Se piensa que el problema actual de policías vendidos, jueces vendidos, trajes y políticos vendidos, periodistas vendidos o patéticos o todo junto; la gente tiende a pensar que “se ha fallado” al estado.
Y eso es un error. Es una traición, a la nación.
La nación es España. El estado es la forma que tiene la burocracia de organizarse para extorsionarnos con impuestos y amenazas, con inspectores de hacienda y policías corruptos.
Aun así, si fuera gente que trabaja para el estado tendría un pase, como lo tenían los que trabajaban para el NKVD y los nazis: la obediencia debida. Aunque su validez ya se clarificó en Núremberg, vamos a darla por valida, va.
En España no es una cuestión de Nación, ni de Estado: por eso Garzón y demás de la audiencia nacional no son procesados por alta traición, que es lo que les pasaría en su ideal pensado.
El problema de España no cuenta: toda esta gente, toda, buscan el actuar conforme las normas y necesidades del partido, y nada mas: nada que ver con mayor ideal que el partido, ni estado, ni nación, ni personas ni nada: el beneficio del partido.
Como la más horrible de las sectas.
Cuanta razón tienes
ResponderEliminarpues sí, la palabra Estado es una de las claves para entender el fenómeno de alta traición que viene dándose en España desde hace décadas: una de las máscaras perfectas para despistar a los titulares de la nación y que se peleen por las migas
ResponderEliminarn a c o
comopalomas