las decapitaron vivas y repartieron sus cabezas metidas en sendas bolsas de plástico. Una, la dejaron cerca de una iglesia. Las otras dos, en las proximidades de una comisaría de policía. Las sacas llevaban una nota, la misma para todas: “Mataremos a otros cien adolescentes cristianos y os entregaremos sus cabezas como regalo”.
Aque esperamos para empezar a apiolar sarracenos, perfidos y malvados?
Cursis e inmaduros: debeis empezar a creeros que sois el Capitan trueno, pero esto hay que pararlo, por SUPERVIVENCIA.
Que no se defiendan y veras donde para tanto cursi...
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