¿Podría decirme que camino debo tomar para irme de aqui? preguntó Alicia; "eso depende, en mucho, del lugar al cual quieras ir" contestó el gato. "No importa mayormente el lugar" ; "en tal caso, poco importa el camino" "...en tal de que lleve a alguna parte..." "puedes estar segura de que todos los caminos conducen a alguna parte, en tal de que andes un trecho lo suficientemente largo"
Mi primer libro digital me ha resultado muy entretenido, una novela deliciosa a cada paso, audaz, brillante con encanto, es Matemática Lítica, del genial autor valenciano, Español, Ignacio Tomás, cuyo blog lo tienes pinchando aquí.
Todavía no tengo dominado el formato y sin duda echo de menos el poder
subrayar, doblar la esquinita superior de la hoja y marcar los lugares,
pasajes y recovecos de tan entretenida obra. No os cuento nada de
ella, los habrá que se arranquen de un tirón a por la cima, pero como
leo habitualmente el blog de Ignacio, un blog muy toro, no he podido
evitar pararme a disfrutar el paisaje que ofrece a los que con él
caminan por sus entrelíneas y evocaciones a la maravillosa aventura
del ser amado, del como son, de cómo es uno y somos todos, bueno,
algunos. Tan sólo os animo a que entréis con buen pie en este innovador
formato de lectura, de contacto y encuentro con el autor leyendo esta
obra audaz. http://xtobefree.wordpress.com/2013/10/15/1009/
Escritores, Dios los crea y ellos... Gracias Ignacio, siento mucho lo del espontáneo,creo que debo dejar los atentados de este energúmeno como testimonio pues tu bienaventurada lucha tiene virulentos detractores. Si crees que debo quitarlos, dímelo y los fulmino. Un fuerte abrazo.
Ahí están bien, el testimonio de la envidia quede, a la vista; al final realmente han conseguido todos estos que ni siquiera me altere ni me ocupe. Dejalos, se ponen en evidencia en sí mismos. Gracias.
Leí la crítica que ahora releo. Disfrutar escribiendo y hacer disfrutar al lector. ¿Qué más se puede pedir?
ResponderEliminarEnhorabuena.
Muchas gracias.
ResponderEliminarEscritores, Dios los crea y ellos...
ResponderEliminarGracias Ignacio, siento mucho lo del espontáneo,creo que debo dejar los atentados de este energúmeno como testimonio pues tu bienaventurada lucha tiene virulentos detractores. Si crees que debo quitarlos, dímelo y los fulmino.
Un fuerte abrazo.
Ahí están bien, el testimonio de la envidia quede, a la vista; al final realmente han conseguido todos estos que ni siquiera me altere ni me ocupe.
ResponderEliminarDejalos, se ponen en evidencia en sí mismos.
Gracias.