jueves, 22 de noviembre de 2007

Mujeres de Venezuela

Que la galaxia conoce (y no es la colmenares, que la conocemos todos) Mujeres sin operar, que andan por ahí, me envían la

 

Mejor foto 2007:

 

mejor foto 2007

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muy buena... Cuantas mujeres conoces Ignacio.

Ignacio dijo...

Si.
Muchas mujeres han tenido la suerte de creer que me habían conocido.
Yo he conocido a muchas. en cantidad.
Y he conocido a muchas de mucha calidad.
La verdad, exceptuando excepciones recuerdo con placer a las mujeres que he querido.

A las que he querido.

No a las que me han montado pollos, o han creido que jugaban.
He tenido suerte en Rusia y Alemania; en África y Oceanía; he tenido la suerte de conocer mujeres maravillosas.
Esa asignatura la llevo bien, ahora la vejez se agradece saber certezas así.

Ignacio dijo...

Ahora cuando acabemos todos en la carcel, gracias a Rajoy y el pp que han apoyado la ley por la que cierran blogs, igual escribo mis memorias porque postear alguas cosas , no se si no sería demasiado para mis lectores: no se su edad.
O le pondré dos rombos.

Martha Colmenares dijo...

Hola Ignacio, la foto es muy significativa ha tenido su circulación, pero lo de "Por que no te callas", eso si es verdad que se inmortalizó.
Y mira, lo que no entendí es eso de "Mujeres que no se operan",
¿qué quiere decir?
Un abrazo, Martha Colmenares

Anónimo dijo...

Simplemente, gracias por el post.

Ignacio dijo...

Que no se operan. El topico de las venezolanas. Me refiero a personas concretas, mujeres reales, están ahora en Venezuela, y no son actrices de culebron, son gente real, tangible, que no menciono por no causarles mas problemas.

Es un guiño: ellas saben que son ellas.

Ignacio dijo...

Por ejemplo, la de arriba

El Cerrajero dijo...

La foto es genial xDDDD

Anónimo dijo...

eheheh *****

muitas vezes era bom que as imagens adquirissem vida própria...

boa sorte

Martha Colmenares dijo...

Ahora si entiendo Ignacio. Gracias por aclararme.
Mira que esa foto está provocativa.
Un gran saludo, Martha Colmenares