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martes, 1 de diciembre de 2015

Clima cambiático

Del diario de la Camarada Seminova:

un profesor de medicina evidentemente necesitado de unas sesiones en el koljós “Noches del Ártico” intentaba apabullarme, me dio los datos necesarios para urdir la trama: aunque era a largo plazo, fue lo único que pude tramar en aquellos días. Debía mantener mi estatus de científica fría y desapasionada; pero eso no constituía ningún problema. Para mí; al papanatas lo llevaba loco.

Pretendía alertar a la comunidad científica de lo espeso del humo de las chimeneas de las fábricas, buscando maneras de hacerlo menos espeso. Le parecía grave para cuando jugaba al golf. Como un mujik acosado, mi cerebro revolucionario comprendió que atacando la estructura fabril del enemigo minaríamos sus defensas; no debía ser una acción abierta sino hacer que el propio enemigo atacara sus estructuras;

……

Ha picado como un tonto, que es lo que es: esperemos que llegue a ser útil. Debe llegar a la conclusión de que el humo de las fábricas quita el frío del aire, y por tanto hará que la tierra vaya a la catástrofe si el mundo científico no hace nada por evitarlo; en un momento en que el imbécil se creía un hombre, en el despacho del hospital, le ha comentado que a lo mejor le servían de algo unos papeles que había cogido al tuntún en el despacho del medico que le arregló primero en Moscú;...“había cogído unos papeles....” en el policlínico 13; pero no sabía que significaban, enrevesados, para ella.

La comandante Seminova está en la base de todo el momento actual, siempre a la vanguardia, siempre en la Revolución, todo un ejemplo a seguir.

 

Enero 2013 006

 

Comandante compañera.

viernes, 22 de noviembre de 2013

50 años

Y la lucha continúa:

el revolucionario cerebro del camarada Uguin simplifica los conceptos a su mínima expresión, lo necesario para la causa, y no desperdicia energía en elucubraciones ni conceptos. No me dejó acabar mi informe verbal por quintuplicado, simplemente me conminó “Me gusta la cabeza de Oswald. Es fácilmente identificable a la distancia” con lo cual tan sólo tuve que memorizar (por quintuplicado) las órdenes precisas e inmediatas así como mi plan de fuga y cambio de destino. Es muy considerado hacia mí siempre el camarada Uguin, y agradezco sinceramente que me haya impuesto el acabar mi afán revolucionario con tiempo suficiente para irme de éste templo del capitalismo fascista antes de que llegue el enemigo: el jefe de los capitalistas opresores.

Dejaré adecuadamente preparado y con certeza revolucionaria al camarada elegido para que cumpla su misión sin dilación, duda, ni titubeo. Si el elegido lo es por su cabeza refulgente, cumplirá su misión sin dudarlo: mis esfuerzos serán implacables, y hará lo que el camarada me ha ordenado que le ordene, sin dilación ni duda. Oswald, L.H. nunca sabrá que ha sido un tonto útil para el camino inevitable al socialismo.

 

Del diario de la Camarada Seminova, en Comandante compañera.

domingo, 29 de agosto de 2010

Del NKVD

Se recuerda a todos los agentes que siguen estando bajo las órdenes directas de éste centro; aunque si por necesidades del servicio recibieran comunicación de la camarada Seminova, tiene prioridad sobre todas las órdenes recibidas.

Del mismo modo se les recomienda que no olviden que aunque el camarada Uguin probablemente no exista, permanezcan atentos por si fueran necesarios, y sigan luchando por el inevitable triunfo del socialismo.

sábado, 28 de agosto de 2010

Del diario de la Camarada Seminova

Al NKVD:

Desde que el politburó decidió la inserción entre el enemigo fascista los avances en la acción directa apenas son perceptibles: pero jamás abandonaremos la lucha.

viernes, 27 de agosto de 2010

De los archivos del Koljós “Noches del ártico”

Mujer tenías que ser

Declamó casi hundiéndose Uguin cuando Seminova le informó que si bien la misión se había llevado a cabo, por algún extraño misterio no había sido reeducado del todo y aún sobrevivía. “Mujer tenías que ser” repitió.

Luego le volvimos a explicar uno a uno todos los movimientos, ordenes coordinación y situación del agente hasta el momento de dejarlo solo: en nada habíamos fallado pero por alguna razón el imbécil se porto como un socialdemócrata, o demostró su absoluta falta de sagacidad, y demostró que los tontos útiles han de ser debidamente controlados y dirigidos: el imbécil de Agca dispara, y falla. A los tontos útiles hay que guiarlos hasta el último momento; No le gustó nada al camarada Uguin que no hubiéramos podido hacerle el favor de darle su última orden, reeducarlo y ponerlo adecuadamente al servicio a la revolución: pero con la algarada fue imposible dispararle y acertar en ningún momento, cuando el enemigo clerical hizo presa en el agente, ya quedó fuera de nuestro alcance, siéndonos imposible acabar la misión con la adecuada diligencia

Mujer tenías que ser

Pero al ver las imágenes por la TV occidental, casi se suavizó la situación “al menos, ha recibido el mensaje revolucionario de la paz” lo cual si bien no tranquilizó del todo el asunto, si quedó para prepararlo de nuevo siempre que haga falta: la revolución es imparable y el enemigo acecha.

Habrá que ver como acabamos reeducando adecuadamente al camarada Agça, A.

jueves, 26 de agosto de 2010

De los archivos

Mientras permanezca la inquietud todos los miembros revolucionarios llevarán una vida normal sin ningún movimiento extraordinario hasta que finalice la operación “acabar su reeducación” o haya órdenes directas del politburó.  

miércoles, 25 de agosto de 2010

Nota del comité

Es mi obligación como revolucionaria y como mujer oprimida dar especial énfasis en mis estudios a la grandeza de ése momento de la Revolución permanente: en el momento más delicado desde la corrección de las desviaciones trotskistas, toma el poder del politburó una mujer, resuelve la situación y de paso se libera pacíficamente al pueblo de Afganistán, y las operaciones de delicado cumplimiento y de mayor gravedad y trascendencia desde que Oswald sirvió a la revolución son dirigidas en persona por las camaradas del koljós “Noches del Ártico” y no confían en nadie mas. El mando revolucionario de las mujeres asegura así la permanencia de los órganos de poder, la liberación pacífica de un país oprimido y la obligatoria reeducación del díscolo que se negó a recibirla: la mujer ha de ser uno de los ejes donde pivote el movimiento de inserción en el enemigo dada su eficacia, eficiencia y solidez argumental, a la vez que su perspicacia e intuición para plantear los problemas más peliagudos.

La semilla del Gran Timonel, el hecho de que el camarada Stalin liberara a la mujer de sus ataduras medievales y la considerara como un órgano más de producción, como evidencia sus relaciones con Seminova y la igualdad revolucionaria; y el gran avance socialista de la mujer como productora liberada de ataduras medievales es un hecho revolucionario que debe ser proclamado e insertado entre el enemigo para causar la debida disensión y filiación.

martes, 24 de agosto de 2010

Del NKVD

Conforme se reciba este comunicado, todos los agentes implicados en la operación “acabar su reeducación” deberán ceder todo el mando, informes y agentes a las camaradas del koljós “Noches del Ártico” y replegarse a sus respectivos soviets y koljós a la espera de nuevas órdenes.

lunes, 23 de agosto de 2010

De los archivos del Koljós “Noches del ártico”

Varias camaradas destacadas en misión especial, ordenadas por la camarada Seminova han inspeccionado sobre el terreno el material y demás desechos humanos para la consecución de la operación. No sin deliberaciones, han seleccionado a quince elementos que serán debidamente entrenados y adaptados a cualquier cosa, en el engaño de que no sólo sobrevivirán, sino que además irán a vivir de lujo: todos creen que después hay una vida mejor; es fácil hacerles ver que el camino revolucionario lleva a una vida mejor. Seleccionados estos elementos, e informada la camarada Seminova en todos sus detalles, le ha expuesto el plan al camarada Uguin: sigue renuente a no ser el quien efectúe los disparos de rigor, pero ahí hemos debido ser implacables: el no podría ni acercarse, es un recinto demasiado peligroso y el enemigo clerical no es de fiar.

domingo, 22 de agosto de 2010

Del NKVD

Conforme a la orden recibida se ha seleccionado los elementos más adecuados para la misión que se nos ha pedido. Si bien ni ellos, ni nosotros, sabemos de qué se trata: los ciento cincuenta seleccionados son aptos para misiones de alto riesgo y con peligro; y están bien adoctrinados y preparados para actuar. Esperamos la orden de dispersión o de envío a donde sea procedente.

Nota: Dada la sigilosidad de la acción ni saben quienes somos, ni de donde, ni quien les ha reclutado, ni para que ¿debemos mantenerlos así, o aparentar alguna nacionalidad o estado?

sábado, 21 de agosto de 2010

De los archivos del Koljós “Noches del ártico”

Exprimidas las cartillas de racionamiento y agotadas las resmas de cupones, no hay suficiente leña para calentar la casa: aun así, la Camarada Seminova sigue atendiendo al camarada Uguin en profundidad: entre todas no conseguimos rebajarle el ánimo, tal es la furia que lo llegó a poseer. Congela todo a su alrededor, su furia desatada poco a poco va bajando pero aun así es terrible la ira revolucionaria que le invade.

No obstante aunque al principio creímos que sería fácil, una vez que Seminova consiguió permanecer con vida y para nuestro asombro desvió el ejército para la revolución imparable en Afganistán, dio órdenes precisas a los comandantes, y volvió no sólo con vida contra toda esperanza, sino incluso trayendo al Camarada Ugin: nos ha costado que asumiera el plan: si bien lo ha hecho. Hasta el camarada presidente del Politburó viene todos los días voluntariamente a darle el parte de los avances y la selección de material humano y demás desechos sociales a utilizar para la consecución del objetivo.

No ha sido fácil hacerle ver que su aspecto no es el más apropiado para pasar desapercibido: hemos llegado a creer que jamás se ha mirado en un espejo; pero ante la indicación de que debería vestirse de clerical o de meapilas su pistola salía del cinto como por sí sola: ha sido extremadamente difícil hacerle ver que en la plaza donde se ve al enemigo sería fácilmente reconocible, y difícilmente se le podría cubrir con artillería o con infantería: es una misión para un hombre a solas, pero no ha de ser el. Esto le ha llevado a la melancolía: ha pensado si conspirábamos para llevarlo a la sumisión de la acción enmascarada; no acaba de confiar en nadie: esta misión ha de hacerse con prontitud, o puede originar problemas.

viernes, 20 de agosto de 2010

De PRAVDA

El rigor de la lucha contra la expansión del capitalismo opresor y reaccionario hace que no podamos quedar impasibles: El pueblo afgano será socorrido con el poder de los soviets en su lucha contra el imperialismo.

Contra todo rumor contrarevolucionario, las divisiones acorazadas y los cuerpos del ejército movilizados serán la punta de lanza de la revolución pacífica para liberar al pueblo afgano de la opresión.

La misión será un éxito: la revolución avanza, imparable.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Del diario de la Camarada Seminova

Con gran emoción, con mi uniforme reglamentario y mis condecoraciones, me sentí realmente orgullosa viendo avanzar a diecisiete divisiones acorazadas y trece cuerpos del ejército: como yo sabía, contra todo reglamento, delante iba en coche descubierto el camarada Uguin, al mando de toda esa potencia revolucionaria. Bajé del coche que había adelantado a la columna; en un todoterreno rápido, con cuatro agentes sudorosos a mi servicio: que no objetaron nada cuando les ordené largarse, a todos, orden que obedecieron sin darme tiempo a dársela por quintuplicado.

Sola, en medio del permafrost, esperé a que el ejército se acercara: cuando el todoterreno descubierto me divisó no hicieron ninguna maniobra que evidenciara la intención de parar. Al ser mi silueta más fácilmente distinguible, imagino, el todoterreno en cabeza, se adelantó. Ni un gesto ni un movimiento manifestaron que me había reconocido: estoy segura que lo había hecho. Desde su altura y rigor simplemente dijo:

fuera

Pero no me moví. Le conminé a que me escuchara, pero implacable, el camarada hacía siglos que no escuchaba a nadie

fuera

Repitió, pero permanecí incólume: no se si por firmeza en mis actos o simple y burgués miedo.

Bajó del todo terreno y se acercó: la tundra comenzó a congelarse. Entonces, como una iluminación neoconservadora supe lo que debía hacer: cuando lo tuve a distancia prudencial, y nadie podía oírnos, le dije con rotunda suavidad:

Ochi Chernyie

Casi pareció humano por un momento. Conseguí que me escuchara. Hizo traer dos sillas y allí sobre el permafrost, le expliqué el plan que habíamos urdido las camaradas de “Noches del Ártico” durante largo rato y hasta en sus más nimios detalles. Cuando se ponía el sol entre los árboles por un momento me cogió la mano, que me congeló el brazo hasta el hombro, y me dijo

Ochi Chernyie

Y comprendí que aquella situación se resolvía a mi satisfacción, y me alegré además de seguir con vida; jamás hubiera pensado que podía llegar a ponerme frente al avance del ejército revolucionario, lo cual me llevó a una profunda autocrítica y una autoreeducación personalista, que voluntariamente abandoné, porque acabarla quizá no hubiera sido revolucionario.

martes, 17 de agosto de 2010

De los archivos del Koljós “Noches del ártico”

Convocadas por la camarada Seminova, V. hemos vuelto a la plaza roja, sólo que ahora hemos entrado por la puerta de delante.

Dada la gravedad de la situación hemos decidido elaborar un plan, complicado en su apariencia, pero simple en su ejecución, utilizando nuestros contactos con todos los elementos tanto revolucionarios como tontos útiles y agentes extranjeros: mediante nuestra inserción en los campos antisionistas y nuestras relaciones con los Otomanos, hemos elaborado un plan de simpleza y a su vez complejidad que podrá apaciguar al camarada Uguin: si es que llega a escucharlo: conociéndolo, no podemos sino admirar la valentía con la que la camarada Seminova ha asumido su obligación de ser ella en persona la que se lo traslade. Con absoluta confianza en su pericia transmitida de generación en generación, con absoluta confianza en su persona a pesar de los vómitos que manifiesta ahora, y con la confianza de ser compañeras de hace tiempo, vamos preparando sus exequias fúnebres, pues también conocemos al camarada Uguin; pero no es por desconfianza. Por si acaso.

lunes, 16 de agosto de 2010

Del diario de la Camarada Seminova

No sin renuencia, y por primera vez en mi vida acatando, sin la obligatoria voluntariedad, las obligaciones del puesto obedecí la orden directa del NKVD: diecisiete divisiones acorazadas son algo que alegra a cualquier revolucionario, que se pusieran en marcha era motivo de alegría, no entendí en aquel momento porqué el politburó estaba tan nervioso.

Producto de los vómitos que no cesaban, o quizá de lo mojigato de la situación, pero por primera vez en mi vida como agente, la camarada y la revolucionaria que siempre había estado al servicio de la revolución: quizá debido a ello; le puse la pistola en la frente al camarada secretario general del politburó; si alguien intentaba matar a Uguin, era por encima de su cadáver, como le hice ver pedagógicamente. El camarada secretario cientificiamente atendió mis argumentos dándome voluntariamente la razón mientras recogía las muelas, que le habían saltado espontáneamente de los guantazos pedagógicos. Por quintuplicado. Sólo cuando estuve segura de que bajo ningún aspecto podía traicionar su palabra decidí confiar un poco en el y envainé la pistola.

Voluntariamente convocó con urgencia al comité central, y fui encargada con plenos poderes por el órgano máximo de la revolución de tomar el poder de los soviets por el tiempo necesario para encauzar debidamente la situación.

Cuando ya me había reunido con los generales, almirantes y demás cuerpos armados y todos estaban a mis órdenes, me retiré a vomitar un rato y a reflexionar científicamente a solas. Por primera vez en mi vida tomé una decisión basada en sensaciones burguesas, que no científicas: no quería que Uguin se pusiera, como siempre, al frente de la situación y le dispararan los primeros tiros, como siempre le había sucedido: su cuerpo lleva cicatrices congeladas de todos los calibres: es una historia del armamento en negativo, su piel. No quería que su acreditada vitalidad indefinida se viera truncada por un misil balístico o algo similar: no me arrepiento de aquella debilidad contrarrevolucionaria.

Nunca olvido quien soy.

Convoqué de urgencia a todas las camaradas del koljós “Noches del Ártico” y las puse al tanto de la situación real. Son las únicas en las que se puede confiar. Entre todas tramamos el plan: no sólo había que parar a Uguin sino luego ayudarle a sosegar su ánimo y preparar un plan alternativo para que se ejecutara conforme a sus deseos.

Por supuesto, tanto el camarada secretario general como el resto de miembros del politburó, en aquella habitación en la que estaban voluntariamente confinados y vigilados, por su propia seguridad, unánimemente aprobaron mi plan, que por primera vez no presenté por quintuplicado.

domingo, 15 de agosto de 2010

Notas del comité

No como una desviación del dogma, si no como una manifestación de lo imparable de la revolución a pesar de todo es como quiero presentar las acciones tan confusas que realizó la camarada Seminova cuando fue elegido Wojtyla, K. Como presidente plenipotenciario del enemigo clerical: aunque el camarada Uguin reaccionó de forma incomprensible para mí, no por ello la acción directa debe ser invalidada: si Uguin movilizó trece cuerpos del ejército y diecisiete divisiones acorazadas, por algo sería: algo habrían hecho; a veces no hay que esperar a la delación para saber que un fascista tiene algo que purgar, no hay que esperar a que nos traicionen, aplicando la doctrina del Camarada Molotov debemos adelantarnos y traicionarlos primero.

sábado, 14 de agosto de 2010

Del NKVD

A todos los agentes. Máxima prioridad.

La puesta en movimiento de diecisiete divisiones acorazadas en marcha hacia la península Itálica no ha sido aprobada por el comité central ni por el camarada Secretario General; ni nadie sabe a que obedece: se ordena a todos los agentes la máxima eficacia y movimiento para averiguar qué está pasando.

viernes, 13 de agosto de 2010

De los archivos

Sólo la camarada Seminova podía llevar a cabo esta misión: cuando creímos que todo estaba perdido, ella personalmente se plantó frente al camarada Uguin conminándole a la serenidad: ningún miembro de éste comité había visto jamás a nadie frente al camarada Uguin que luego continuara vivo. Esta acción que debiera ser ejemplo a las futuras generaciones, deberá quedar no en los archivos del NKVD sino destruida, quemadas todas sus referencias y depurado todo aquel que haga mención a ella: por quintuplicado.

jueves, 12 de agosto de 2010

Del diario de la Camarada Seminova

Siempre alerta, el camarada Uguin efectuaba sus misiones ya sin elevar ningún tipo de informe y siempre con la más sólida discreción: ni siquiera yo sabía si iba, o venía, ni mucho menos cuando. Jamás supe como averiguó no sólo que yo estaba instalada en Madrid, sino que sabía todos mis pasos y acciones. La frialdad que exhalaba su exánime figura me servía de acicate para aguzar la suspicacia y la sagacidad al montar las estructuras para que la U.R.S.I no fracasara en el último momento por las prisas, como ya nos sucedió anteriormente. La red de agentes y universitarios funcionaba bien engrasada, y la eficacia estaba siendo demostrada, aun cuando en los círculos intelectuales se resistía el proletariado a la inmersión científica en el socialismo: en vez de los cantantes e intelectuales que adecuadamente preparábamos e insertábamos por emisoras y publicidad, el proletariado atendía a las tendencias burguesas de nuevo cuño españolista y retrógrado, sin bases cientificias ni objetivos ningunos, ni tristeza. Comprobaba cada noche indefectiblemente esto, por los bares y reductos que sirven para canalizar las amarguras de los resentidos, desplazados y demás lumpenproletariado que constituyen la base sobre la que elevar la revolución: en vez de soledad, aburrimiento y elementos susceptibles de canalizarse a la lucha revolucionaria aunque fuera de tontos útiles, escuchaban música y hacían fiestas.

Un día apareció el camarada Uguin cuando yo estaba vomitando: no sé si como anuncio del advenimiento de la nueva camarada Seminova, o de la repugnancia que me había causado la noche anterior ver a las masas coreando un cántico horroroso, personalista, egocéntrico, perverso, contrarrevolucionario e insolidario que llamaban La Chica De Ayer: al recordarlo volvía a vomitar, aunque también podía ser debido a la ingesta de la adecuada Vodkaína y drogaína necesaria para insertarme adecuadamente.

En cualquier caso, estaba vomitando: lo cual al camarada Uguin no le importaba. Tras presentarle los informes de lo que él ya sabía, por quintuplicado, me pidió que le enseñara el funcionamiento de los aparatos.

Jamás debí encender aquella TV.

En el telediario, que es la forma en que los fascistas transmiten las consignas al proletariado con apariencia de información, apareció la resolución que había tomado el comité central del enemigo clerical: cuando el nuevo Papa asomó a la ventana Uguin, congelando la habitación exclamó:

Es él

La ola de frío que inundó la estancia no era en ese caso producto del fascista cambio climático.

Entre vómitos, intenté adivinar cual era el asombro revolucionario: sabíamos que el enemigo clerical elegiría a un nuevo reaccionario para su comité central; pero nada excepto el frío me hacía intuir ninguna novedad: sólo cuando al rato exclamo, entrecortadamente “no era un capitalista infiltrado, era un clerical” comprendí que aquel era el fascista que se escapó de su voluntaria reeducación en Cracovia: y el desagradecido no volvió a dar señales de vida: hasta ese momento.

Su sentencia estaba firmada en la mirada de Uguin. Por quintuplicado.

miércoles, 11 de agosto de 2010

De los archivos

Se ordena a la camarada Seminova, V. que se desplace con inmediatez pero sin prisa y se instale para atender los estertores del enemigo fascista y prepare los adecuados agentes, comandos e infraestructura revolucionaria científicamente para actuar desde el interior del enemigo opresor capitalista y reaccionario, considerando que ya se están generando por los agentes del NKVD las adecuadas algaradas, y construya una red tanto de elementos insertados en el sistema, como de los captados entre las bases del proletariado, así como la de de infiltrados en la universidad, que debe ser reeducada y debidamente depurada de todos aquellos elementos que no sean propicios o que manifiesten reticencias al avance imparable de la revolución.

Al ser una misión de duración indefinida, se le faculta el uso de fondos a su discreción, así como se confía en su experiencia para el ejercicio de la causa revolucionaria en los diferentes aspectos que pueda presentar el planteamiento científico del problema: deberá trabajar para la causa socialista, elevando los preceptivos informes. Se le faculta documentación y aparejos adecuados, esperando su informe de asentamiento, inserción y primeros contactos ya desde Madrid.