martes, 11 de septiembre de 2007

Amanece

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.



La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.


La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.



Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.





La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.



Federico García Lorca.




Esta poesía sólo la podía cantar bien Chico Buarque; es revelador su manera de comenzar el vídeo. No ha habido en españa ni un cantante que pueda ni comparársele de lejos; de los pocos serios creadores de hoy vivos es Buarque.




7 comentarios:

Fernando A. Ramírez Martínez dijo...

Vaya, acabo de volver de hacer unas compras y no me había dado ni cuenta.

Es nuestra responsabilidad mantener estos infames hechos en la memoria y luchar por que no vuelvan a repetirse.

Luis Amézaga dijo...

Fueron los primeros que al morir descendieron del cielo.

Anónimo dijo...

Precioso ignacio.

El Cerrajero dijo...

En Europa se celebra con la construcción de más mezquitas. Increible pero cierto.

o s a k a dijo...

gracias gracias gracias por este poema

un abrazo, amigo

n a c o

Anónimo dijo...

Poético recuerdo.

M.

Anónimo dijo...

Nueva York , símbolo del sufrimiento
El poeta se refugió en esta ciudad, tratando de olvidar un gran amor ; nosotros no podemos permitirnos olvidar tanta barbarie y deshumanización,mis deseos que estos hechos jamás vuelva a suceder.
Bello poema Ignacio
Un saludo Helen .