Por los enlaces se va a las consecuentes explicaciones; de aquí:
¿Podría decirme que camino debo tomar para irme de aqui? preguntó Alicia; "eso depende, en mucho, del lugar al cual quieras ir" contestó el gato. "No importa mayormente el lugar" ; "en tal caso, poco importa el camino" "...en tal de que lleve a alguna parte..." "puedes estar segura de que todos los caminos conducen a alguna parte, en tal de que andes un trecho lo suficientemente largo"
Nos caerá el invierno encima, de golpe, sin transición ni progresión alguna, de un día para otro. Inmersos en la pobreza, bordeando la miseria, en España todo son alharacas y esparajismos para entretener a la plebe: no hay ningún problema de nada en el PSOE, pero el amo dicta, se acata, y se acabó: la manera de hacerlo mediante numeritos de teatrillo, propaganda y mucha palabrería alrededor forma parte de la estrategia de la confusión, de toda confusión, del magma confuso en que nos tienen entretenidos: el PSOE hará lo que diga el amo y punto; por si acaso, seguro que hay varios partidos preparados para recoger a “los auténticos” y desde luego, el constructo de ingeniería financiera y propaganda que es Pablemos, que tanto dicen cuanto ignoran, y a nada entran a fondo ni se comprometen más allá de consignas vacuas y palabrería de charlatanes: lo único que ahora les entretiene es que el rebaño no deje de serlo, que sigan las consignas y nadie se vaya por libre: los manumitidos van en la saca, ahora, a montar numeritos para que la gente decida a que rebaño se acomoda, y nada más: el otro sector del PSOE, el PP, con aparente pulcritud y palabrería más elaborada y presumiendo de eficacia, ha caído con el mismo golpe que cae el PSOE, y en el medio, creen que no: pero es que sí, a pesar de la estrategia leninista de Rajoy, la gente de derechas se ha instalado en la insatisfacción: y todo aquel que no es del rebaño correspondiente o se ha salido de alguno, está realmente asustado ante la ignorancia, inopia, dogmatismo, incultura, descaro y sinvergonzonería que asola España: en toda Europa están reaccionando: aquí, a montar espectáculos: si no es el congreso del partido, será la gurtel, sino cualquier as sacado de la manga, pero el espectáculo es lo único constante que vamos a tener.
Y a cada día más impuestos, que ya son exacciones, cuando no robos, más trampas encubiertas en recibos y favores a la banca, más pobres todos y más miserables las vidas, más carencias, y más insatisfacción, y todo, eso si, debidamente adornado de apariencia: a los bares sólo se va a decir cosas guais y ser políticamente correcto, y nadie habla ya de nada serio, grave, hondo, personal o duro, o de un mal momento: la corrección política es la muerte social en beneficio de la plutocracia.
El sistema ha muerto, y muere matando con todo el artefacto enorme de propaganda para engañar incautos, pero los muertos sois vosotros.
Los manuales de neolingüa y demás artefactos de propaganda del sistema tienen todos más o menos explícito el “no te arrepientas de nada” Corolario: si no te arrepientes, es que nada has hecho.
Todo el artefacto de propaganda del sistema, incluyendo la sistemática pesadez y repique en facebook y tuiter de dogmas y consignas varias, de machismos, fachismos, antiviolencia, animalismo y demás murgas, son, esencialmente, muestras de supremacismo.
Supremacismo.
Y esto es un verdadero peligro, porque si se fomenta tanto es con algún fin.
Tenía la noche una hendidura y quietas salamandras de marfil.
Las muchachas americanas
llevaban niños y monedas en el vientre
y los muchachos se desmayaban en la cruz del desperezo.
Ellos son.
Ellos son los que beben el whisky de plata junto a los volcanes
y tragan pedacitos de corazón por las heladas montañas del oso.
El siglo XX acaba en marzo del 2001 cuando los talibanes destruyen los Budas gigantes de Bamiyan: hasta hicieron bromas sobre la dificultad de destruirlos. En otra medida, ahora se hacen bromas en mi pueblo sobre la morfología y estructura de las imágenes de Los Santos: …tan sólo un trozo de piedra, tan sólo un trozo de escayola; tan sólo una imagen…con armamento antiaéreo destruyeron los Budas gigantes: acaba así el siglo XX, y aprovecha Bin Laden para lanzar una fatua incendiada, ardorosa, ferviente, estúpida… pero que se anda cumpliendo “conquistaremos Europa con los vientres de nuestras mujeres” y se va cumpliendo, añadiéndole el éxodo de niños y ancianos, forzados por movimientos tácticos de guerras no declaradas que se amparan en la mojigata sensiblería que se quiere asociar a la compasión.
El análisis de la composición de la población de “refugiados” es más que revelador.
Por la caridad entra la peste.
No es casual nada, la plutocracia anda en sus afanes intentando justificar el sistema industrial de un mundo mecánico y mecanicista que obedece a las leyes de la física y no a la condición humana; así se anula la personalidad, la persona, el ser y su avatar, porque todos son “capital humano” y se convence a la gente de que se “realizan” trabajando, haciendo del dinero la finalidad en si misma de la vida, no un medio para una vida plena. Es importante destruir los Budas, ningunear y anular en la medida de lo posible la Fe de las personas, todo signo de identidad debe ser borrado para que la gente obedezca ciegamente los dictámenes de los guardianes del campo de concentración: la libertad es una entelequia que de tanto nombrarla ha pasado a ser una palabra vacua, desconocen hasta el afán de su búsqueda: anhelan dinero, la libertad es la capacidad de usar cuanta más cantidad, mejor.
La medida de la vida ha de ser mecánica, estabulada y organizada según un ritmo mecanicista industrial, el tiempo es el que definen: la Semana Santa es para ir a la playa, anulemos el fervor religioso; la Navidad es para esquiar, lo otro es excusa; de la Pasión de Cristo mejor no hablar, porque no pueden argumentar, no se hable de eso mientras lo destruimos, si podemos, con armamento antiaéreo.
El tiempo. La medida de los hombres.
El siglo XXI comienza con la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York: sepáis que estamos en guerra, sepáis que nada importa la vida ni que nadie piense que se va a combatir con honor o entereza, con hombría o grandeza: guerra sucia, vil, contra todo y contra todos. Contra los trabajadores, contra la humanidad entera: mueran todos, en el nombre de mi soberbia.
No hay ningún problema en África que justifique éxodos: hay un problema de educación: allá donde España holló, hizo misiones, iglesias y universidades, y la tierra sirvió para sostener a los que en ella viven; donde las potencias coloniales hollaron, saquearon, destruyeron, y nada dejaron que a ellos sirviera, sólo el desconcierto.
Y bajo ningún concepto los sarracenos quieren mejorar la vida de su gente, su condición o sus tierras: no copiaron lo que dicen que hicieron en España: aprovecharon lo que había, lo saquearon, y cuando se les echó, no supieron replicarlo al norte de África: no quieren un mundo en el cual en su medida, su religión, y sus costumbres realizarse y vivir lo más cómodamente posible: quieren tener lo que aquí creen que tenemos, para violarlo, prostituirlo, destruirlo, y después, nada: y otra vez habrá que echarlos para que el trabajo de frutos: siempre; no se puede vivir del sudor ajeno, siempre; no se puede ser parásito, y eso es lo que anda demostrando la actitud culpabilista de ofensas fingidas y victimismo cursi que ampara la presunta compasión a los pobres.
No es una sociedad en cuya educación esté el desarrollo personal y social, es totalmente parasitaria.
Claro que hay que amparar a los refugiados, lo ordena El Evangelio.
Pero no por ello hay que dejar de ser conscientes de la trampa en la que estamos cayendo.
El siglo XXI empieza con la destrucción de las torres gemelas: ni olvido, ni perdón.
Nos están sacrificando, no sabemos como ni porqué pero los malos sí lo saben.
Todos suben al tren, el mismo tren,
pero Caín ya sabe su destino
y también el de Abel, que lo ignoraba.
Caín es malo y mata, eso fue todo,
y sigue siendo todo aunque Caín
Baltanás ahí ha tenido un gran acierto.
Y jamás hay que olvidar, y si bien nadie pedirá perdón, hay que buscar la verdad y no confundirla en un marasmo de intereses, burocracias, y dignidades judiciales: sea hallada la verdad, señalados los culpables y buscados en caza; sean humillados y encarcelados todos los beneficiarios de esta matanza, y sean denostados públicamente todos aquellos que escondieron su cobardía ante el miedo, que hay que levantar la cabeza y ver a la muerte venir y desafiarla, y no ser sumiso y rendirse como mierdas.
Porque son nuestros muertos, son mis muertos, y España no debe perdonar. Perdonan los hombres, si perdonan, España jamás.
“Me tomas la mano, llegamos a un túnel, se apaga la luz”
Acertados, primorosos y delicados "La oreja de Van gogh" como lo era Van Gogh, como lo era su sobrinieto.
Da igual.
Haya o no elecciones; elijan a quien elijan, el resultado es el mismo: un incremento elefantiásico de la burocracia, y luego a generar murgas, consignas, dictámenes y mantras para justificar el dineral que nos cuesta la burocracia: ahora están con el heteropatriarcado; cuando más activos son en tuiter es en las horas de oficina de los funcionarios; lo del clima cambiático ya lo van diluyendo: pesar de la animalada de dinero y la justificación de desmanes que nos ha deparado, sólo han conseguido aumentar el desarrollo sostenible: que es todo aquello que sirve para desarrollar y sostener sus cuentas corrientes, y nada más.
Da igual.
Los tuits arrebatados de feminismo y aniquilación de los hombres se producen en las horas de oficina de los funcionarios. Las proclamas invasivas en facebook, lo mismo, llenan todo espacio para no dejar sitio a ningún otro argumento: pelmas; muy pelmas: esto es fácil de comprobar para cualquier usuario de ordenador, pero la burocracia sólo es un ente que sirve para justificarse a sí misma, nada sale de la burocracia que no sea oneroso para las personas.
Yo soy persona, no un ciudadano.
El final es que quien manda es el sistema burocrático, que son los más vehementes defensores del sistema y de todo lo que les mandan defender sin ningún criterio ni discernimiento más que la paga a fin de mes.
Y todo es lo mismo: sublimación, y satanización de un tema al cual defenestran o subliman con la misma vehemencia que al día siguiente lo olvidan y pasan a la murga siguiente.
Esto es la modernidad.
Que no empieza cuando el siniestro F. González repartió las cartas de la baraja que había armado Suárez; esta modernidad empezó con Fraga de ministro, cuando, a la vez, en España aparece un presunto PCE clandestino y empieza a tomar poder por todas partes el Opus dei. Casual, no es; usan los mismos métodos y sistemas sectarios de organización. la muerte de Franco no es sino un paso más en el proceso, lo de atado y bien atado ahora tiene otro sonido, la verdad.
E inventan, por un lado el frente popular, que quieren llamar de modos raros; por otro, el socialismo bestial de rango burocrático y opresor aunque lo disfracen con apariencias de modernidades y juventud, y ni aun así, con todo el enorme aparato de propaganda, consiguen engañar lo que esperaban, y cada vez son más los desengañados.
Y el único que está aplicando, a rajatabla, una estrategia leninista es Rajoy.
No se enfrenta, huye toda confrontación, de todo tipo por todas partes: dota a sus enemigos de enemigos dentro de su propio sector, y los deja defenestrarse entre ellos: así lo está haciendo en Barcelona, así está actuando con su oposición, y así apuñala a los de su mismo partido.
Quien manda es la burocracia, a las ordenes y dictámenes del capital plutocrático, y cada día más, y cada día más vendidos, menos libertad y menos capacidad de acción.
No plantea nadie listas abiertas. No plantea nadie la animalada de lo que se ha hecho con la electricidad y con el agua, no se plantea ningún espacio de libertad, sea para el comercio, la industria o la creatividad: de aquí salió Pegaso y Barreiros, Ossa y Bultaco; ahora en esta época tan idónea, no nace ni un remedo de la compañía Tesla, ni hay nada original o creativo: todo va tamizado por la enorme burocracia: nada se hace, todo se destroza.
Y la objetualización de la gente es ya dogma de fe, nadie habla de personas o españoles, sino de ciudadanos: eso lo es cualquiera en cualquier parte, se diluye toda identidad, y la democracia es lo que deriva del sistema de invasión de Napoleón creando estados donde no hacían falta para controlar las naciones.
Y que me cuenten las milongas que quieran: da igual todo, el sistema sólo sirve para justificarse a sí mismo mientras somos vendidos como esclavos: sin más cambio posible que el de apariencias, los hechos, son los mismos en todos: y no hay que mirar al 31 para verlo, basta mirar los gobiernos desde que murió Franco, y con ese panorama se analice: todo en España ha sido menguado, y nada ha crecido ni en nada hemos prosperado.
Y yo lo recuerdo, y vosotros también: aquí no se hizo declaración de la renta hasta hace bien poco, y sin embargo hasta ese momento la industria española era pionera, con la literatura y la pintura, a partir de ese momento empezó la ruina que ahora padecemos.
LLeva los vaqueros pascueros
y sandalias descubiertas:
camisa blanca, pelo al viento,
con las amigas a la feria;
es Buñol, es por la tarde:
Suena Lady Marmelade
en los coches de choque; atruena
el altavoz por toda la feria:
No miran a los chicos,
con las amigas discretea.
Sonrisas bonitas, belleza.
Piensa en un vestido blanco:
el que pensaba trajinando en su alacena.
la había cruzado por la plaza ¡que vergüenza!
Pensábamos en vestidos blancos,
y apenas nos hablamos: y todo en cadencia,
y no diciendo, sabiendo, andando
a la Jarra, a coger renacuajos.
No hay nada mas inútil que estos escritos
instalados entre nosotros y el viento;
ni nada queda más lamentable que el diario electrónico
que cada día dejamos apalabrado en la pantalla.
la palabra persiste, lo estrafalario manda;
no hay vuelta de página, ni capacidad de sueño,
aunque algunos ya nos señalen como presas del anglicismo.
Pero aquí sin embargo siempre es mejor decirlo
porque nuestra obra completa se renueva en éste momento
manteniendo solemnes las señales de alerta:
¿alguien me lee? ¿alguien comenta?
¿alguien me linka a su espacio infinito?
¿alguna mujer me sueña, en la soledad de su alcoba?
Graves problemas estos que enturbian el instinto.
Nada nos alarme: los blogs se exaltan
y vociferantes algunos piden lo que la vida les roba
proclamándolo enlutados a gritos
en la profundidad del ancho de banda.
¡Que cosas las que dicen, que cosas las que cuentan!
¡que astucia y sentimiento, que sagacidad la suya!
¿que cosas las que sienten, que cosas las que piensan!
¡que manera de afeitarse, delante del espejo!
Y ya estas en casa: la blogosfera decora
fuma un cigarro y escribe tu realidad transmutada:
que vivimos un tiempo de estirpes asesinas y princesas encantadas
y no nos aterra el logaritmo de las profanaciones:
nuestra vida está en este recodo del espacio y el tiempo;
aunque la relatividad y el caos no nos dan la supercuerda para asirnos.
Enviamos en este correo las palomas urgentes
que desnudan al César y lo muestran al mundo.
acabado el post entraremos en sospechas
meditadas que generarán el siguiente:
porque la guardia no baja; la galaxia nos necesita
Y siempre tenemos recamara para ese post ingénito
hecho de sentimiento en rincones de niebla.
Pero ahora ya es tarde; la ciudad espera
y debemos mirarla a través de la blogosfera.
Y así acaba Una Realidad fractal que hoy se ha empeñado en recordarme que sigue ahí.
Seas el cazador o la presa, en cuanto salga el sol todos a correr: son tiempos demasiado recios y no nos dejan el espacio mínimo para la alegría. El verano ya transmuta al otoño y anda dando la vuelta el aire; si no habéis llorado, hay mucha gente que sí lo ha hecho; algunos bajo la excusa de haber bebido, otros, simplemente: esta época del año devela el fragor de la canícula y mucha gente suelta la presión de tanta luz y tanto trajín desde los adentros del espíritu, y no son tiempos banales: alientan la confusión desde la enorme trama burocrática neocomunista que hemos establecido para solaz de vividores y gentuza, a la que llaman “Estado del bienestar” que tan sólo busca aumentar la ignorancia y la confusión en la gente, alentándoles a la indolencia y el acomodo banal para poder medrar en el saqueo indiscriminado al que nos tienen sometidos: a por ellos, silenciosamente y sin alharacas, con discernimiento pero con esta hez hay que acabar.
Porque la vida es una sucesión que empezó antes de tanta memez, y conforme has vivido ves que esto, no es así, que se priva a los niños de infancia y se jalea a la turbamulta para que las niñas no sean princesas sino objetos de uso al grito de banalizar la vida: siempre se banaliza la vida de los demás, en nuestro propio beneficio, y ese magma no genera más amor, sino más monstruos que acaban devorando a su creador; y llegan tiempos de catarsis e introspección para analizar la propia vida y trayectoria, y buscar un esquema que nos permita ser hombres: tanto progresar para acabar siendo todos proletarios y a sueldo, en lugar de hombres libres que viven de su trabajo: la industrialización social es aberrante, y degrada al hombre, hay que huir de todo eso y dar génesis a la propia vida fuera de los circuitos que la socialdemocracia cursi aberrante y degradada establece.
Porque las niñas han de ser princesas y los chavales han de suspirar y menos cosmética y memeces y más hombría.
Es la Virgen de Agosto y termina la canícula. Empieza a retirarse la luz, deriva hacia el sur y la sombra alarga; es más limpia y lúcida y el tiempo acompaña: el calor no es asfixiante, y ya se han pasado los rigores de la recogida de la cosecha: haya sido buena o mala, ya está el año cumplido, aunque quede mucha vendimia, garrofa y oliva, la almendra y las labores del invierno en atención a que llegue la primavera; pero las espigadoras de Millet ya han hecho el Ángelus con la cerviz subyugada al rigor del sol y ahora tocar parar la vida cotidiana, cumplir al Santo y a los vecinos, y festejar el año, que la canícula acaba: es la Virgen de agosto a la cual se suman todos, sobre todo a las celebraciones, lo de coger la garrofa y la oliva no, que son inteletuales de sí mismos, y saben perfectamente que es lo que han de hacer los demás, mientras saquean lo habido y lo por haber, y deciden un mundo cienticifista donde no cabe la alianza del hombre con la tierra en su trabajo y avatar, en su concepción vital y en el desarrollo de las personas en su propia vida: que nunca es feliz, que la vida tiene muchos dolores y pesares, pero es tu vida: ahora, subsumidos en la socialdemocracia liberal todo debe ser mecanizado para ser cienticifizado: esa es la excusa para la justificación del sistema esclavista y aberrante que padecemos, a todos los niveles; que no sólo los impuestos son realmente extorsión, es que da lo mismo, porque es igual, un apartamento en Los Ángeles que en Venta Gaeta, un coche en Japón que en Arcángel, un sistema de vida y muerte en cualquier parte del mundo es exactamente igual a cualquier otra, y toda peculiaridad nacional, todo rasgo local va siendo desdibujado y diluido en una charca de relativismo, uniformidad y memez cursi: lo llaman corrección política, es la peor forma de esclavitud humana. La medicina es un buen sistema de mesura: la codificación sistemática de toda patología humana lleva a grandes logros, y a aberraciones implacables: a menudo pienso que le habría pasado a García Lorca cuando escribía el Poeta en Nueva York en manos de ésta sanidad, a menudo pienso en Leopoldo María Panero; la concepción individual de la persona se ha disuelto en un sistema de concepción maquinista del ser, horrible bajo todo punto de vista, denigrante, cruel.
Da lo mismo un apartamento en cualquier parte del mundo; el sistema fiduciario garantiza la equivalencia de uso de las tarjetas de crédito, la moda garantiza que lo que llevas puesto no sea obsoleto en otra parte del mundo, con lo cual da igual donde estés, es lo mismo; entonces ¿que mas da de donde seas? la memez ahora de todo en ingles como “postureo” hace ablación del idioma para creer que la cultura, es la ignorancia: y la gente tragando, aberrante.
Molesta la antigüa religión de España, el catolicismo, que no ha sido anulada por sus enemigos, sino por los que dicen defenderla. El catolicismo es de la gente, y el vigor católico conlleva, si no el anticlericalismo, la extrema prevención, cosa que perdida, ha entregado a la gente mas blanda de concepción a un clericalismo antiespañol: si existe la fe en España no es cosa clerical, que es del pueblo: las cofradías de la Semana Santa son a espaldas y con la enemistad de la clerecía, la religión es del pueblo, hacia arriba, no de una clerecía a la cual Don Camilo les parece un personaje de ficción.
Anulada así la definición precisa de la gente, quedan a merced de los caprichos de una oligarquía fiduciaria que sirve a la plutocracia, que no otra cosa es la política, y jalean los caprichos del amo y se enardecen de su condición esclava, hasta ese punto de inopia llegan y alardean de ello: zanguangos.
Acaba la canícula y nos han vendido como esclavos, acaba la canícula y el invierno será de rigor, acaba la canícula y el invierno será de alivio: sea pues cumplida la fiesta y el santo, y preparémonos que vienen tiempos recios.
LLamarse Ignacio es como ser de Buñol, naces con ello y has de apechugarlo, por tus pecados, o para obligarte a ser humilde.
La iglesia de San Ignacio en Roma, y muchos otros monumentos han sido fotografiados por la empresa Hal 9000.
La peculiaridad es que son fotos de alta definición: 9.85 Gigapixeles.
Son fotos navegables de un nivel de definición impresionante.
Noticia vía Backfocus; aquí Hal 9000.
El que vale, vale, y el que no, mártir del Japón: eso es el original del dicho habitual. San Francisco Javier, segundón de segundones y encantado de serlo asumiendo su condición, marchó a evangelizar el Japón. Luego hubo episodios gloriosos, como cuando se obligó a abjurar del catolicismo a todos los funcionarios del mikado: como no encontraban una fórmula lo suficientemente expeditiva, se les hizo abjurar del catolicismo con una fórmula de un funcionario imperial: “juro por Dios padre, hijo y espíritu santo que abandono el catolicismo…..” y ale, todos a negar el catolicismo en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo. Parece un ejercicio literario, pero es historia en estado puro, cuando tenga la referencia a mano os la pondré si eso. Los Jesuitas (aquello eran jesuitas, aquello eran curas) trajeron a la civilización el Tao te Kin, el I Chin y demás artefactos culturales que se asumieron a la propia cultura, aunque la progrez se lo apropie como negación del catolicismo, forman parte de los libros sagrados: leyendo los libros sagrados se accede a la percepción de la naturaleza de la cultura, y no a ese mandarinato al que nos quieren someter: últimamente me siento muy aldea gala.
Mandarines, porque aquí todos acceden al mandarinato y no hay la suficiente memoria histórica para ser la señorita del abanico (paseando por el fresco rio) y ser objeto de deseo y atención: aquí todos mandarines, todas mandarinas o todos accediendo a los rangos del mandarinato: sea político, sea universitario, sea el que sea: se establece un mandarinato en cada momento y a cada ocasión para poder cumplir la taxonomía y acceder a la escala que te dará acceso a ser mandarín de ti mismo: y en ello andamos, nadie es senshei ni nadie es libre; todos accediendo a una escala de rangos ceremoniales confusos para poder ser mandarines: sea de la comunicación, sea de lo que sea, todos quieren ser mandarines, y lo que es peor; todos buscan caudillos y ser acaudillados, y aquí ya ninguno de los que se postulan vale, ninguno de los que vale se postula.
Segundones que no asumen su condición, paranoias delirantes compartidas, mandarines y escalas jerárquicas que solo se justifican en si mismas y en la vanidad, esto es lo que conforma España hoy. Y ha de llegar Septiembre: será el auténtico otoño caliente.
El hombre del saco se paseaba por Sabadell aterrando madres y jugando con niños. San Ignacio hoy sería anatemizado por esta sociedad hedionda.
Los obispos armados perseguían militarmente y pasaban a cuchillo a los salteadores que molestaban a los peregrinos a Santiago: luego iban, daban misa y eso, gente de bien: nada que ver con la clerecía actual española: son la proyección de lo que quieren que sean la propaganda anticatólica. Los católicos sumidos cada día más en el desconcierto, lo cual, parece ser que es lo que interesa a la conferencia episcopal S.A. Mientras tanto, la gente que busca en su fe y en el catolicismo sosiego a sus inquietudes, se tiene que esconder de la jerarquía eclesiástica: San Ignacio y Santa Teresa se escondieron de la jerarquía de la época: “ándese con prudencia vuesa merced, que andan los tiempos recios” y los dos andaban escondiéndose de la inquisición.
Aquel que tenga inquietudes, zozobras, desasosiegos, y quiera beneficio espiritual, vaya a las fuentes más clásicas: el Evangelio, Santo Tomás, Santa Teresa, San Ignacio: la iglesia católica en este momento está poseída. Toda, sin excepción. Indefendible.
Para la serie de tv “Cosmos” de Carl Sagan, Vangelis hizo la música: la obra, con perspicacia la llamó “Ignacio”
AMDG.
Aquel cuyos amigos son pocos es el peregrino.
Siempre le aporta ventura la perseverancia; claro y cauteloso en la aplicación de castigos: y no se arrastran querellas de un lado a otro.
Ni siquiera a través del tiempo.
Jung se muestra humilde al definirse estudioso del I King; conoce la traducción de Wilhelm y a ella elogia; desconozco que ejemplar conoció Borges; Leibnitz en 1703 se asombra de la coincidencia del libro con el sistema binario que había ideado; el asombro para mi, conforme el tiempo avanza, es que nos asombre el sistema duodecimal, desde la imposición del decimal, tan nefasto y siniestro.
Y nadie se atreve a fecharlo: todos lo dan por antiquísimo, pero nadie lo data. El estudio de la datación debe empezar por considerar en que rango, parámetro, y dimensión, configuran el tiempo quienes lo elaboran, y cuanto tiene de dimensión la leyenda y el valor de la leyenda en tal sistema cultural: sólo así se puede comprender su antigüedad; que para nosotros es desde que llega a Europa traído por los misioneros jesuítas; que para mi es desde el kárate y la inopia intelectual que nos condicionó desde el Hotel California y La gaseosa de ácido eléctrico, buscando religiones extranjeras de alta infalibilidad, que acaban siendo de abrefácil y sistemas morales con los cuales pasar la semana, lucirse el fin de semana, y luego, al siguiente modelo formal dictado por la moda: y de este modo, el tiempo dedicado a cosas que hacen perder el tiempo, nos aleja de nuestra identidad y de la naturaleza vertebral de la cultura.
Me soliviantó realmente Capra: El tao de la física, es estirar demasiado los conceptos, y realmente tiene más que ver con intentar dar una dimensión teológica profunda a la propia vida desde una concepción aparentemente aséptica, que con la física o con la dimensión teológica que se le ha querido dar al Tao te king; elaborar sistemas aparentemente litúrgicos a raíz de cualquier sistema referencial cultural no lleva a profundizar en el conocimiento, ni al examen de conciencia, lleva a elaborar liturgias ridículas, que necesitan ser asumidas sin discusión ni rechazo alguno: con lo cual el sectarismo se abona, y se fundamenta el sectarismo en el estar en posesión de una verdad, que sólo se conoce si se admite sin reticencias y con una obediencia sumisa; al ser la verdad, todos los demás están equivocados, y en ello se fundamenta ahora todo el magma social: ni conocen el estudio, ni la introspección, ni saben de su propia vida; pero se reconocen y justifican en rituales ridículos, de negación de la persona, y ahora, la moda que impone el signo de los tiempos es el sistema de adoración genital femenino, de manera tal que nunca la mujer había sido tan rebajada y objetualizada como por ellas mismas al defender y alimentar los sistemas de cosificación y ninguneo de todo lo que es la mujer; de tanto querer magnificar el hecho sencillo del dimorfismo sexual, lo que sucede es que se objetualiza y ningunea, se desprecia a la mujer en su calidad, se niega su cualidad, y una vez objetualizada, el objeto sirve para el uso que le quieran dar, y para nada más: la femineidad es algo que ya hay que rastrear para poder verla si se muestra; algunos rasgos quedan, pero ha sido sistemáticamente anulada en una concepción esteatopigética de la persona.
De tal modo, el signo de los tiempos es siniestro, zafio, ruin, y vulgar: las relaciones sociales, todas, carecen de cualquier atisbo de madurez o de reconocimiento del otro: se reconocen en la pertinencia a determinado sector del dogma impuesto, y nada más; todo son lugares comunes, vulgaridad, banalidad, que todo lo impregna y todo lo cubre: superficialidad extrema, y confusión. Para hacer el bien hay que esforzarse, y nunca se justifica, nuca se explica, cuando se ha hecho el bien, o se ha recibido, o se ha visto, nunca es explicable; la vulgaridad basada en el relativismo de lo banal tiene miles de justificaciones de todos los modos y maneras; y como una pléyade de orcos, por la red ahogan toda expresión de bondad, por inundación de consignas y maledicencias, infamias, desdoros, y descréditos; nada que no haya sucedido antes: los filisteos son la norma y sazón de los tiempos, y todos peleando por ser más filisteo, nadie se cuestiona nada, todo bajo la banalidad y la vulgaridad.
No es la manifestación diaria del mal lo peor de estos tiempos, es la banalidad y la necesaria banalización de todo, para su propia justificación, lo que hace a estos tiempos infaustos. Y al ser todo banalidad, que a todo el constructo social impregna, todo aquello que no sea banal, o cuestione la propia banalidad, se le estigmatiza; se estigmatiza previamente toda excelencia para poder ensalzar la mediocridad; se da pábulo a la ordinariez y la vulgaridad, se condena toda excelencia; día a día y en todos los ámbitos y rangos de la sociedad: la impudicia del sistema burocrático del estado opacando a la nación sólo es una muestra; la mecanización del sistema sanitario es de una degradación en la cual prima más el rango en el sistema, que las personas, que de pacientes han pasado a ser clientes y tratados como tal, en función de su rango económico; el sistema de administración de justicia es la iniquidad: ampararse hoy a la justicia es saberse en manos del juez inicuo: nada que no esté marmolado en Los Evangelios. El sistema de enseñanza lo es de estabulación y domesticación, no de desarrollo de la persona; y apenas queda esperanza en los sistemas de defensa, exterior e interior, de dar con personas honestas, y no con rangos burocráticos más preocupados por su promoción personal que por la resolución efectiva de problemas; España está sumida en el albañal.
Pero en las grietas está Dios, que acecha.
La gente vive, aunque ellos no quieran
y hagan esclavos con leyes obscenas;
Roncesvalles es pequeño, apenas una aldea
y al final de la calle está la Santa Puerta
Plaza de la Quintana, por ahí se entra:
nunc dimittis, jefe, ahora, por otra senda;
que España es más grande que lo que ahora se muestra.
……………….
Coda:
Uno
Seis.
Se aprovecha para poner orden y concierto, el verano sirve para limpiar y ordenar la casa, tras el desastre que había dejado la horda, preparar el duro invierno, y la casa para aguantarlo: en esas, he encontrado la entrada original de agua, de cuando se canalizó el agua y desagües en Buñol, lo cual pues siempre aturde y alegra.
De la Calle Nueva al huerto hay pendiente, de piedras a piedras hay caída, con lo cual el agua, por gravedad, llegaba a todas las casas: a la pila, al bibel, y a la balsa; la canalización es de piedra, conforme la Lex Augusta, y la cordura, ordenan; y la piedra de terraza que hay bajo el pvc debe ser por la rotura de la piedra que estaba en ese puesto; una marca de pulcritud de los trabajadores. Ese tubo de pvc se puso cuando yo tenía nueve años, y mi padre modernizó la casa: su criterio, de modernidad; creo que es el primer pvc que se puso en Buñol; aún vive el fontanero que hizo esa instalación, hablaré con él.
Los desagües, sellados por piedra, los tengo siempre a la vista: estas piedras las puso el padre de Doña Amalia, la del horno, un gran cantero: esa generación de canteros son los que hicieron la fachada del Ayuntamiento de Valencia.
Los sistemas modernos de gestión del agua quizá sean más eficientes, o sanitarios, pero desde luego son mucho más feos; el cemento, es, esencialmente, feo a la vista, pero la piedra es la clave angular de mi vida, de mi casa, de Buñol, de mi.
Pero hasta un cañón se quebranta a base de darle golpes.
Y en su momento la bondad dejó que los filisteos hicieran desmanes, convertidos en horda, que tal son, que no personas; recompuesto, recompongo mi casa; probablemente sea el único con las conducciones originales de las canalizaciones en Buñol, probablemente, sea el último anarquista, en un cuartel carlista; probablemente, sea, realmente, el último ciudadano romano; otro día, si eso, hablaré del huerto y su composición arquitectónica; otro día, si eso, contaré la historia de mi casa; otro día, si eso, contaré mi historia.
Para entender el espacio, y ordenar una prognosis visual, hay que contemplar la historia y estudiarla, en su concepción y evolución del espacio, y sus formas de adecuación a la naturaleza, que nos conforma y constituye: más que mirar a las cuentas corrientes y los pelotazos habientes; de ese modo se destruye a un pueblo y su identidad; con humildad y trabajo se hizo la civilización, y así debe de seguir: por el camino que vamos, todo se irá al abismo, todo se irá a la mierda.
Los olivos tienen el tronco retorcido, enroscado y prieto; el pino es vertical, rectilíneo, enhiesto: es por la velocidad de crecimiento que el pino es más aparentemente vertical.
La savia sube a los árboles por la fuerza de coriolis: esta fuerza es la que impulsa el movimiento dentro del árbol; los brotes y yemas se deben a la acción del sol y al empuje de la savia cuando la actividad solar impulsa su fragor diario: cuando llegue el fragor nocturno, en La Candelaria, la mínima actividad es la que favorece el expurgue y la poda, siempre lo ideal es el menguante de enero, lo ideal es La Candelaria.
La lenta velocidad del olivo en su crecimiento da los troncos retorcidos, y una madera prodigiosamente dura y buena, la velocidad da la altura y la profusión de los pinos; y esto es la energía que da de sí la naturaleza: no busquéis más allá cursiladas de abrazar árboles y energías ocultas, que bastante hay con las evidentes: que no pocas variables agitan el universo cada vez que comemos, porque el mundo se ha llenado de vendedores de crecepelo, aspirantes a cowboys con pistola, mercachifles y estafadores, para los cuales lo que importa es su indolencia, y por todos los medios quieren despistar el tema principal: incapaces de arreglar lo que han roto, mientras buscan un culpable (los fachas, la cia, el sionismo, el anti sionismo, el capitalismo, el anticapitalismo y la globalización a favor y en contra a la vez) intentan montar esparajismos para mantenernos entretenidos. Nunca necesitareis en vuestra vida a un político; por la estructura del sistema quizá a un abogado, la policía nunca está cuando se la necesita, y es posible que necesitéis un médico: pero tres veces al día todo el mundo necesita un agricultor, y esto que Bertinat me recordó, de tan evidente, lo obviamos y ninguneamos, cuando deberían ser sacralizados conforme lo trascendió Millet con las espigadoras, con el Ángelus, con las segadoras; y estamos alejándonos de la tierra para acabar comiendo mierda de siete colores empaquetada en las cooperativas del soviet en reparto de inmundicia a la plebe: llámese mercadona o el corte ingles, y haya peculiaridades nacionales, nos llevan a la koljosianización de la producción, a las cooperativas soviéticas, a la tristeza y a la amargura: y no hay que dejarse vencer, no debemos permitirlo.
Los perros se echan a la sombra con la lengua fuera. Esto en latín se dice canícula.
La estrella más brillante es Sirio, del Canis maior, que tenía en Roma su orto helíaco a mediados de julio. César colaboró con un astrónomo de Alejandría para actualizar los cálculos que servían para predecir las inundaciones del Nilo: La ruta del orto de Sirio se va un día al año por ciclo, por lo cual había que ir ajustando el tiempo de la canícula hasta que con los cambios del calendario la cultura da la fijación precisa en España: la canícula es de Virgen a Virgen: de la Virgen del Carmen a la Virgen de agosto.
El calor que estamos pasando nos vincula directamente con Ptolomeo, Cleopatra, todas las dinastías Egipcias, Roma y los calendarios, y la evolución del estudio de la astronomía hasta que en Valencia el Padre Tosca fija el ciclo pascual tal como lo conocemos ahora.
Desde que los egipcios avanzaron hasta Roma, que tiene mucha enjundia porque lo hacían de lado, pasamos por las Thermópilas y Roma, Lepanto y Empel, La ley Augusta y el cainismo como norma y sazón, y la vida ha elaborado un artefacto de supervivencia y pervivencia cultural que ha sido el repositario del conocimiento acumulado y nuestro deambular, y ahora en rigor de un cientifismo fundamentado en rituales vudú y tonterías de sobrecillo de azúcar se inventa cada día la realidad a golpe de novedad, de estupefacción, y de proclamas de la advinencia del fin del mundo, ahora todo se quiere empezar de nuevo porque tras la siembra de la confusión todos quieren apalancarse el botín y luego “pasar página” y nadie quiere humillarse y reconocer sus errores, sus robos o latrocinios, sus flaquezas o sus sumisiones, y en eso se está fundamentando este horror de época deplorable que condiciona todo para todo y para nada vale: pero eso sí, con mucho control todo.
Entra la canícula: se adelantará el invierno, y va ser muy duro; todos hemos nacido, y todos vais a morir: en el mientras tanto, os van a hacer pagar muy caro todos los errores de la recua deleznable que nos gobierna y sus acólitos: sean por siempre malditos.
Porque la vida siempre se abre paso, porque en las grietas está Dios, que acecha, no van a salirse con la suya estos mangurrinos que nos venden como esclavos “capital humano” le llaman ahora para negarnos la condición de personas y así defenestrarnos mejor.
Entra la canícula: me miran de soslayo las espigadoras de Millet mientras rezan con la cerviz doblegada por el sol sobre la tumba de un niño muerto: entra la canícula.
“Tristes tiempos éstos, en que no se puede hablar ni callar sin peligro” y si así lo dictaminaba Luis Vives, se marmola a todo tiempo dominado al mismo factor: la confusión. Todo es confusión, fárrago, tráfago, costoso, aburrido y doliente, nada hay directo, limpio ni sencillo: cualquier cosa está trufada de mil legislaciones, ordenanzas y dicterios que sólo sirven para justificar la vida de haraganes, haraganes que crecen en número bajo el paraguas de la administración y se multiplican en su propia salsa de codicia y iniquidad, bajeza y cinismo que sólo propicia la confusión, inseguros de todo lo que hacen necesitan certificarse hasta en la propia certificación: saben que actúan mal, saben que es un mal trabajo, necesitan jalearse para justificarse, y cada vez es mayor el número de sumidos en la burocracia hedionda, cada vez es mayor su soberbia y maltrato a las personas, cada vez es más evidente su incapacidad e inutilidad, cada vez la estructura a la que sirven, que debería ser de funcionamiento de España, está más degradada y es más inútil: objetivo conseguido; no funcionamos como nación, sino como el gueto de Varsovia, como presos de un campo de concentración, con la hez política halagando al amo de manera sumisa.
El sistema ha muerto, y muere matando.
Entra la canícula. La gente abonada a devaneos lleva los cuerpos tatuados: de ser un símbolo definitorio, y nunca elegante, ya su vulgaridad y ordinariez aberra: y desde luego no son ninguno el personaje de Bradbury ni el arponero del Pequod. La gente está pluscuamharta del sistema en todas sus formas y variantes, justificaciones, cinismos, alharacas, esparajismos, y numeritos de dignidades ofendidas y poses de actuación estúpidas.
Van tatuados, como reses; no son arponeros samoanos.
La confusión, la herramienta del diablo; la estupidez, la colaboración activa de los hombres; la ignorancia, que se sublima en pedantería y cursilería “visibilizar” “visionar” “repensar” “hacer el amor” “empoderar” para esconder toda ignorancia tras apariencia de conocimiento; y aun así ya el hartazgo está instalado en todo el mundo, que ya ni se altera por nada, porque todo puesto en evidencia, nadie puede defender nada de este hediondo y nauseabundo sistema, en el cual está ya claro que estamos siendo víctimas de un plan tramado y ejecutado con el concurso activo de la estupidez, y nadie está a salvo, aunque así lo crean, todos miran al soslayo que les va a deparar la fortuna, que anda casquivana.
Entra la canícula, el invierno será cruel, y doloroso.
Preludia la canícula
Van considerados en su rigor los desiertos
con tiempo, armas, y garitas. El tiempo
y los esfuerzos vanos, y la mujer bonita
siempre que lo ha sido; si al recuerdo fías
no hubo sólo un tiempo, ni una mujer,
que en un momento hay más que una vida.
Debo a Borges la luz del tiempo, el desierto
y la soledad comprendida: saber al descubrirlo
que era cosa compartida. Debo a Borges el aserto
de los libros y la vida; el cuento y la fantasía:
que nunca vas sólo, que otros había, compartías:
y con él lo comprendía. Preludian días de verano
el vigoroso rigor y la canícula; aparecen estos días
elementos que componen la trama, el vigor, y ansía
el alma el camino, el desierto, el jardín, los senderos
que acabé ya con las porfías: me dieron por Bastida
y Barallobre soy, mientras Barrantes latía
en el trazo que mi vida es: con una tiza
marcado a fuego que no va señalado por días:
vivo como Bastida aunque soy Barrantes,
Barallobre, una ría, cruzas, el Mendo, Galicia,
y muy pocos conocen la ciudad que levita
entre las brumas, y cuando aterriza
ya estás en El Apóstol, con rigor te persignas;
tercer banco a la diestra: ite missa est
¿y ahora que se hacía?
En la casa del barco la gramática ordenas;
y la preceptiva literaria impone ya rimas
cánones y párrafos; escrita está la leyenda
aunque los que nunca leyeron ahora tendrán certezas:
de Castroforte y soldados, las de Dumas y Santa Teresa,
y no habrán comprendido ni su infamia siquiera.
Que Montecristo salió de la celda, que el Cid juramento hubiera;
que el Rey León es Hamlet, Otelo la secuela;
y ¡ay! de quien se interponga entre Achab y su ballena.
Que el tiempo tiene rigores más sinuosos que la arena
de Borges leído en posada donde Don Juan viera
pasar a su entierro ¿la hostería del Laurel?
en ella estáis, caballero; Santa Cruz con amigos:
noche que fué trasegando hasta el amanecer
copas y confidencias, alegría y saber, exuberante
al alba de Triana el río se abrió.
Llega la canícula; la gente percibe confusamente
una realidad que yo ya sé escrita.
Con desiertos y reyes, sagas y espejos: la ciudad, dormita
Montecristo ya no vela; Richelieu tiembla por insidia.
en punto de amanecer, la ballena sabría
del vigor de Achab en su porfía;
Los invasores aterrados: de un disparo
ya saldrán en estampida;
que las tramas trazadas al final el tiempo las cumple,
Y que un libro no lo es si no es una vida, si no es todas las vidas.