Churchill al acabar la guerra propuso a los socios invitar al Papa a la conferencia de Yalta
¿Cuantas divisiones acorazadas tiene el Papa? preguntó Stalin.
"Ninguna"
Entonces, no pinta nada.
Papa, hay; comunismo, no. Y donde hay sólo hay divisiones de hambrientos esclavizados.
sobre éste tema también ha pensado estos días el Endriago:
Destruiré a su Iglesia..." - dijo Napoleón Bonaparte a cierto Cardenal..."No podrá..." - respondió el Cardenal, sin mudársele el rostro."Destruiré a su Iglesia, le dije..." - repitió Napoleón Bonaparte, ya más serio."Que no podrá..." - repitió el Cardenal, con la misma actitud parsimoniosa."¡Que la destruiré!" - sentenció Napoleón Bonaparte, alzando el tono de voz y apretando los puños, como preparándose para nosequé pelea."Ya se lo dije, no podrá..." - continuó el Cardenal, con aquella simplicidad y calma que solo poseen las almas escondidas en Dios."¿Por que?" - preguntó el Emperador, con la curiosidad propia del guerrero arrogante."Porque nosotros llevamos casi dos mil agnos intentándolo y no lo hemos podido lograr..." - selló el Cardenal en este tan corto, pero admirable diálogo con quien se consideraba dueño del mundo y emperador del universo.
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