miércoles, 16 de mayo de 2007

Galaxia etnográfica

En el siglo XVIII llegó a Francia una contradanza (que no es lo contrario de danza, sino una «country dance», es decir, un baile popular) de origen escocés al que el pueblo galo dio en llamar «écossaisse». Debido a su éxito, pronto llegó a Alemania y lo hizo por la puerta grande: Beethoven y Schubert compusieron ‘escocesas’ para piano. Se las llamó entonces «schotisch» (escocesa, en alemán). El género tuvo una considerable aceptación hasta mediados del siglo XVIII, cuando fue desplazado por la polca (por cierto, más checa que polaca). Pero entretanto corrió por toda Europa y fue en Madrid donde, ya entrado el XIX, causó furor entre los chulapos de verbena. Ya no era el escocés con su gaita, ni Chopin al piano, sino el organillero de turno quien ejecutaba el schotisch (ya «chotis»)


De Romera

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Impecable.

Ignacio dijo...

No es mio eh, es de Romera

Elentir dijo...

Vaya, qué interesante. Nunca imaginé que el chotis tuviera ascendiente céltico, jeje.

o s a k a dijo...

chorrada...


anónimo
jejejejeje

Crispal dijo...

Muy interesante.

Crispal dijo...

Muy interesante, gracias. Y parece que ya puedo comentar :)