jueves, 5 de marzo de 2009

Rásguense las vestiduras

y mésense los cabellos: estamos en crisis. Esa es la noticia, la metanoticia, la ultranoticia que cobija y ampara todos los desmanes: estamos en crisis, y los bancos siguen haciendo caja a ese cuento y nadie quiebra: estamos en crisis y bajo ese paraguas se cobija la infamia.

Nadie quiere ver que nadie sabe salir de esta. Nadie quiere analizar el origen ni mucho menos buscar las causas: estamos en crisis, y si multiplicamos el pib por la renta per cápita y lo dividimos por el índice de producción industrial da como resultado que los caraduras siguen ejerciendo: es que estamos en crisis, todos a saquear.

El origen nadie lo busque, ni mucho menos los marxistas, que por eso no han leído a Engels, que ya vaticina la crisis enorme como consecuencia de la situación: para una vez que tienen a uno que acierta, y lo repudian.

El origen está en la construcción del ferrocarril. La llamada segunda revolución industrial, que es la expansión no tanto del ferrocarril como del capital financiero y no expansión por la tierra, que también, sino expansión e inserción simbiótica en un sistema que llevaba funcionando desde el neolítico: el origen también de la loa anarquista: muerte al capital y al estado. Pues si.

Ningún sistema que no sea una ecuación en un folio puede ser el perpetuo crecimiento; ni nada puede basarse en eso; sin embargo en eso se basa todo el sistema financiero: es decir, la ley es la especulación a cualquier precio: la metaespeculación  es la especulación del dinero: al final el dinero existe porque se justifica a sí mismo; nada que ver con el trabajo, nada que ver con el esfuerzo, nada que ver con las personas: si el dinero es del estado en ese caso lo utilizo a mi criterio y eso que me ahorro; que para eso mi mama dice que soy muy listo: esa es la infamia; eso el sistema.

Rásguense las vestiduras, y mésense los cabellos.

Porque estamos en crisis: el sistema ha colapsado, y España vive en un corralito clandestino: corralito en todo caso. Y el sistema colapsado: funciona por inercia, y no es infinita esa inercia: sigue la rueda, siguen saqueando y el colapso total se avecina demasiado próximo: pero eso sí: grandes análisis del pib, del capital financiero, el Leopoldo Chiquilicuatre analizando en un libro traducciones de un artículo americano, todos saqueando en la podredumbre del sistema de por si ya falaz e infame: ¿alguien se extraña de la profusión de criminales en bandas? yo no. Y cada vez tienen más poder: por eso los ejércitos personales de los virreyes apenas son válidos excepto para masacrar a los ciudadanos. ¿cual es el problema de asesinar a alguien? depende de parte de quien vayas. Véase la Juana Chaos.

Nadie irá a ver que el capital financiero es la negación del capitalismo que es la evolución natural de la cultura y que la imbricación poder-sistema financiero- sistema fabril y constructivo, es un sistema letal por su propia naturaleza. Nadie le pondrá el nombre a esta crisis:

Soberbia.

Codicia.

Avaricia.

Eso son los nombres de la crisis: cójase uno a uno a cada implicado y aplíquese en certeza uno de los siete pecados capitales, y solo uno, y mezclado con el magma mundial semoviente: Soberbia, codicia, Avaricia, da como resultado que el sistema lo han colapsado por su propia naturaleza.

Hay otro método: niéguese cualquier cosa que provenga del catolicismo y mediante ecuaciones aberrantes y tractos psicológicos y circunloquios y perífrasis basadas en la psicología, el tarot, los chacras y el horóscopo tendrán los resultados que dan los sabios de la gleba en el gobierno y la oposición.

[nota curiosa ¿alguien conoce a algún psicólogo en la administración que haya aprobado alguna oposición? pues es lo que hay: a cojón visto, macho]

A ponerse a cubierto, a defenderse, a ocultarse a uno mismo y a los demás la crisis o la riqueza, a la ocultación, a la mentira: eso es lo que quieren que la gente haga, eso está pasando, y eso interesa: mientras los bancos hacen caja, mientras los saqueadores hacen caja. La gente despersonalizada pasa a ser ciudadanía, siervos de la gleba o populacho: y así os tratan. Y así os merecéis que os traten.

Muerte al capital y al estado. Viva la cultura. Cerremos esta infame época de repugnancia y continúe la evolución, desde Roma, desde Augusto; porque hemos hecho mal los deberes y hay que repetir. ¿o no es así?

1 comentario:

Iojanan dijo...

Está claro que que el conjunto de dinero no se ha quemado, que el oro de los bancos centrales o en su defecto de los otros bancos o de los otros dueños de los bancos no se fundió para hacer cadenas de retretes, está claro que el trigo hay que seguir sembrándolo, que el pan lo hacen los panaderos y que la política es el arte de hacer infelices a los pueblos y no lo que otros quieren que digamos.
Sabido al menos esto, comparto que puesto que hay unos listos que tienen que estar atiborrados y el resto de la infantería vamos a pie y sin botas por un lodazal, nos queda lo que sugieres, maestro, volvamos a ser ciudadanos de Roma y comencemos de nuevo. Seguimos el camino equivocado, no merecemos a los políticos, cuanto más incapaces.