lunes, 5 de septiembre de 2011

Gritará Champañ.

Seas el cazador o la presa, en cuanto salga el sol todos a correr: son tiempos demasiado recios y no nos dejan el espacio mínimo para la alegría. El verano ya transmuta al otoño y anda dando la vuelta el aire; si no habéis llorado, hay mucha gente que sí lo ha hecho; algunos bajo la excusa de haber bebido, otros, simplemente: esta época del año devela el fragor de la canícula y mucha gente suelta la presión de tanta luz y tanto trajín desde los adentros del espíritu, y no son tiempos banales: alientan la confusión desde la enorme trama burocrática neocomunista que hemos establecido para solaz de vividores y gentuza, a la que llaman “Estado del bienestar” que tan sólo busca aumentar la ignorancia y la confusión en la gente, alentándoles a la indolencia y el acomodo banal para poder medrar en el saqueo indiscriminado al que nos tienen sometidos: a por ellos, silenciosamente y sin alharacas, con discernimiento pero con esta hez hay que acabar.

Porque la vida es una sucesión que empezó antes de tanta memez, y conforme has vivido ves que esto, no es así, que se priva a los niños de infancia y se jalea a la turbamulta para que las niñas no sean princesas sino objetos de uso al grito de banalizar la vida: siempre se banaliza la vida de los demás, en nuestro propio beneficio, y ese magma no genera más amor, sino más monstruos que acaban devorando a su creador; y llegan tiempos de catarsis e introspección para analizar la propia vida y trayectoria, y buscar un esquema que nos permita ser hombres: tanto progresar para acabar siendo todos proletarios y a sueldo, en lugar de hombres libres que viven de su trabajo: la industrialización social es aberrante, y degrada al hombre, hay que huir de todo eso y dar génesis a la propia vida fuera de los circuitos que la socialdemocracia cursi aberrante y degradada establece.

Porque las niñas han de ser princesas y los chavales han de suspirar y menos cosmética y memeces y más hombría.

4 comentarios:

Conrad López dijo...

Amen, brother.

Pero hay esperanza. La introspección y la catarsis no nos puede paralizar, porque en ese caso se trata de vana autocontemplación de señoritos bien.

Aunque no sea fácil arrancarse.

Anónimo dijo...

Buenos días Ignacio. Indios ó vaqueros, ahora que si jugamos con princesas mejor pirata que príncipe.Un abrazo.

o s a k a dijo...

porque fuimos, somos

porque somos, vamos a ser


n a c o
manzanastraigo

María Cusí dijo...

Y qué se puede hacer? Por que es que está tan claro. Pero cómo huir de esto?