Como en el experimento, zp está de una parte y de otra, a la vez. Dice una cosa y la contraria, y mira: sus jaleadores se contradicen hasta en las preposiciones, y aquí no pasa nada: no hay criterio, solo fidelidad.
Y ahora sale en su defensa (¿quien le ha atacado?)el fiscal general, los del partido, los jaleadores, dentro de un rato Alfredo Pérez,y más que vendrán; o la caja se ha roto, o algo temen: en todo caso, demasiado recuerdan ya toda esta patulea a los vendedores de crecepelo en el oeste, la verdad.
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