Hay mails que me reconcilia con el universo el recibirlos; sosiega el espíritu y conforta el ánimo:
al final te tendré que poner un piso. Lástima de al crisis inmobiliaria.
Lástima que no crea en dios, porque te pediría matrimonio.
Lástima que no me gusten las joyas, porque me comprometería contigo.
Lástima que no que vivas en xxxxxx, porque te invitaría a un café...
Y me lo han mandado a mi, envidiosos.
Seguro que eso no te lo ha dicho a la cara. Te lo ha dicho virtualmente. O sea, no te lo ha dicho.
ResponderEliminarNo será un tío ¿verdad?
ResponderEliminarNo; no es un tío; y a veces lo virtual se agradece: la realidad existe, los blogs tambien ¿o si no hay carnalidad no vale?
ResponderEliminarA mí sólo me llegan mensajes con muchas XXXXX.
ResponderEliminarmorbazo
ResponderEliminary ya si me dices que te ha llegado en el reverso de una carta del banco...
n a c o
ciudadanoX
Si no ha sido un maromo, ha sido un travelo.
ResponderEliminarDe modo que menos lobos, Caperucita
se confirma: no era del banco
ResponderEliminarel amor existe y no es un apunte contable en el corazón de una máquina registradora (con rulos)
n a c o
paramáseñas
¿no puede ser que una mujer exprese así sentimientos? ¿al final caemos en la vulgaridad de que haya de ser todo por la cama?
ResponderEliminarEs que no me aprendeis nada.
Queda demostrado:
ResponderEliminarLa envidia es roja, verde y amarilla.
ya, pues tienes un five y te lo ha puesto un tío
ResponderEliminarn a c o
ajoderse
Vale; pero eso no niega que esto lo haya hecho una mujer, ENVIDIOSOS
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