Le llaman rebelión, y lo creen: el montar numeritos intentando el sacrilegio en iglesias, la apariencia antisistema, el perroflautismo y la voluntad de la inocencia; que se les cae en su propia naturaleza. Han tenido todo un sistema educativo que los ha pervertido directamente; esclavos obedientes: pero votan a quien les dicen. Y perpetúan las consignas como dogmas con una vehemencia que ni los católicos con el Papa: el no a la guerra, que se les ha caído por todas partes; el prestige, que se les ha caído por todas partes; el antinuclearismo, que se les ha caído por todas partes; les queda hablar de la inquisición, y siempre la citan sin saber ni siquiera de lo que hablan.
Jamás conseguiréis sacarles ni una cosa contra los sarracenos, la ablación de clítoris o la precepción de la mujer como inferior: ahí ni se atreven a hablar.
El tal wioming verborragiaba el otro día en una de las tv del régimen contra la iglesia diciendo no se qué estupidez sobre la quema de Galileo; no es único, en un blog que se autodenomina científico y dicen muchas memeces siguen emperrados en que murió en la hoguera.
Galileo murió en su cama, después de haberse confesado; la iglesia le había condenado a tres padrenuestros, y nadie le pegó fuego: esta verdad tan evidente para cualquiera que estudie no tardará nada el que algún inteligente me pida que lo demuestre; citados los papeles de rigor, te dirá que es que la iglesia falsea para condicionar las mentes.
Si: y las monjitas tienen poderes y pueden volar.
Una cosa evidencian, demasiado: confunden el poder con la autoridad: en su rechazo le dan valor y reconocimiento a la autoridad de la iglesia; ellos, y quienes les manipulan; en su apariencia anti, son sumisos al poder tan inane y banal que nos ha conducido a este momento horrible de la historia. Dicen, y creen, ser luchadores de la libertad, y esa actitud justifica la muerte de Libios, que no la liberación de Libia o Irak; justifica el ofender a los católicos, que no oponerse a la ablación de clítoris; defender a Polanski en su infame crimen, que no a Van Gogh en su deplorable muerte.
Sumisos al poder, la reacción ante la autoridad los devela: se rebelan ante ella porque la reconocen.
Tal es el condicionamiento, adoctrinamiento y domesticación de toda la gente que ni siquiera por perspicacia son capaces de pensar; se aherrojan en sus cuitas demagógicas esperando que nadie les despierte de su infancia tan alargada, repleta de monstruos gigantes que les han inventado para mantenerlos dormidos.
Ni Dios ni la madre que los pario a todos
ResponderEliminarA veces la sabiduría popular es mucha: dime de qué presumes y te diré de qué careces
ResponderEliminarEl que presume de antisistema es el mejor integrado en el sistema, de hecho es él quien da apariencia de consistencia al sistema por albergar a los “antisistema”.
Ya no sólo es falta de cultura, es falta de formación como personas y de capacidad de analizar y de pensar. Han fabricado robotitos teledirigidos incapaces de hacer nada diferente a lo que les han programado e incapaces de tener ideas propias.