viernes, 12 de febrero de 2010

El olor a napalm

El sistema socialdemócrata sólo ha funcionado en USA, y hasta ahora: el negro zumbón de orejas planetarias se encargará de rematarlo. Todo en USA conduce a la excelencia y al triunfo; los veteranos de guerra mueren en las calles atrapados en cajas de cartón y abandonados por la sociedad: tan sólo la gente de bien les ayuda; las organizaciones de ayuda, pues ya sabemos lo que son las ONG: son a la caridad lo que Pilatos a los niños.

El sistema no sabe que hacer cuando desecha personas, miran para otro lado y crean un comité para autoadorarse, o una ONG: nada harán realmente para ayudar a a nadie que no sean ellos mismos; luego se autoperdonan y miran para otro lado: pues empezamos, con el cuento de la modernidad, a mirar para otro lado a los muertos del sistema.

No importa que los hayamos matado nosotros, miraremos para otro lado y un juez dictaminará ante el cadáver del indigente

que es evidente

que murió.

Y ni juez, embargado por su inicuidad, ni policía subsumido en su proyección imaginada de un policía de cine, ni nadie intentará tan siquiera dar justicia a la memoria de un muerto: no pasa en USA, en España como mucho dirán “ya lo dije” los mismos que hubieran dicho “siempre lo supe” si hubiera triunfado; los mismos que habrán colaborado activamente en hundir a todo aquel que pueden, simplemente porque es de lo que se trata: gentezuela, hez.

Es un sistema que no ha caído en la corrupción, sino que es la corrupción: del mismo modo que los gusanos que devoraran tu cadáver nacen de tí mismo, éste repugnante sistema socialdemócrata está reventando: no sabré jamás el plazo pero démoslo por muerto; entra en su estulticia que mientras la inercia siga, seguirán los gusanos aprovechando el cadáver pero es que nada se sustenta: el sistema judicial, a la vista está; el sistema sanitario es algo realmente aberrante, más propio del vudú que de la medicina clásica; llaman sistema educativo a lo que no es sino un centro de domesticación animal, mal gestionado, y no hablemos del nivel docente, porque da más que pena.

Los movimientos feministas son una buena muestra de tal entropía del sistema: se enervan chillan y alcanzan paroxismos de histeria reclamando la “pensión” de las divorciadas, queriendo ignorar que reclamar un pago por una relación pasada es pedir el pago de los servicios prestados: es llamar a las mujeres putas, y asumen esa pensión, asumen tal condición; lo dices, y es que eres facha: bajo el amparo de una presunta protección, degradan todo lo que tocan; sirva de ejemplo. Y es así; así de triste.

¿han avanzado en el terreno de la “igualdad”? no, se han subsumido en los estercoleros de la realidad, se han degradado como personas y los inconscientes atormentan sus espíritus, que subliman con actividades de lo mas diverso: pero la realidad es que no se las iguala como personas, se las degrada a la peor condición posible.

No sólo hay que honrar a los muertos que lo merecen y olvidar – ya que no perdonar- a los infames, es que hay que empezar a honrar a los vivos y saber ser generosos con quienes la vida los ha destrozado: igual en esa destroza hemos colaborado.

2 comentarios:

Conrad López dijo...

¿Pilatos?

Ignacio dijo...

Si.
Tengo demasiados criticantes; siempre pongo alguna de estas para saber si quien habla antes lo ha leido.
(y de paso si sabe de lo que habla)

Aqui aunque no lo parezca, se dispara con balas cargadas en trayectorias perversas.