viernes, 16 de septiembre de 2011

Pagad y creed que vuestro voto vale

Lo que sucede es que sólo vale si trabajas a sueldo de manera que te puedan exancionar adecuadamente; lo que pasa es que todo lo han proletarizado: hasta la asistencia medica, de tal manera se degrada a las personas, las profesiones, el trabajo y la dignidad y ahora da igual que sea un buen albañil, lo importante es que cobre poco y sea proletario: el medico no vale por su pericia sino por su capcidad de relacion social, y todo lo demás está de más, no vale la excelencia: instalados en la mediocridad todos sois intercambiables y sustituibles, que mas dan las personas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Las personas somos el "principio", el verbo, y sin ellas no existiría el resto, -nada-; lo que sucede es que a veces cuesta desprenderse de costumbres, de lo que nos han enseñado los de atrás, la familia, el entorno, la sociedad.

Por encima de todo, siempre las personas.

Una tipa D.

Anónimo dijo...

Buenos días Ignacio. Ahora se ve donde desembocan esas teorías modernas puestas en práctica tantos años. Jamás les ha importado el hombre.Un abrazo.

Anónimo dijo...

NIP:
Haces alusión a mi comentario sobre las viejas costumbres?
No sé si me expliqué fatal, pero quise decir y digo, que lo que en realidad importa es: Dios, la vida, la verdad, las personas, la inteligencia, el amor, y el espítitu; Eso es el´verdadero éxito, al menos yo lo pienso así.
Y como decía mi padre, todo lo demás son parafernalias; ahora bien, vivir y actuar con ese rigor, cuésta a veces por lo inculcado y por como está montado todo éste tinglado de la sociedad.
Eso quise decir!.

Una tipa D.

Váitovek dijo...

Aquí algunas reflexiones sobre eso de que no importa el hombre. Sí que importa, pero como esclavo:
http://dhavar.blogspot.com/2011/09/libertad.html

Conrad López dijo...

Esto me recuerda el slogan de una campaña de hace años de la CTC en Vizcaya. "Decía, en letras bien grandes, "VOTA, PAGA ... Y CALLA".

Por lo demás hay que hacer notar que el personal está encantadísimo de su condición servil.