domingo, 11 de noviembre de 2007

Aciertos

El truco es refinado, para qué negarlo; pero no olviden que un trilero siempre utiliza las mismas artimañas y acaba por ser descubierto, de ahí la importancia de los compinches. Muy mal debe estar «la cosa» — y no me refiero a Pepiño Blanco— en el PSOE para que hasta el soberano entre en la precampaña electoral y se preste a engañifas de tres al cuarto. Hasta el próximo mes de marzo, ZP necesita desmontar uno por uno todos los errores cometidos. Sabe que muchos españoles no consideran responsable al PP del clima crispado de la política española y que la pamema del cinturón sanitario sólo es compartida por los feladores de rigor. Por lo tanto, debe mostrarse conciliador, elegante y enérgico en la defensa del orgullo español. ZP, el Siete Machos, ha representado, una vez más, una majadería para consumo interno, ya que sabía que el gesto del Borbón sería el amplificador para que sus palabras fueran repetidas hasta la saciedad en los medios españoles y abrieran, a su vez, un debate sobre el anterior presidente del Gobierno.

En esta ocasión, sin embargo, el soberano ha sobrepasado la llaneza para alcanzar un grado superior: el de cantamañanas. No obstante, queridos parroquianos, es lo habitual cuando se confía en un piernas como ZP.

Van Orton dió en el clavo. A Algunos las escenografías nos aburren.

1 comentario:

Anónimo dijo...

zETA gana, Ansar gana, el Rey pierde, España pierde y todos contentos.