lo grande en España me causa de todo, menos sosiego: esto es más que una invasión.

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¿Quien gana con tanta destrucción?

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