13 enero, 2009

Memoria histórica

A finales del siglo XVIII, los británicos sucumbían a la malaria. La compañía Cadbury Schweppes creó un remedio basado en el agua de quinina: la tónica. El problema era su amargo sabor, por lo que la gente que la tomaba por obligación acabó mezclándola con ginebra para mejorarla. Estaba naciendo el gin-tonic.

3 comentarios:

o s a k a dijo...

pues ayer curiosamente tomé con Raúl (españolenado...) mi primer dry martini, suecado por suùesto a mayor gloria del mítico "buñueloni"

n a c o
assistantdirector

Dhavar dijo...

Me ha encantado conocer el origen de mi bebida favorita.

pcbcarp dijo...

Momentos estelares de la Humanidad.