Cuando el capitan Achab va por fin al encuentro final con Moby Dick, aprecen los pazguatos de greenpeace y le montan el lío habitual de salvad a los progres y sus cuentas corrientes.
Se jode la historia, Melville se suicida por tristeza y los entrometidos ni se dan cuenta de su error.
Jamás hay que interponerse entre un Achab y su Ballena.
Acercandose a las 21:00 y sin comentarios, vas mejorando.
ResponderEliminarSaludos jose luis alias "Sobrao"
¡Por allí resopla...!
ResponderEliminarY ballenas aparte...
ResponderEliminar¡Como os está dejando Valencia la Señá Rita!
la cosa es que si la ballena fuera tan diminuta como una hormiga, una araña, una rata o una oruga de las que pican...
ResponderEliminarn a c o