Afina, y mucho:
Dicen que en un accidente de tráfico a la primera victima que se ha de socorrer es a la que menos se queja porque es, con toda seguridad, la que peor está. Pues bien, lo mismo sucede con los “accidentes” del alma, normalmente el que peor está es el que menos se queja.
hijaputa, más que afinas, atinas.
ResponderEliminarAlya
pero muchísimo...
ResponderEliminarQuizas uno mismo hiera su alma y por eso no se queja
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